Rentar plataformas a la petrolera mexicana es de por sí un buen negocio, pero aliarse a ella para explotar yacimientos puede ser el gran premio. Oro Negro apuesta por convertirse en el aliado clave para Pemex, ¿cuál es su estrategia? 

 

Texto íntegro de la portada de enero de Forbes México

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Una embarcación proveniente de Singapur y con destino a aguas mexicanas hace su larga travesía con una plataforma petrolera a bordo. El cargamento está valuado en 234 millones de dólares (mdd) y fue ordenado por Oro Negro, una empresa mexicana que renta estos equipos a Pemex.

Desde su creación hace tres años, Oro Negro ha estado muy activa en aprovechar los esfuerzos de México por hacer resurgir su industria petrolera y catapultarse como un proveedor especializado en servicios de perforación.

La plataforma que navega con rumbo al Golfo de México será la quinta que renta a Pemex, la cual necesita aumentar su producción de crudo y para ello amplía y moderniza su flota de plataformas.

Si el temporal lo permite, el barco tardará en llegar a aguas nacionales de 50 a 55 días —se le espera a inicios de marzo— para luego recibir las supervisiones de Pemex.

Gonzalo Gil, director general de Oro Negro, debe moverse a la velocidad que exigen las altas pretensiones de la compañía. Después de volar en la primera semana de enero a Singapur para recibir la plataforma, regresó a México para la firma del contrato con Pemex.

Gil es un financiero —es hijo del ex secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz—, que hace 13 años manejaba con sus socios un fondo que daba préstamos a medianas empresas sin acceso a crédito bancario. Más tarde Axis, el nombre del fondo, se enfocó a dar préstamos a firmas proveedoras de Pemex y después se convirtió en una de ellas, al crear Oro Negro en febrero de 2012.

El socio más destacado en el entramado de firmas financieras que está detrás de Oro Negro es Antonio Cañedo White, ex accionista de Televisa. En el directorio también está Luis Ramírez Corzo, quien ha dado el salto del medio privado al público, y viceversa: después de trabajar en compañías como Caterpillar y Solar Turbines, ingresó a Pemex y ocupó la dirección general de 2004 a 2006, y hoy está de vuelta en los negocios.

Este año podría ser el despegue de Oro Negro. El valor de sus contratos o backlog con Pemex, incluida la plataforma que está en camino y que comenzará a operar en marzo, es de 895.8 mdd. Pero una vez que también estén contratadas sus tres plataformas que hoy están en construcción y que llegarán en el curso de los primeros nueve meses de este año, el backlog se elevará a más de 1,504 mdd.

La compañía también se propone encontrar un socio tecnológico para, juntos, dar servicio a otras petroleras y llevar a Oro Negro a la Bolsa Mexicana de Valores.

Los vientos corren a favor de Oro Negro. La reforma energética aprobada el año pasado permite, por primera vez, que empresas privadas extraigan petróleo en México y ayuden a Pemex a sacar adelante sus planes. Así que Oro Negro estrecha lazos con la petrolera.

Aún cuando Pemex produce casi un tercio menos de crudo que hace una década y que los precios internacionales del petróleo están derrumbados, Gil dice que el nuevo escenario refuerza, antes que debilitar, el modelo de negocio de Oro Negro.

A precios de 40 a 50 dólares del barril de la mezcla mexicana, se vuelve inviable extraer crudo de yacimientos de altos costos operativos, como lutitas y aguas profundas; por tanto, una opción son las aguas someras del Golfo de México.

Las plataformas de Oro Negro son precisamente para estas áreas, donde Pemex comenzará a intensificar su actividad para compensar con más producción la caída en sus ingresos debido a los bajos precios. “La selección de los activos (de Oro Negro) va en función de las necesidades de Pemex”, dice Gil.

