Odiado y amado. Para muchos sigue siendo únicamente un destino de juego en el que grandes fortunas han cambiado de dueño, pero es una realidad que ahora Las Vegas es mucho más que eso.

 

Grandes boutiques, restaurantes y los mejores espectáculos del mundo se alojan en su inmensa avenida, en la que a cualquier hora ocurren cosas inesperadas que sólo podrían ser creíbles en este lugar al que todos sus visitantes llegan con la ilusión de que, en efecto, “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”.

 

Olor a nuevo

En esta ciudad del estado de Nevada las cosas se hacen a gran escala. El concepto de un hotel boutique aquí sería como romper con su razón de ser. Parte de su encanto es atestiguar el ir y venir de gente que aquí encuentra absolutamente todo lo que se necesita para tener un viaje en el que cada día es distinto del anterior. Hoteles como el Encore, Wynn, Venetian, Cosmopolitan, siempre consiguen sorprendernos con la capacidad de ofrecer lo que parece imposible.

Strip

Strip

 

Descanso futurista

Si alguien nos hubiera obligado a hacer una descripción de cómo sería una habitación del futuro, indudablemente hubiéramos dado detalle de una del Encore. En ellas es necesario que un conserje especializado se presente para dar una pequeña cátedra de para qué funciona cada uno de sus botones: abrir y cerrar cortinas, mediar las intensidades de la luz, escuchar música o ver canales de televisión adaptados a tu personalidad, o en las funciones que, personalizadas, se pueden grabar en su memoria.

Sin duda, a pesar de toda esta parafernalia, lo que más valía la pena era la vista nocturna, pues gracias a su ubicación y altura se convirtió en un obligado durante las noches que estuvimos ahí, el dedicar un momento a ver desde el enorme ventanal el movimiento de esta ciudad que parece que cuando cae el sol multiplica misteriosamente su número de ocupantes.

 

El hermano mayor

Justo a un lado está el hotel Wynn, un lugar obligado en nuestro itinerario de visitas, en el que pudimos comprobar que el secreto de su éxito es la atención de su personal hacia todos los detalles y servicios.

Es sencillo al caminar por sus inmensos e interminables pasillos y de repente olvidar que se trata de un lugar que tiene como primera finalidad el alojar a turistas, pues en su interior encontramos un amplio corredor con tiendas de diseñadores tales como Oscar de la Renta, Manolo Blahnik, Chanel, Christian Dior y Cartier, que además sirve para conectarse de una forma natural al Encore, y así poder disfrutar de las facilidades de los dos lugares.

 

Juego exclusivo

Aquí, no sólo se trata de casinos, aunque nos topamos con uno que tenía una peculiaridad especial: ser el único que cuenta con Cinco Estrellas de Mobil y Cinco Diamantes de la AAA, y una vez abandonadas las mesas, ruletas y máquinas tragamonedas, nos resultó imperdonable no recorrer su campo de golf privado de 18 hoyos o conocer su propia distribuidora de Ferrari-Maserati, ubicada en el sótano, con la posibilidad también de ir a su taller de composturas y mantenimiento, donde nos topamos con amables técnicos que nos dejaron escuchar el extraordinario sonido de su motor en marcha.

 

Italia en el desierto

Uno de los mejores restaurantes de la ciudad, sin temor a equivocarnos, es Bartolotta Ristorante di Mare, comedor dirigido por Paul Bartolotta que ostenta un exquisito sabor italiano basado en los productos del mar.

El secreto del éxito del lugar es el trabajo, pues el chef unió su talento con los franceses Paul Bocuse y Rober Vergé, quienes nos contaron de viva voz cómo es la dinámica diaria para ofrecer los productos más frescos, revelando que dos veces a la semana están en contacto con pescadores italianos para solicitar la materia prima, hacer el pedido cada madrugada (por cuestiones de horarios distintos), y así es cómo esos inmensos calamares y langostas llegan frescos al desierto.

Red Rock Canyon

Red Rock Canyon

 

Un palacio real

En cada punto, los encargados nos preguntaban hacía cuanto tiempo habíamos estado en Las Vegas, si ésta no era la primera vez que la visitábamos. Esto era para advertirnos que la encontraríamos distinta a pesar de que la hubiéramos pisado hace sólo un par de años, y tenían razón.

Otra muestra de esto es The Palazzo, hotel conectado en su interior con el ya clásico The Venetian, cuya fachada emula la Plaza de San Marcos y que, como parte de su oferta, puedes navegar a través de los canales de Venecia.

En Palazzo, cada una de sus habitaciones es una suite con una sala a desnivel, lujosas sábanas egipcias de Anichini y persianas romanas, así como cortinas de control remoto con tecnología de control de tacto, siendo la primera en su tipo.

