El avance voraz de la tecnología, de factores como el Internet de las Cosas, del Big Data y de la Inteligencia Artificial, ha dejado clara una realidad: el trabajo, tal como se conoce al día de hoy, se transformará rápidamente en los próximos años.

Bajo una perspectiva optimista, esto significa una nueva concepción en cuanto a movilidad, emprendimiento, nuevos alcances y desarrollos científicos y tecnológicos y la velocidad para adaptarse a ellos; pero para una visión más pesimista, esto también implica la pérdida de millones de empleos a causa de la robotización, así como la desaparición de otros tantos puestos laborales.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en colaboración con LinkedIn, lanzó el estudio “Hasta dónde pueden llevarte tus habilidades”, con la finalidad de identificar, en el camino, los comportamientos del mercado laboral en diferentes regiones del mundo.

¿Cómo se podría anticipar esto?

Los enormes bancos de datos, la información disponible y las tendencias que ya se avizoran en las diferentes economías permiten dibujar un claro panorama de este cambio en el mercado laboral y cómo se podrían adaptar las personas a ello.

“Obtener información al respecto es una preocupación central para los hacedores de políticas, educadores, estudiantes y trabajadores de todo el mundo en un momento como el actual, en el que el crecimiento exponencial de las tecnologías digitales, combinado con el rápido desarrollo y despliegue de nuevas plataformas tecnológicas, como LinkedIn, están provocando cambios acelerados en el mercado de trabajo”, se lee en el documento.

Te recomendamos descargar el documento completo en este enlace.

Entre las conclusiones más importantes, y que cobrarán mayor fuerza conforme se incremente la incertidumbre laboral, se encuentran tres:

  1. Las ocupaciones relacionadas con la tecnología y las habilidades digitales van en aumento. Pudiera parecer una obviedad, pero no lo será mientras los proveedores de educación y de capacitación no ajusten sus planes de estudio y oferta de cursos para garantizar que los estudiantes adquieran el dominio de estas herramientas.
  2. Los empleos que implican el trabajo con personas también crecen. Éstos no sólo requieren de alta destreza y ciertos componentes digitales, sino que también demandan altos niveles de inteligencia social para observar y evaluar las reacciones de las personas y tomar decisiones estratégicas a partir de información compleja.
  3. Mayores oportunidades en países con ocupaciones más interconectadas. Una conclusión en la que pesa mucho el tipo de economía, pues los resultados demuestran que, en los países donde las ocupaciones están estrechamente relacionadas, los trabajadores que se desempeñan en alguna labor en declive tendrán una gama más amplia de alternativas.

En el caso específico de México sobresalen, entre las ocupaciones emergentes, la de desarrollador de software (en primer lugar), la de asistente médico, especialista en redes sociales, especialista en recursos humanos y reclutador.

Pero no sólo eso, el estudio también determina aquellas profesiones que viven un declive notable y cuál sería el campo de acción al que se podrían alinear para que las personas eviten su propia caducidad laboral.

En este sentido, para México, podrían escalar así las ocupaciones: de enfermero -ocupación en declive- se puede saltar a asistente médico, de especialista en soporte técnico hacia analista de negocios, de especialista en logística hacia especialista en transporte y de especialista en finanzas corporativas hacia estratega de negocios, por mencionar los casos más claros hasta ahora en el país.

Gracias a la disponibilidad de datos que permite LinkedIn, en donde se puede medir incluso la demanda de habilidades asociadas a un puesto y su diversificación conforme a diferentes zonas geográficas (la plataforma tiene un conjunto de datos únicos de 50 mil habilidades específicas de los usuarios obtenidas de diversas fuentes), el documento permite evaluar la transferibilidad de los trabajadores en ocupaciones en declive hacia sectores crecientes de la economía.

En los 10 países que forman parte del estudio –México, Australia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, India, Argentina, Brasil, Chile y Sudáfrica— se observan algunas coincidencias.

Las ocupaciones en donde tiene mucho que ver la tecnología son las de mayor crecimiento; los roles administrativos y técnicos van a la baja, y las ocupaciones que requieren habilidades sociales despuntan.

Sin embargo, también se aprecian resultados ligados a ciertas regiones, como el hecho de que en Latinoamérica incremente el número de fundadores y propietarios de proyectos mucho más que en países europeos, lo cual podría reflejar la falta de oportunidades de empleo en países con economías más lentas.

Asimismo, México expone ciertas características que no comparte con otros países, como el hecho de que los asistentes médicos son una ocupación emergente, lo cual no comparte con ninguna nación que forma parte del estudio.

El estudio deja en evidencia que la transferibilidad no es sencilla, pues en muchos casos requerirá de capacitaciones profundas y la adquisición de nuevas habilidades, pero es un primer paso hacia la evolución que obliga a la tecnología y un primer ejemplo de cómo utilizar esta tendencia a favor de quienes recibirán, en primera línea, el impacto de estas nuevas plataformas.

Las habilidades más demandadas en México:

Las ocupaciones “de transición” con mayor aumento de contratación:

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