Harmont & Blaine planea convertirse en una referencia global del estilo casual y mediterráneo. Giulio Guasco, CEO de la marca, nos desvela los planes de expansión de una firma con raíces italianas pero visión global que aspira a triplicar sus ingresos en los próximos tres años: “podemos hacerlo”.

“No hay nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado”. El adagio de Oscar Wilde bien podría servir para ilustrar la filosofía de Harmont & Blaine, la marca italiana fundada en 1986 que, tras la adquisición de 35% por parte del grupo Clessidra en 2014 —40% en 2015—, se encuentra en pleno proceso de expansión. Giulio Guasco, CEO de la firma, visitó México para conocer uno de sus mercados más leales, después de Italia (con un 70% de sus ingresos).

“Latinoamérica y Centroamérica se perfilan como uno de nuestros principales escenarios. Otro mercado muy importante es Rusia, aunque debido a la crisis y la devaluación de la moneda, hemos perdido presencia. Estamos potenciando nuestra expansión también en Europa, en Francia, Reino Unido, Alemania y España”, asegura. Estados Unidos, donde en 2004 abrieron su primera boutique fuera de Italia —en Miami—, es otra de sus grandes apuestas.

Harmont & Blaine

Se trata de un plan estratégico que en cinco años prevé colocar a la marca como referente global del casual wear más que como marca de moda. “En este segmento no somos la única firma que apuesta por este tipo de posicionamiento. A menudo la moda es muy extrema, pero a veces el cliente quiere prendas como una camisa blanca o un saco azul, diseños donde la creatividad está al servicio de la funcionalidad”, explica. “Proporcionamos a los retailers lo que una gran parte del mercado solicita. Es una oportunidad de tener éxito y de satisfacer las necesidades de ese tipo de personas”.

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Guasco considera que los consumidores son cada vez más globales y están preparados para la propuesta mediterránea que propone la firma. “Quiero ver a Harmont & Blaine en cada resort, ya sea en el Caribe, Bali, Oriente Medio… Creo que es una marca que pertenece a este tipo de lugares”, afirma.

La compañía ha cerrado 2015 con unos ingresos de más de 75 millones de dólares, y con previsiones de superar los 90 millones en 2016 y los 200 en 2019, año en el que planea cotizar en Bolsa. “Nuestro objetivo es triplicar nuestros ingresos en tres años. Podemos hacerlo”.

Harmont & Blaine

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