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De contratista a socio

En unos años, Oro Negro quiere ser más que sólo un contratista de la petrolera mexicana. “Hemos sostenido conversaciones muy preliminares con algunas empresas, pero hasta que haya definición de los ganadores de los bloques (de yacimientos que México licitará este año) esperamos tener conversaciones más puntuales respecto de las asociaciones comerciales”, dice Gil.

Oro Negro está pre certificada por otras compañías, como Talisman Energy, Petronas, Carigali Overseas, Hess, Lundin, Murphy, Vestigo, SK Energy, Exxon Production Malaysia, Cabinda Gulf Operating Company, British Gas y Chevron. Además de ofrecer una gama de servicios integrados, Oro Negro puede ser un socio capitalista en alianzas con Pemex, agrega Gil.

Pemex puede asociarse con empresas privadas para explotar yacimientos que le hayan sido asignados en la llamada Ronda Cero o bien para competir por licitaciones de la Ronda Uno. Este tipo de asociaciones se conocen como farm out y el Consejo de Administración de Pemex está facultado para elegir a sus socios, dijo en abril pasado Pedro Joaquín Coldwell, Secretario de Energía e integrante de ese Consejo. “Vemos como una oportunidad de crecimiento poder formalizar una alianza estratégica con Pemex para algunos de los bloques de aguas someras”, acepta Gil.

La reforma energética también da autonomía a Pemex para definir su presupuesto y hacer acuerdos de largo plazo con sus proveedores. Hoy Pemex hace el diseño de los pozos a perforar y los contratistas se limitan a hacer el trabajo y cobran una tarifa diaria por ello.

En dos o tres años, los contratos podrían permitir que los proveedores entreguen a Pemex un pozo terminado y eso implica darle también los servicios asociados a la perforación y controlar la cadena de suministro y la logística. Y Oro Negro se prepara para ese momento.

Pemex también tiene que hacer más exploración a partir de ahora, pues necesita compensar en sus indicadores de reservas el crudo que extrae diariamente, y eso es una buena noticia para los proveedores de plataformas. “Dos de nuestras plataformas están haciendo hoy exploraciones para Pemex en aguas someras”, señala Gil.

Oro Negro renta a Pemex cuatro plataformas auto elevables que trabajan en las aguas del Golfo de México, así como una de tipo modular. Otra plataforma es la que está en camino y tres más están en construcción en Singapur, con el compromiso de ser entregadas entre mayo y septiembre de 2015. Una vez que las nueve estén en funciones, Oro Negro aportará poco menos de 10% de la flota de perforación de Pemex en aguas someras.

Con la plataforma que está camino, los activos de la compañía valen 1,239 mdd y con las entregas de este año el valor se elevará a 1,940 mdd.

Alta ingeniería… Financiera

Oro Negro es obra de financieros sin gran experiencia en petróleo.

Fue capitalizada por inversionistas de la bmv que compraron los certificados de capital de desarrollo (CKD) colocados en diciembre de 2012 por Axis Management, la compañía madre de Oro Negro. Los mayores compradores de los 6,500 millones de pesos (mdp) en certificados de Axis fueron las Afores, con lo cual los mayores accionistas de Oro Negro son trabajadores mexicanos con cuentas de retiro. (Afore Banamex, con más de 6,300 cuentas; Afore Sura, con más de 3,900).

Tres meses después, una parte de ese dinero, 200 mdd, fue a dar a Oro Negro como inyección de capital, más otros 200 mdd de los socios originales. El dinero reunido se destinó a las primeras cuatro plataformas auto elevables encargadas al astillero ppl Shipyard de Singapur.

Oro Negro no es el inicio sino la culminación de una historia iniciada en los 90. En esos años, José Antonio Cañedo White, hijo del cofundador de Televisa Guillermo Cañedo, invertía la fortuna familiar en comprar participaciones accionarias en compañías con potencial, las reestructuraba y luego recuperaba su inversión, más una ganancia, al venderlas o colocarlas en la Bolsa.

