La casa lejos de casa para presidentes, jeques, estrellas de cine o de rock, ha recorrido un largo camino desde su fundación hasta la compra por parte de una aseguradora china.

 

Por Erin Carlyle

 

A principios de octubre, la casa lejos de casa en Nueva York para presidentes, miembros de la realeza y rockeros fue vendida a un conglomerado de seguros chino por casi 2,000 millones de dólares. El nuevo propietario —Angbang Insurance Group— está comprando más que un inmueble icónico, es una pieza histórica: los primeros 121 años del hotel constituyen un libro de visitas del siglo en Estados Unidos.

La historia del Waldorf-Astoria comienza con la familia más glamorosa de la ciudad de Nueva York, los Astor. En 1893, William Waldorf Astor derribó el edificio de ladrillo rojo de su familia en la Quinta Avenida y la calle 33 para dar paso a los 13 pisos del Waldorf Hotel original. Cuatro años más tarde, el primo de William Waldorf, John Jacob Astor IV, puso su propio hotel, más alto, el Astoria, de 17 pisos. Poco después, los hoteles conjuntos, conocidos como “el guión”, se convirtieron en el lugar para ver y ser visto por la elite social de Nueva York. El restaurante favorito era el Palm Room, que debía ser reservado con semanas de anticipación; el Waldorf fue pionero en el uso de la cuerda de terciopelo rojo para indicar a la clientela que debía pasar a los salones Empire o Rose, ambos menos prestigiosos. El pasillo del hotel revestido de mármol y repleto de sofás y sillas, se conoció como el “Peacock Alley”.

Pero la magia sólo duró 35 años, hasta que en 1928 Bethlehem Engineering gastó 20 millones de dólares (280 millones en dólares de 2014) para comprar el hotel y derribarlo para dar paso al Empire State Building. Tan pronto como se dio a conocer el destino del antiguo hotel Waldorf-Astoria, su ex presidente Lucio Boomer impulsó un plan para resucitarlo con aún más pompa. Boomer logró recaudar 28 millones (390 millones actuales) de una combinación de financieros de la zona (18 millones) y ferrocarriles locales (10 millones), que eran dueños del terreno en Park Avenue donde el nuevo hotel iba a ser construido.

El 1 de octubre de 1931, el nuevo, Waldorf-Astoria abrió en Park Avenue, con sus 47 pisos. En ese momento era el hotel más grande y más alto del mundo. Poco después, Herbert Hoover se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en hospedarse en el hotel (que en realidad residió allí desde 1932 hasta su muerte en 1964); desde entonces, todos los presidentes estadounidenses se han hospedado en este hotel cuando visitan la ciudad de Nueva York, gracias a su alto nivel de seguridad. Sólo este año el Waldorf-Astoria Hotel ha recibido a 30 jefes de Estado, diplomáticos y presidentes. Los mandatarios suelen quedarse en la suite presidencial, que incluye la mecedora favorita de John F. Kennedy, el escritorio del general Douglas MacArthur, el set de escritorio de Jimmy Carter (tiene carácter), una mesa de Ronald Reagan, y candelabros de pared con forma de águila de Lyndon Johnson.

En 1934, Cole Porter hace referencia a la famosa ensalada Waldorf —creada por el maître del hotel,  Oscar Tschirky— en “You’re the Top”, del musical de 1934 Anything Goes. En octubre de 1945 se estrenó Week-End at the Waldorf, protagonizada por Ginger Rogers. Rodada en el hotel, se dice que fue la primera gran película de Hollywood filmada en exteriores. Recaudó 4.36 mdd y ocupó el séptimo lugar en taquilla en 1945.

La fortuna quiso que el hotel fuera construido sobre una vía de tren abandonada, la cual había sido usada originalmente como un muelle de carga para una planta de vapor. Conocida como la pista 61, la plataforma y la pista adyacente no tenían ninguna utilidad cuando se construyó el hotel. El Waldorf le encontró una rápidamente. En 1938, el general John Joseph Pershing se convirtió en el primero en utilizar la pista 61 y en 1944, Franklin Delano Roosevelt salió en secreto a bordo de su Pierce-Arrow plateado a través del ascensor privado del hotel y de un carro de ferrocarril subterráneo. En 1965, alguien le dijo a Andy Warhol que fuera a “la fiesta subterránea” en la Pista 61. Hoy en día, el tren blindado subterráneo secreto aún se mantiene listo para dar servicio a las personalidades notables que necesiten una discreta vía de escape.

El 12 de octubre de 1949, Conrad Hilton pagó 3 millones de dólares por una participación de 68%, cumpliendo un sueño de toda su vida. A partir de entonces dividió su vida en “antes del Waldorf” o “después del Waldorf”. Con el tiempo, su Hilton Hotels Corp. compró el edificio completo. Bajo el mando de Hilton, el hotel creó ocho años más tarde La Suite Real para la reina Isabel II y el príncipe Felipe. Las obras se hicieron a marchas forzadas, ya que los miembros de la realeza fueron despojados de su reservación en la Suite Presidencial, debido a que un persistente príncipe saudí que se hospedaba en ella insistió al personal del hotel que había caído enfermo. Hoy, las almohadas del dormitorio principal de la suite, cuyo costo por noche ronda los 10,000 dólares, tienen la forma de los pugs de la duquesa de Windsor.

El hotel ha sido hogar y ha acogido a celebridades y políticos (el general Douglas MacArthur vivió en el en privado 37A a partir de 1951 hasta su muerte en 1962; Marilyn Monroe y Elizabeth Taylor también se hospedaron allí, al igual que Britney Spears), así como el sitio para muchos eventos de gala glamorosos. En 1996, El Salón de la Fama del Rock & Roll indujo a siete artistas legendarios —David Bowie, Gladys Knight & the Pips, Jefferson Airplane, Little Willie John, Pink Floyd, The Shirelles y The Velvet Underground— en salón de baile del Waldorf. También ese año, el presidente Bill Clinton dio su cena de cumpleaños 50 en ese hotel. La entrada a dicho evento presidencial tuvo un precio de 10,000 por persona.

Incluso el nuevo comprador, Beijing Anbang Insurance Group, que está dirigido por el esposo de la nieta de Deng Xiaoping, tiene una conexión. En 1974, Deng Xiaoping, entonces viceprimer ministro de China, visitó Estados Unidos por primera vez y se hospedó en el hotel. Deng, el arquitecto de la China moderna, también asistió a una cena ofrecida por el secretario de Estado Henry A. Kissinger en el Waldorf.

En 2007, Blackstone compró Hoteles Hilton por 26,000 millones, incluyendo 7,500 millones de deuda. Seis años después, en diciembre de 2013, Hilton Worldwide Holdings salió a bolsa con un precio de 20 dólares por acción, lo que generó un beneficio de 8,500 millones dólares para Blackstone. El 6 de octubre, Anbang Insurance compró el Waldorf. Hilton accedió a administrar la propiedad durante los próximos 100 años.

 

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