En México, más de 25 millones de alumnos asisten diariamente a 207,682 planteles educativos, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Llevar a todos esos niños es una labor complicada que cada padre debe resolver, y muchos son quienes utilizan el auto para este propósito. 

Debido a la peor crisis de contingencia ambiental que la Ciudad de México ha sufrido en 14 años, cada día dejan de circular un millón de automóviles desde que se aplicó el programa Hoy no Circula, que equivalen a 1.3 millones de usuarios. Esto podría representar un problema para los padres con hijos que estudian, ya que de las 207,682 escuelas que existen en el país, 40.1% son preescolar, 42.5% primarias y 16.7% secundarias.

“El gobierno de la ciudad, vía la RTP, creó una propuesta para que el servicio fuera prestado por camiones de la misma entidad, de tal suerte que se pueda inhibir el uso del transporte privado. Sin embargo, no ha tenido mucho éxito”, comentó Jesús Padilla Zenteno, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).

Otra propuesta para mejorar la calidad del aire y la movilidad de la Ciudad de México (entonces Distrito Federal) fue el Programa de Transporte Escolar (Prote).

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El Prote fue decretado por el Gobierno del Distrito Federal el 3 de febrero de 2009, por el entonces jefe de gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón, y su principal objetivo era contribuir al mejoramiento de la calidad del aire y la movilidad en la ciudad desde la perspectiva del medio ambiente y el transporte.

“Este programa sigue vigente, pero no se está aplicando. Es un tema al que no se le ha puesto la suficiente atención, y por esa razón es que se dejó suelto. Quiero entender que a raíz del problema de la contingencia ambiental seguramente se podría reactivar”, dijo Padilla Zenteno.

 

¿Una solución a la contingencia ambiental?

Según datos estadísticos publicados por la AMTM, en la Ciudad de México el índice de crecimiento anual de vehículos es de un millón de automóviles particulares por cada 1,000 unidades de transporte público, a pesar de que 70% de la población se mueve en unidades de pasajeros.

¿El transporte escolar podría ayudar a disminuir el tráfico y aliviar la contaminación del aire? Para Jesús Padilla Zenteno, sería una opción.

“Es una gran alternativa para resolver este problema, siempre que tengamos mecanismos de seguridad que le den garantía a los padres de que sus hijos van a estar seguros”, comentó en entrevista Padilla Zenteno.

El transporte escolar en la Ciudad de México es proporcionado por empresas que tienen concesionado el servicio y trabajan como figuras de asociación civil. Son rutas de transporte que tienen la característica de afiliar unidades de transporte público, y en la ciudad existen alrededor de 27,000 unidades de transporte.

Aunque estas cifras sólo muestran una parte de las concesiones, ya que al no ser un servicio obligatorio por parte de las escuelas, cada una de las instituciones decide qué tipo de transporte se contrata y el precio se discute solamente con los padres que lo soliciten.

“Los que manejan el tema de transporte escolar tienen ya una tarifa acordada principalmente con las direcciones de las escuelas. No es un tema que regule con ninguna autoridad, es un acuerdo entre el prestador de servicios y el contratante. A los padres nos toca contratarlo y pagarlo”, dijo Padilla Zenteno.

La empresa UTEP es una de las que ofrece servicios de transporte escolar y en su página de internet enlista algunos datos de la eficiencia de este transporte.

  • Permite concentrar a todos los alumnos en el mismo lugar, y hora.
  • Evita problemas de tráfico y estacionamiento.
  • Disminuye la contaminación de manera significativa en la ciudad.
  • En algunos casos se podrían dejar de efectuar 1,360 viajes mensuales por cada autobús.
  • Evita a las familias hacer varios viajes a diferentes horarios.

 

Un problema no sólo de los autos

El tráfico en la Ciudad de México y la mala calidad del aire son un problema cotidiano.

“El problema de la contingencia no es solamente de los que contaminan (autos), sino que ya hay un efecto invernadero donde los gases se quedan atrapados en el Valle de México. Por lo tanto, el problema que tenemos es que no hay dispersión de estas partículas que se van al medio ambiente”, destacó Padilla Zenteno.

Para el presidente de la AMTM, el esfuerzo se debe centrar en generar transporte de calidad y mucho más eficiente y más amigable con el medio ambiente.

“No tenemos una solución rápida para un problema que se ha dejado por más de 30 años. Tendría que haber una apuesta del jefe de Gobierno para el Gobierno Federal, para impulsar con algún tipo de recursos una modernización de al menos unos 5,000 microbuses”, dijo Zenteno.

En la AMTM se seguirá discutiendo este tema en el Octavo Congreso Internacional de Transporte (8CIT), que reunirá a autoridades, especialistas de transporte y movilidad, organizaciones de transportistas, académicos e investigadores, quienes plantearán ―a través de conferencias y mesas de análisis― soluciones al inminente colapso vial en las zonas metropolitanas de América Latina.

 

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