Reforma energética, oportunidad para apertura eléctrica

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Cerca de la mitad de la electricidad es generada por gas natural, pero la producción de gas ha bajado en los últimos años debido a una insuficiente infraestructura de gasoductos. 

 

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La apertura a privados en la industria petrolera domina los debates sobre una futura reforma energética en México, pero el gobierno también está pensando en proponer el fin del monopolio en generación de electricidad, lo que podría reducir sustancialmente los costos para las empresas.

Si el monopolio estatal en electricidad es desmantelado y se genera más competencia y generación de electricidad por parte de privados, estos costos podrían bajar a cerca de la mitad, según expertos del sector.

Un legislador del  Partido Revolucionario Institucional (PRI), muy cercano a las negociaciones, dijo que un proyecto de reforma que el gobierno se apresta a presentar al Congreso podría incluir cambios a la Constitución para permitir una mayor inversión privada en  el segmento.

“Se trata de construir un mercado secundario de electricidad donde, sin que pierdas la transmisión y la distribución, tengan reglas claras para que sea más eficiente”, dijo el legislador, que prefirió el anonimato.

“De lo que se trata es que se pueda generar electricidad regulada por el Estado a través de un organismo de Estado, no necesariamente la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Que ese mercado lo puedan vender de manera más eficiente”, explicó.

El legislador agregó que leyes secundarias deberían ser cambiadas para que los subsidios actuales a la electricidad dejen de ser generales y estén dirigidos a determinados sectores.

La semana pasada, el Partido Acción Nacional (PAN), proclive a reformas económicas profundas, divulgó su propia propuesta, que incluye cambios constitucionales para permitir una apertura total de la electricidad.

México se ubica en el octavo lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE),  con los costos de electricidad más caros.

Las grandes empresas de México han visto aumentado sus costos de energía a más del doble en la última década. Los costos subieron de 6 centavos por kilowatt la hora en el 2003 a 13 centavos en 2013.

 

Falta de capacidad

 

La CFE controla actualmente todos los aspectos del sector en todo el país, mientras que otros organismos del estado como la secretaría de Hacienda establecen las tarifas y los subsidios.

Desde 1960, la Constitución mexicana establece la exclusividad del estado en el sector de electricidad. En 1992 una limitada reforma permitió a compañías privadas generar electricidad, pero estableció que la energía generada debe ser utilizada por cada compañía para su autoconsumo o vender sus excedentes a la CFE,  anulando así la competencia.

A pesar de las limitaciones, la generación en el sector privado abarca cerca del 30%  del total, debido a que muchas compañías han buscado acuerdos de autoabastecimiento para bajar sus costos.

“El problema principal es que no tenemos la capacidad actual para llegar a la demanda del futuro de 40 GW por hora extra al sistema en el 2026. Por lo tanto, la solución principal debe venir en la parte de generación”, dijo Rafael Ch, un investigador en energía del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).

El investigador señaló que la demanda crece cerca del 4%  por año, por lo que se requerirán 40 gigawatts adicionales de capacidad para el 2026.

De acuerdo con datos de la CFE, la capacidad total de generación instalada en México se ubica en 52 GW.

Actualmente, cerca de la mitad de la electricidad es generada por gas natural, pero la producción de gas ha bajado en los últimos años debido a una insuficiente infraestructura de gasoductos que limita la cantidad que se puede importar de Estados Unidos, que tiene los precios más bajos del mundo.

“Ahora no hay suficiente gas, todos los ductos que traen gas de Estados Unidos están saturados”, dijo Héctor Moreira, consejero independiente de la petrolera estatal Pemex.

Pero en los próximos dos años vendrán grandes proyectos de gasoductos para permitir mayores importaciones de gas de Estados Unidos con lo cual “se va a caer el precio de la electricidad a la mitad”, anticipó Moreira.