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Mercado Roma es un proyecto de la misma familia que ideó el Hotel Downtown, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El objetivo principal es generar un espacio que recupere la tradición de comprar y convivir con productores y comerciantes en un ambiente relajado.

 

Fotos y video: Julio Hernández

 

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La Boquería, en Barcelona, es  un mercado de productos frescos y gourmet que recibe 20,000 clientes cada día. El mercado de Santa Caterina, también en Barcelona, no sólo es uno de los puntos de reunión obligados para los turistas; sus más de 300 locales son muestra de la variedad de productos originarios de Cataluña. Estos dos emblemáticos mercados de barrio son sólo parte de una lista de mercados insignia en la ciudad española.

Pese a que México tiene una amplia diversidad en producción de alimentos frescos, no había hasta ahora un mercado contemporáneo. Forbes México platicó con Alberto Sacal, administrador del Mercado Roma y capitán de otros proyectos inmobiliarios en la Ciudad de México, el empresario afirma que este mercado, ubicado en la calle de Querétaro, en la colonia Roma, es un esfuerzo por renovar la tradición de los mercados de barrio.

“El proyecto nació de la necesidad tener mercados contemporáneos en México. Hay muchos tianguis pero están descuidados, y el mexicano ha descuidado también la costumbre de ir al mercado. Eso, aunado a la tendencia gastronómica, nos da un un nicho de mercado y una oportunidad para generar proyectos de impulso gastronómico mexicano”, dice.

Tan sólo en la Ciudad de México hay 329 mercados de barrio. De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico, generan una derrama económica de 6,000 millones de pesos al año. De hecho se estima que 46% de las familias mexicanas consumen prioritariamente en mercados de barrio, mercados sobre ruedas y tianguis.

El Mercado Roma busca ser un punto de encuentro entre pequeños proveedores. Alberto Sacal explica que se han creado 250 empleos directos con la puesta en marcha del proyecto; sin embargo, más allá de las cifras y las expectativas de facturación, el empresario afirma que su prioridad es el impacto social.

“La fruta y la verdura vienen de ranchos privados, proveedores independientes, de las chinampas de Xochimilco; todo el producto básico, como el pescado, viene de cooperativas. El impacto social y económico es mucho más grande que la gente que trabaja en los 55 locales y cuatro restaurantes.”

El impacto no sólo es al interior del mercado. Se prevé que  el proyecto de Mercado Roma ayude al mejoramiento de la calle de Querétaro, “Estaba oscura y se sentía peligrosa en la noche”, dice Sacal.

 

Un mercado chic

El proyecto del Mercado Roma se empezó a gestionar hace dos años. El primer paso fue buscar un lugar que pudiera albergar el concepto, que sería desarrollado por el despacho del arquitecto Michel Rojkind, quien también concibió obras como la nueva cara de la Cineteca Nacional y el complejo Highpark, en Monterrey, Nuevo León.

“Este terreno es una opción que contaba con los usos correctos. Era un predio que antes era un bar y es en general de índole industrial. La negociación fue larga. El proyecto arquitectónico y la construcción tomó un año. Luego siguió la comercialización y la construcción de la comunidad de locatarios. El reto fue encontrar gente que no sólo se sume al proyecto sino que aporte algo extra y algo nuevo al mercado.”

La mayor inversión en la constitución del mercado se concentró en el  diseño.

“Se invirtió mucho en diseño  en investigación. Las bancas son diseñadas por Emiliano Godoy. Todo es madera sustentable, todo tiene un valor. El piso es mandado a hacer a la medida; le da un nivel de complejidad. Todo es inversión privada, el capital es privado”, explica Sacal.

Vigilante de la construcción es una empresa familiar que se dedica al desarrollo inmobiliario, el Hotel Downtown está entre su cartera de proyectos, y en palabras de Alberto Sacal, la prioridad es crear vínculos sanos entre  la sociedad y la zona en que viven, pues los proyectos no implican mucha superficie o inversiones multimillonarias.

“Son proyectos socialmente responsables y dan algo diferente de regreso a la comunidad. Trabajamos con proyectos muy mexicanos sin recaer en lo tradicional. Tenemos hoteles en provincia y proyectos residenciales en el Centro Histórico para revivir la zona, con lofts de 50 metros cuadrados al estilo  Nueva York. La meta: rescatar espacios y repoblar el Centro Histórico, traer gente.”

 

 

Pásele, pásele

La oferta en el Mercado Roma va desde flores y pescado por kilo hasta restaurantes petit comité.

“Habrá un restaurante pequeño para 14 personas del chef Pablo San Román. Su idea es invitar gente; va a invitar a amigos y conocidos. Algo sin menú se llama Teatro Hamar.”

En el mercado conviven una carnicería de barrio y vendedores de carne de Wagyu. Justo esa diversidad es la carta fuerte en la oferta. Alberto Sacal relata que la comunidad de proveedores se fue armando con recomendaciones de proveedores.

“Muchas veces los fabricantes se quedan atrás en la cadena de producción; la idea era darles un espacio para vender los productos. Traer al productor para que se convierta en vendedor directo.”

En los planes a futuro, la empresa familiar prevé la construcción de otros mercados de este estilo en otras partes de la ciudad, así como proyectos de apoyo al talento mexicano: pequeños productores, diseño, cultura…

 

Algunas recomendaciones que no te puedes perder:

Ecobutik. De Karen Coronado y Guadalupe Latapí, en este local todo es orgánico. Puedes encontrar velas, ropa a base de tela sustentable, y los productos de la marca Aires de Campo, como pollo orgánico y huevo.

Germina. De Daniel Ovadia, puedes encontrar entre ocho y 10 tipos de frijoles diferentes, todos mexicanos. El local busca promover  la diversidad de granos producidos en México.

Villa de patos. Una granja en las afueras de Monterrey, donde venden todo lo que se produce en el rancho, desde agua de coco hasta ate de membrillo y quesos.

Campaña. Patés elaborados a base de recetas originales de Francia con toques mexicanos.

Mise. Productos del oriente: Japón, China, Tailandia, todo lo que el mexicano consume cotidianamente en restaurantes de comida oriental, pero disponible para aventurarse en la cocina.

Arbanos. Productos de Medio Oriente.

 

(En la foto: Alberto Sacal, administrador de Mercado Roma)

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