Fuimos invitados a sobrepasar la frontera de lo normal (aquí las cosas más grandes comienzan a verse normales) para conocer su suite presidencial con una extensión de 8,500 pies cuadrados, que nos impresionó, en primera instancia, por su piso de piedra negra de Java con incrustaciones de piedras semipreciosas, un lavabo hecho de ónix con accesorios de platino, sala, comedor, centro de entretenimiento, dos habitaciones maestras, dos adicionales y un gimnasio con baño de sauna y vapor.

Esta visita a la suite se convirtió en el móvil ideal para visitar el casino del lugar, con el objetivo de apostar todas nuestras fichas para poder pasar únicamente una noche en ella.

 

Pasaje comercial

No sólo el lujo, los restaurantes, su sala de exhibición de Lamborghini o sus hermosos casinos son parte importante del atractivo de este hotel. Aquí se encuentra The Shoppes at The Palazzo, un exquisito centro comercial con más de 60 boutiques.

En él encontramos como tienda ancla la reconocida Barneys New York (siendo así el único lugar fuera de la Gran Manzana en el que existe) y boutiques Jimmy Choo, Marc Jacobs, Michael Kors, Chloé y Prada.

Wilson Cliffs

Wilson Cliffs

 

La suerte y el deporte

El casino de The Palazzo es especial, pues además de las clásicas mesas y juegos de apuesta, aquí se encuentra el Sportsbook Bar & Grilla at The Palazzo, un lugar que, nos atrevemos a decir, es lo más cercano que puede existir al paraíso para los amantes del deporte, pues en este apartado la decoración consta de 70 televisores con acceso a canales de satélite y cable para seguir en vivo los eventos deportivos alrededor del mundo.

También es el lugar indicado para olvidar por un momento la alta cocina y deleitarse con la clásica comida estadounidense. El restaurante Dal Toro ofrece las imperdibles hamburguesas, nachos o platos de botanas, pero la estrella es su pizza hecha en casa de 12 pulgadas con su selección de queso, pepperoni, verduras o pavo.

 

Un clásico

Fue difícil evitar la tentación de visitar el ya legendario Caesar’s Palace, el primer hotel con temática específica y que inspiró a los demás para hacer de estas propiedades una especie de monumento.

Con el emperador César en la puerta recibiéndonos, nos dirigimos al Payard Pâtisserie & Bistro, la mejor elección para desayunar y probar su kitch lorraine, calificado por el diario Los Angeles Times como el mejor del mundo, o su panadería acompañada por el chocolate que emana de una fuente de este producto creada expresamente para este lugar.

 

Fuera del Strip

Fue importante por un día abandonar el inmenso boulevard para probar actividades al aire libre y deleitarnos con la riqueza natural del lugar. Resultaría imperdonable que las gigantescas propiedades del lugar nos hubieran acaparado y no haber disfrutado de su oferta en turismo deportivo y de aventura.

Visitamos el Red Rock Canyon, ubicada sólo a minutos de distancia del Strip, y nos enfrentamos así a este dramático escenario que con frecuencia es seleccionado como locación ideal para películas y comerciales.

Su carretera escénica nos llevó hasta Wilson Cliffs, parte de esta cadena rocosa con más de 65 millones de años de antigüedad, y nos impresionamos con dunas de arena fosilizadas, lo que les da ese color brillante y rojizo a las imponentes montañas.

De una forma contrastante, también atestiguamos un paisaje de flores salvajes desérticas, grabados en sus rocas hechas por los nativos estadounidenses y una inmensa muestra de vegetación difícil de encontrar en otro punto del planeta.

 

Aire, agua y tierra

Ampliamos la experiencia viajando en una camioneta privada 4X4 hacia West Rim a través del desierto Mojave, donde admiramos la belleza del lago Mead y la selva que aloja al Joshua Tree hasta llegar al Gran Cañón. La aventura continuó con un intenso vuelo en helicóptero a una altura que nos llevó al punto más profundo en donde capturamos las mejores fotografías posibles, para terminar con un breve viaje de 10 minutos a través del río Colorado.

Joshua Tree

Joshua Tree

 

Tiempo de golf

Uno de los secretos mejor guardados de Las Vegas es que resulta un paraíso para los amantes de este deporte, pues cuenta con más de 60 campos de golf que pueden ser visitados a lo largo de todo el año.

Aquí, los profesionales y aprendices pueden darse el lujo de jugar en campos desarrollados por diseñadores mundialmente reconocidos como Jack Nicklaus, Tom Weiskopf, Billy Casper, Arnold Palmer y Pete Dye. No es casualidad que personajes como Tiger Woods, el ex presidente Bill Clinton y Michael Jordan sean visitantes habituales del lugar.

Esto es Las Vegas, un destino que tiene todo para todos, no discrimina bolsillos y en él se puede vivir desde el plan más tradicional hasta el más extremo. Lo que es un hecho es que lo que pasa ahí, no sólo se queda en Las Vegas, pues un viaje a esta ciudad del estado de Nevada tiene el poder de convertirse en una anécdota recurrente y en un recuerdo permanente.

 

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