Bajo esa fórmula, su firma Axis Capital Management se hizo de participaciones, que luego vendió, en la propia Televisa, en la firma satelital PanAmsat, en la empresa de renta, distribución de video y filial de Televisa Videovisa y en la cadena de panaderías Coronado. Cañedo White también fue funcionario público, responsable de la cartera de crédito de la estatal Nacional Financiera.

Axis también presta dinero a empresas medianas de transporte multimodal, arrendadoras de autos y maquinaria y exportadoras que solían financiarse con proveedores. Más tarde agregó a su cartera a proveedores del Sistema de Administración Tributaria (SAT) y de las paraestatales Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

La experiencia de los accionistas de Oro Negro en contratos de gobierno proviene de esta etapa. Para garantizarse el pago de los préstamos, Axis otorgaba créditos estructurados, es decir, financia proyectos que reciben un flujo regular de ingresos, los cuales son puestos como garantía de pago.

El primer paso es tomar el control del proyecto a financiar y aislarlo del resto de los negocios del cliente, no entregar a éste todo el crédito sino sólo lo necesario para que pague la nómina y a proveedores y contratistas. De ese modo, en lugar de analizar la salud financiera del cliente, sólo evalúa los riesgos del contrato.

En 2005, Cañedo White y un grupo de socios, entre ellos su sobrino Gonzalo Gil, fundaron Navitas para financiar a empresas con contratos para construir e instalar estructuras marinas de uso petrolero y mantenimiento de plataformas.

Crearon la compañía en Holanda y a través de ella emitieron deuda que fue adquirida por las administradoras de inversiones estadounidenses HBK Capital Management, NWI Management, Greylock Capital Management y Citi.

En esas mismas fechas, en México crearon Axis Sofom, la empresa que daba la cara a las compañías que recibían créditos de Axis.

Más tarde formaron Navix Sofom, para que fuera la tenedora de las acciones de Axis Sofom y además administrara inversiones de otros fondos estadounidenses interesados en sus proyectos, Eton Park Capital Management y Stark Investment.

En 2007, Navix concentró las actividades de administradora de crédito de Axis. Pese a la crisis que estalló un año después, Navix amplió sus recursos para créditos al crear un fondo conjunto o ppp (Partnership Product Program) de 330 mdd con Citi en Nueva York.

El siguiente fondeo, Navix lo hizo a través de un ckd emitido en diciembre de 2010 y con el que captó 4,000 mdp. Y dos años más tarde, en junio de 2012, reunió 435 mdp a través de un Credit Opportunities Fund (COF, instrumento de renta fija abierto a inversionistas de banca privada).

Desde su creación, Navix y Axis Capital han dado 35,000 mdp en créditos a empresas de servicios y subcontratistas de Pemex. “Hemos financiado la gama completa de servicios petroleros, desde la fabricación de plataformas hasta la venta de herramienta, obra civil para campos petroleros en tierra, construcción e instalación de acueductos submarinos, servicios de comisariado, contratos de mantenimiento”, afirma Gil.

Financiar proyectos de este tipo permitió a Gil y a sus socios darse cuenta de que, por la dependencia presupuestal que el país tiene hacia el petróleo, Pemex estaba obligada a hacer grandes inversiones para aumentar su producción.

Así que en 2012, Axis lideró la creación de Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro, donde 50% de su capital está en poder de las Afores y de Axis, mientras que Temasek, un fondo de Singapur con participación estatal, y Ares Management, de Estados Unidos, tienen 22.5% cada uno y un grupo de inversionistas individuales el restante 5%.

Desde su creación, Oro Negro ha invertido unos 2,000 mdd en la compra de Todco —una empresa que ya operaba plataformas petroleras y estaba pre certificada por Pemex— y en sus nueve plataformas.

