cintillo

México ocupa el sitio número 53 en innovación dentro de una lista que estudia las fortalezas y debilidades en la materia de 73 países. ¿Qué falta para despegar? Qualcomm lo resume en una palabra: disrupción.

 

México necesita despegar en materia de innovación y debe hacerlo ya, pero “no puede haber un crecimiento orgánico de la innovación, tiene que ser disruptivo”, asegura Rafael Steinhauser, vicepresidente senior y presidente de Qualcomm en Latinoamérica.

El ejecutivo detalla que entre los principales retos que enfrenta el país en la materia se encuentran las deficiencias sistémicas que limitan el acceso del grueso de la población a la educación superior, los bajísimos niveles de crédito, la virtual inexistencia de una cultura de la inversión de riesgo y la pobre inversión en investigación y desarrollo por parte del gobierno.

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En rueda de prensa, Steinhauser respalda con cifras su llamado a la revolución: México se encuentra en el sitio 53 en materia de innovación entre 73 países incluidos en el reporte QuISI (Índice Qualcomm de la Sociedad de la Innovación) que mide el grado de adopción, asimilación y uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad como materia prima para la innovación, y el cual fue elaborado por la firma de investigación Convergencia Research, a solicitud de Qualcomm, el principal desarrollador de procesadores para dispositivos móviles en el mundo.

Esta entrega del reporte, que mide el nivel de innovación del país y el estatus de conectividad del gobierno, es última de una serie de tres. En las primeras dos (publicadas en febrero y junio) conocimos el pobre nivel de conectividad que priva entre la población en México —nuestro país figura en el sitio número 53 entre 73— y la escasa penetración de banda ancha entre las empresas mexicanas, particularmente las pequeñas y medianas, así como la casi nula presencia del Internet de las Cosas.

 

Innovación

La primera parte de esta edición del reporte está dedicada a la innovación en México. Las tres dimensiones analizadas son Investigación + Capital Humano, Industria y Propiedad intelectual, y entre los principales hallazgos de la investigación destaca que:

  • Sólo 29% de la población tiene acceso a la educación superior, frente al promedio de 53.22% de los 73 países estudiados.
  • Hay sólo 558 técnicos e investigadores por cada millón de habitantes, frente a 2,757 del promedio y 11,111 del máximo encontrado (Islandia).
  • México produce sólo 37 artículos científicos al año por cada millón de habitantes, muy lejos del promedio de los 73 países, de 306, especialmente del líder, Suiza, que genera 1,273 artículos anuales.
  • Éste es, por mucho, el peor indicador de todos: el crédito interno al sector privado como porcentaje del PIB es de 28%, frente al 89% del promedio y muy lejos del máximo mundial, de 205% (Dinamarca).
  • El gasto en investigación y desarrollo del gobierno federal es de sólo 0.5% del PIB, frente al 1.22% del promedio y 4.39% del líder, Israel.

Mariana Rodríguez Zani, directora de Convergencia Research, señaló que a pesar de los problemas, hay una tendencia que muestra un aumento en el número de nuevas empresas. Por su parte, Steinhauser destacó que para alcanzar el auge del emprendimiento se necesita capital de riesgo, crédito y agilidad en trámites (abrir un negocio en México toma 6 días, según Doing Business, por encima del promedio regional).

A pesar de ser la decimocuarta economía mundial, México está visiblemente rezagado en materia de innovación, un ámbito en el que está detrás de 52 países incluidos en el estudio. Steinhauser hizo hincapié en que de los 15 países más innovadores, 11 son considerados por el reporte como ultraconectados y 4 están entre los avanzados, lo que marca una relación directa entre el grado de penetración de Internet y el desarrollo de una economía.

El otro elemento clave en el fomento a la innovación es el acceso al financiamiento. Mientras que en México los fondos de inversión de riesgo son prácticamente inexistentes, Estados Unidos y Europa concentran buena parte del capital de riesgo invertido, con 68.20 y 15.30%, respectivamente. No obstante, afirma Steinhauser, hay ejemplos de otros países que han logrado volverse polos de inversión. Más allá de los obvios China e India, el ejecutivo destacó el caso de Israel, un país que atrae 3.5% de la participación mundial de capital de riesgo y dedica 4.39% de su PIB a I+D.

El reporte señala que es necesario para impulsar la innovación:

  • Incentivar la formación del capital humano, especialmente en materia de emprendimiento y STEM (siglas en inglés para ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas).
  • Mejora del crédito interno y el ecosistema del capital de riesgo
  • Materializar el objetivo de la Estrategia Digital Nacional, de aumentar la inversión en I+D de 0.5 a 1.0%.

 

Gobierno

Rodríguez destaca que entre los tres sectores estudiados, el de gobierno es el que está mejor ubicado en materia de conectividad (con 44.02 puntos de 100 posibles), por encima de las personas (15.13) y de las empresas (23.83). La investigadora enfatiza que México es, junto a Brasil y Chile, ejemplo en la adopción de la factura electrónica, “lo cual es visto como una muestra de asimilación tecnológica”, así como en la apertura de los datos a los usuarios.

Entre los principales hallazgos del estudio en el ámbito gubernamental están:

  • 100% de los entes de la administración pública federal y estatal tiene un sitio web, pero sólo 32% de los municipales lo hace.
  • 100% de los entes federales y estatales tiene presencia en redes sociales.
  • El monto de procesos de compras públicas completamente electrónicos es de 28%.
  • 65% de las empresas realizan trámites gubernamentales vía Internet.
  • 38% de las escuelas de educación básica y especial tiene acceso a Internet, frente al 92% de la Unión Europea.
  • Hay una computadora por cada 46 alumnos, frente a 5 o 7 de Europa (dependiendo del nivel educativo).
  • 35% de las instituciones de salud pública está conectado a Internet.
  • 20% de las instituciones de salud pública cuenta con un Expediente Clínico Electrónico.

Para Rodríguez, es un avance significativo que los sitios web de la gran mayoría de las dependencias federales, estatales y municipales hayan pasado de fungir como simples vías de comunicación sobre sus actividades, a dar noticias e informar sobre trámites y servicios.

El reporte señala que México se dirige hacia una nueva generación de trámites, más sencillos y amigables, así como integrados, que aumenten la calidad del servicio prestado por la administración pública. Steinhauser celebra que cada vez más dependencias se apoyen en las redes sociales para tender un puente comunicativo con los ciudadanos, pero advierte que aún hay mucho por explorar en la materia: “Hace falta entender qué espera el público de las redes sociales del gobierno y viceversa.”

En el lado de las oportunidades se encuentra la brecha de conectividad; 6 de cada 10 primarias públicas no están conectadas, condición que comparte 65% de los establecimientos de salud pública.

El directivo dijo que los desafíos del gobierno plantean cuatro áreas de oportunidad:

  • Acelerar conectividad en escuelas y salud.
  • Mejorar presencia web en municipios.
  • Completar implementación de ventanilla única.
  • Avanzar hacia el expediente único de salud.

Finalmente, Steinhauser hizo referencia al objetivo planteado por el gobierno federal en la Estrategia Digital Nacional, que pretende conectar a Internet los 250,000 edificios públicos del país:

“Hasta el momento hay conectados poco más de 60,000 de ellos, pero, más que conectividad, se requiere colectividad y comunidad; conectar al edificio en sí es menos importante que conectar a la gente entre sí.” Eso podría ser un paso determinante hacia una mayor cultura de la innovación.

 

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