Frecuentemente recuerdo a uno de los entrenadores de fútbol americano más reconocidos de nuestro país, Federico Hernández Verduzco, y lo tengo presente porque de él aprendí muy bien que ser ganador es un hábito, al igual que ser perdedor.

Cuando conocí a este excelente ser humano, en el año 1998, yo pertenecía a un equipo que, en ese momento, era el peor equipo de la liga; un conjunto que perdió todos sus juegos de la temporada previa. Era un equipo de mucha tradición en la UNAM pero que durante varios años tuvo récord perdedor dentro de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano y del cual no había mucho que presumir, pues su último campeonato había sido en 1987.

El discurso y habilidades motivacionales del coach Federico me hicieron comprender, al igual que a todos mis compañeros de equipo, que éramos un conjunto con hábitos perdedores y que para superarlos teníamos que modificar nuestros hábitos. Por su puesto hubo resistencia, ya que no a todas las personas les gustan los cambios drásticos.

Recuerdo que muchos de mis compañeros universitarios abandonaron el equipo ante la crisis que enfrentaba y la mayor parte de los jugadores que decidieron quedarse eran de talla pequeña y de muy pocas habilidades atléticas. Sin embargo, con esos jugadores y con la capacidad del coach Hernández Verduzco para transmitir hábitos ganadores logramos llegar invictos a las finales de las temporadas 1998 (aunque se perdió esa final) y 1999, donde nos coronamos campeones.

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¿Cuáles fueron esos hábitos? Aquí te los comparto.

Ser puntual todos los días: llegar seis días a la semana puntual a los entrenamientos fue fundamental para tener un hábito ganador. Así que, si tienes un trabajo o una empresa, la puntualidad será el mejor de los hábitos que puedes mostrar a tus empleados, compañeros o jefes.

Dar siempre el máximo esfuerzo en cada entrenamiento: en este deporte hay una máxima que dice que los juegos se ganan en los entrenamientos. Dar el máximo esfuerzo desde el inicio hasta el final de cada entrenamiento nos permitía llegar a todos los encuentros con el hábito de empezar y cerrar cada juego con el máximo esfuerzo. Hacer el máximo esfuerzo desde que inicia hasta que termina tu jornada laboral te pondrá siempre en el camino al éxito; no hay nada que pueda frenar a una persona que mantiene un esfuerzo constante en cualquier área de su vida, incluidos los negocios.

Planear cada juego: nunca iniciamos un entrenamiento en el campo si antes haber conocido cada detalle del rival a enfrentar. No importaba sacrificar parte del entrenamiento en el campo, siempre tuvimos el hábito de estudiar en video y en el pizarrón cada jugada, cada movimiento y cada truco o engaño ejecutado por el equipo contrario para saber la forma de detener su ofensiva y doblar a su defensiva. En los negocios es importante contar con una planeación meticulosa para disminuir los riesgos de un fracaso. No importa cuánto te tardes en preparar un plan de negocios, lo que importa es que tengas el hábito de estudiar todas las posibilidades que tienes para triunfar en tu negocio o idea.

Descansar y comer bien: el coach Hernández Verduzco nunca desaprovechó la oportunidad para recordarnos, sobre todo antes de un juego importante, que durmiéramos y comiéramos bien. Siempre fue claro en este hábito: “no dejen que se lleve la chingada su esfuerzo por irse de fiesta, ya tendrán tiempo de festejar cuando ganen el campeonato”.

Motivarse cada día: Todos los que han pisado un campo de fútbol americano saben de la magia que puede hacer la motivación. Los gritos, cánticos y tradiciones de cada equipo tienen una mística especial que motiva a los jugadores a dejar el alma en el campo para defender los colores del equipo. Los negocios, sobre todo en su inicio, requieren de una gran motivación para escalarlos. Por ello es importante que encuentres fuentes de motivación para alcanzar el éxito en tu emprendimiento; puedes encontrar la motivación en la familia, en libros y películas inspiradoras, en actividades como el montañismo o en talleres de motivación. Lo que importa es que siempre tengas una fuente de motivación.

 

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