La capitalización de Oro Negro no ha terminado: los socios aún tienen que aportar 55 mdd. Una vez en funcionamiento, cada plataforma genera flujos operativos mayores a 50%, pero esta es una etapa de inversión. La deuda es dos veces la aportación de los accionistas, y así se mantendrá hasta 2017, lo que anticipa que seguirán los refinanciamientos; hace un año, Oro Negro colocó un bono por 725 mdd con ese fin y para fondear la compra de la plataforma que está en camino.

Se compran plataformas

Gil no es el único convencido de que Pemex necesita más plataformas auto elevables, las aptas para aguas someras. Hace un año, el mexicano Grupo R formalizó un pedido de 820 mdd para cuatro equipos a Keppel y en noviembre pasado, el mismo astillero entregó una plataforma Perforadora Central, también proveedora de Pemex, y está previsto que le entregue otra más a finales de año.

La propia Pemex tiene sus pedidos. En octubre de 2013, llegó a un acuerdo con Keppel para montar en Altamira, Tamaulipas, un astillero para la construcción, mantenimiento y reparación de plataformas, que comenzará por construir seis equipos para uso de Pemex.

Pero podría haber un pedido de cuatro plataformas más al astillero SMM, según el portal especializado Singapore Business Review, el cual cita una orden hecha por Pemex en diciembre de 2013. La información no pudo ser confirmada por Pemex.

Las plataformas tienen valor estratégico para Pemex. Dado el entorno de precios, la opción de Pemex es producir más petróleo y la mayor parte de ese crudo adicional saldrá de aguas someras, según expertos.

Pemex busca aumentar su producción de crudo, de 2.5 millones de barriles diarios (mbd) a 3 millones, y luego a 3.4 millones, para recuperar los niveles de 2004.

Su gasto en perforación en 2013 fue de 76,000 mdp, lo que incluye equipo terrestre pero sobre todo plataformas auto elevables, modulares y semi sumergibles. “La mayoría (de las plataformas) fueron arrendamientos porque en materia de auto elevables es poco de lo que Pemex es dueño, así que vamos a empezar a comprar también, por cuestiones estratégicas”, dijo a Forbes México Arturo Henríquez Autrey, director de Procura en septiembre de 2014.

En áreas terrestres y aguas someras se localiza el 51% de los recursos prospectivos del país (unos 24,800 mbd), sobre todo en las Cuencas del Sureste, Burgos, Tampico-Misantla y Veracruz, por tanto ahí deben intensificarse los esfuerzos en exploración y desarrollo, dice el Plan de Negocios de Pemex 2014-2018. Los recursos prospectivos son los de más posibilidades de extraerse del total de recursos inferidos a través de estudios.

A raíz de la reforma se van a licitar varios campos marginales, o maduros, los cuales habían dejado de lado cuando se descubrieron yacimientos que para Pemex tenía más sentido explotar, como Cantarell y Ku-Maloob-Zaap. “Eso es como si fueran campos vírgenes”, afirma Gil.

Pemex aumentó de 30 a 53 plataformas auto elevables en operación, según Gil. Pero necesita entre 80 y 90 de aquí a 2020, además de sustituir unas 25 que ya tienen más de 35 años de antigüedad por otras más modernas que hagan todo tipo de pozos en aguas someras.

Aunque estas nuevas plataformas tienen una tarifa diaria más alta que las convencionales, al final la perforación de un pozo cuesta 25% menos, según Oro Negro.

Las nuevas plataformas perforan más rápido y son más grandes que las convencionales, tienen mayor capacidad de almacén y, por tanto, reducen el número de viajes a tierra para aprovisionarse. Tienen su propia propulsión para moverse de un sitio a otro y se pueden usar para explorar, desarrollar, perforar en yacimientos ya productores y para reparar pozos —una necesidad creciente en el caso de Pemex. “México se había vuelto un cementerio de activos”, dice Gil.

Sobre ese cementerio, él y sus socios siembran su futuro.

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