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El Mercado de Capitales Mexicano es una alternativa para que las compañías obtengan el capital necesario para desarrollar proyectos a mediano y largo plazo o refinanciar su deuda existente.

 

Por Gustavo Alarcón*

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Para la mayoría de las empresas mexicanas, las principales fuentes de financiamiento han sido el crédito bancario comercial o de otras instituciones financieras (e.g., arrendadoras financieras, empresas de factoraje o la banca de desarrollo) y las aportaciones de capital de sus accionistas. Esto presenta inconvenientes principalmente relacionados con el costo; el financiamiento bancario es caro, y la disponibilidad del capital privado, escaso.

El mercado de capitales mexicano

Una alternativa para que las compañías obtengan el capital necesario para desarrollar proyectos a mediano y largo plazo o refinanciar su deuda existente es el mercado de capitales mexicano. El mercado de capitales es la denominación que se usa para referirse al medio o ambiente donde se compran y venden instrumentos financieros o valores de deuda o capital, los cuales principalmente son bonos (títulos de deuda) o acciones (títulos representativos de capital).

Mediante la emisión de valores de deuda o acciones, una empresa puede obtener recursos para usarlos de diversas maneras. Algunas empresas, o como se les llama en este contexto, emisoras, destinan dichos recursos a algún proyecto o inversión específica; otras los usan para hacer frente a deudas y reestructurar sus pasivos, e incluso, en algunos casos, para el pago de utilidades.

Las particularidades de los instrumentos financieros que se colocan en el mercado de capitales son muy variadas dependiendo del valor del que se trate. Como se mencionó antes, hay instrumentos de deuda y de capital, pero dentro de estas categorías existe una gran cantidad de posibles variables. Por ejemplo, es posible emitir acciones comunes o preferentes, bonos de deuda senior o subordinada, bonos convertibles en acciones y certificados de participación fiduciaria. La elección y características del tipo de instrumento dependerá de las particularidades de la emisora y sus planes de negocio, así como de las condiciones del mercado.

Mercados públicos y privados

Las ofertas de valores antes señaladas podrán realizarse en mercados públicos y organizados (como la Bolsa Mexicana de Valores, BMV) o no organizados y privados (colocaciones privadas). Una de las principales diferencias es que aquellas empresas que ofrezcan valores a través de la BMV (actualmente la única bolsa de valores autorizada en México) deberán cumplir con altos estándares de gobierno corporativo. Estarán obligadas a tener como órgano de gobierno a un Consejo de Administración en el que participen consejeros independientes, deberán de contar con varios comités corporativos especializados (e.g., prácticas societarias y de auditoría) que auxiliarán al Consejo de Administración en sus actividades. Además, las emisoras están obligadas a ser auditadas anualmente por despachos contables independientes y de reconocido prestigio, y a repostar aquellos eventos considerados relevantes por la legislación aplicable.

Instrumentos con liquidez

Por otra parte, regularmente los valores emitidos en el mercado de capitales son líquidos y pueden negociarse en mercados secundarios (entre personas distintas a la emisora), donde el precio de los mismos fluctúa, dependiendo de factores relativos a la situación del mercado y de la emisora, y el tenedor puede obtener ganancias o pérdidas respecto del face value del valor.

Otra alternativa para obtener capital es la bursatilización de activos, figura que permite a una entidad negociar ciertos activos por medio de la colocación de certificados de participación fiduciaria en la BMV. Los activos susceptibles de bursatilización son aquellos que generen o puedan generar un ingreso futuro, como inmuebles, derechos sobre flujos, derechos de crédito, etc.

CKDs y Fibras

Recientemente se han abierto nuevas oportunidades en el mercado de capitales mexicano mediante la introducción de nuevos productos denominados CKDs (certificados de capital de desarrollo) y Fibras (fideicomisos de inversión en bienes raíces).

Los CKDs son instrumentos que permiten a empresas y fondos privados de capital, mediante la emisión de CKDs en la BMV, allegarse de fondos para el desarrollo de proyectos de infraestructura, principalmente. Los CKDs están diseñados para ser adquiridos por inversionistas institucionales (principalmente Afores) pero no son exclusivos para estas entidades. Los rendimientos que derivan de los CKDs están vinculados con el rendimiento del proyecto o proyectos subyacentes. Lo anterior debido a que los tenedores de CKDs no reciben un porcentaje de las ganancias (en caso de haberlas) de las inversiones del fondo.

Las Fibras son vehículos para la emisión de certificados bursátiles que otorgan al tenedor una participación en un portafolio inmobiliario. Están inspirados en los Real Estate Investment Trusts (REITs) estadounidenses por medio de los cuales se bursatiliza un portafolio inmobiliario. Las Fibras ofrecen a los dueños de portafolios inmobiliarios de renta la posibilidad de aportar sus inmuebles y a cambio recibir certificados bursátiles, los cuales le otorgarán los rendimientos correspondientes a su aportación o hacerlos líquidos pudiendo obtener una ganancia de capital. Además, las Fibras ofrecen atractivos incentivos fiscales para los que aporten inmuebles al patrimonio del fideicomiso emisor.

Colocación de valores en el mercado

El procedimiento para colocar valores en el mercado de capitales es relativamente complejo, pues se deben ofrecer a un valor que resulte atractivo para el mercado en el momento de la emisión, y por lo tanto, se requiere asesoría financiera de alto nivel. Asimismo, el procedimiento legal es complicado por la gran cantidad y lo complejo de la normatividad aplicable, así que las empresas que deseen emitir valores requerirán asesoría de alto nivel de abogados con experiencia y especialización en la materia.

Actualmente, el mercado de capitales mexicano es muy dinámico y activo, principalmente porque los valores que ofrece suelen ser atractivos para inversionistas de todo tipo, con rendimientos atractivos y con un grado de riesgo relativamente bajo. Por otra parte, las emisoras, a través del mercado de capitales mexicano, pueden acceder, en ciertas circunstancias y para ciertos fines, a financiamiento potencialmente en mejores condiciones que el que ofrecen fuentes tradicionales.

Finalmente, es importante mencionar que las empresas que estén explorando “levantar” recursos en el mercado de capitales deberán contar con la información legal y financiara suficiente para determinar cuál instrumento es el idóneo para ellas. Por ejemplo, es común que las empresas que quieren obtener recursos del público inversionista lo hagan primero a través de instrumentos de deuda para crear un historial en el mercado, y después lo hagan a través de emisión de instrumentos de capital. No obstante lo anterior, cada empresa es distinta y tiene diferentes planes estratégicos, por lo que no hay reglas establecidas. Además de las necesidades y planes de las empresas, es importante considerar las condiciones del mercado en el momento que se planee la emisión, ya que de esto dependerá en gran medida el éxito de la misma.

* Gustavo Alarcón es Asociado del Grupo de Práctica Bancario y Financiero de Baker & McKenzie México

 

Contacto:

Facebook: BakerMcKenzieMexico

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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