Por Manuel Macedo*

La rápida evolución tecnológica ha dado paso a la Transformación Digital, un término con el que estamos familiarizados, pero para entenderlo a profundidad debemos ser conscientes de los retos que están vinculados con este proceso a gran escala, así como aquellos que se presentarán en las próximas décadas.

Inteligencia Artificial, Blockchain, analítica predictiva, robótica son catalizadores de la industria 4.0 y han servido como plataforma para tener hoy un mundo realmente conectado. Sin embargo, quiero utilizar este espacio para enfocarme en lo que ha probado ser una herramienta clave para enfrentar los nuevos retos industriales: el Internet de las Cosas (IoT).

Para dimensionar su relevancia, tomemos en cuenta que el gasto mundial destinado a estas tecnologías en los próximos dos años será de un billón de dólares (trillion, en inglés), equivalente al valor de mercado que han alcanzado empresas como Amazon o Apple. Resulta extraordinario que la región con más rápido crecimiento en inversión en IoT será Latinoamérica, la cual representará más de 23% del total, según datos publicados por IDC en su estudio Worldwide Semiannual Internet of Things Spending Guide.

A nivel industrial el IoT o IIOT tiene un potencial enorme, ya que generará un cambio extraordinario al menos en las próximas dos décadas. Sin embargo, para que su implementación sea exitosa, es necesario analizar a profundidad las operaciones de las empresas para detectar las áreas de oportunidad y determinar con exactitud qué se busca obtener con esta tecnología.

Una mayor digitalización de las compañías les permite aprovechar al máximo sus capacidades al integrar procesos aislados y aprovechar datos recopilados que se traducen en un pensamiento predictivo. Por ejemplo, los procesos que consisten en reparar una máquina o dispositivo hasta que presenta fallas afecta tiempos y costos de producción. En algunos casos, como en aeronaves o la industria minera, podría incluso resultar peligroso para la seguridad de las personas.

La integración de soluciones tecnológicas que puedan analizar datos de complejidad creciente en tiempo real, y así crear modelos predictivos, no solo disminuye retrasos en los procesos de producción, sino que evita riesgos de seguridad de los trabajadores.

Un ejemplo bastante claro del potencial del IoT aplicado a las industrias se dio en la acerera china Baosteel. Para esta compañía, una máquina soldadora con una falla en su configuración representaba pérdidas anuales de 545,000 dólares, por lo que trabajamos junto con ellos para integrar un modelo predictivo utilizando Inteligencia Artificial que analizó 6,000 sesiones de soldadura.

El resultado fue el desarrollo del primer sistema inteligente de administración de este tipo de máquinas que tradujo en una reducción de 90% en retrasos de producción y un ahorro en costos de 450,000 dólares al año.

Este tipo de innovaciones también están dando frutos importantes en otras industrias, como la energética, al aplicar tecnología en refinerías para automatizar la captura de información sobre el desempeño de la maquinaria y mejorar su eficiencia. Con el tiempo, la Transformación Digital de las industrias permite resolver problemas de manera automatizada.

La misma tendencia se puede encontrar en las industrias manufacturera y de transporte, que serán las que más invertirán en IoT, y representarán un tercio del gasto mundial en esta tecnología para 2023, de acuerdo con el estudio de IDC. En el caso específico del transporte, se utilizará para monitorear la ubicación, estado y desempeño en tiempo real de cada unidad en el camino.

Pero ¿qué viene en los próximos 10 años? Si bien es una pregunta para la cual no podemos tener una respuesta infalible, las tendencias de las que hemos sido testigos en los últimos años arrojan luz sobre los retos que están por venir. El más claro es que para las compañías es imprescindible adaptarse a las nuevas tecnologías e integrarlas a sus procesos para poder navegar en la economía digital.

Según estimaciones de Gartner, para 2022 existirán en el mundo 50,000 millones de dispositivos conectados solamente en el sector empresarial, recolectando datos y aprendiendo. Además, un estudio realizado por Hypothesis Group y Microsoft estima que 94% de los negocios utilizarán IoT para finales de 2021.

El reto es evidente, pero también lo son las opciones que tenemos para afrontarlo. Para ello se requiere de colaboración, talento e innovación constante para conectar el mundo físico con el digital, de manera la gestión, procesamiento y análisis de cantidades inmensas de información sean la plataforma que sustente la conectividad de las cosas.

Al final, la adopción y aplicación generalizada de tecnologías novedosas como IoT o la Inteligencia Artificial, acompañadas de quantum Computing, traerán consigo más innovaciones y la capacidad de conocerlas e identificar su potencial de implementación en las diferentes industrias se convertirá en una ventaja competitiva.

 

Contacto:

 

Manuel Macedo es Presidente de Honeywell para Latinoamérica

https://www.linkedin.com/in/macedomanuel/

Tiene más de 25 años de experiencia en la industria de productos químicos, sector financiero y construcción. Ha ocupado cargos de liderazgo a nivel directivo en Europa y Latinoamérica, donde fue presidente regional de Henkel.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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