Por Yonathan Parada* 

Solo 10% de las entidades e instituciones financieras en México aplican inteligencia artificial y computación cognitiva para la detección y análisis de eventos de seguridad. Sin embargo, durante 2018, el 100% de estas compañías identificaron algún tipo de evento digital en su contra, de acuerdo con el estudio Estado de la Ciberseguridad en el Sistema Financiero Mexicano (2019) de la Organización de los Estados Americanos (OEA). 

La ciberseguridad y la privacidad de los datos son los dos principales desafíos para las tecnologías emergentes. Así lo muestra nuestra IoT Survey México. Si bien, uno de cada tres participantes dijo su principal razón para hacer uso del internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) es “hacer lo que siempre hemos hecho, pero más rápido y eficiente”, 57% expresó que ha ralentizado o detenido sus proyectos relacionados con IoT debido a sus preocupaciones en temas de ciberseguridad y 58% por motivos de privacidad de datos.

Los tres principales problemas de seguridad para las empresas mexicanas que han incursionado en IoT son el malware, las violaciones a la seguridad por parte de los hackers y el robo de información o propiedad intelectual. Sin embargo, las organizaciones coinciden en que la mejor manera de evitar vulneraciones a los sistemas y asegurar la privacidad de datos, es incorporar estrategias de seguridad al comienzo de los proyectos (51%), capacitar a los empleados (55%) e implementar políticas de seguridad (43%).

Más beneficios que riesgos

Un punto de coincidencia entre empresas estadounidenses y mexicanas es que el internet de las cosas ofrece más beneficios que riesgos. Y es que esta tecnología emergente tiene un impacto directo en las relaciones comerciales.

Para potencializar los beneficios, las empresas de nuestro país deberán desarrollar una estrategia basada en un profundo análisis de riesgos para entender las posibles vulnerabilidades. Asimismo, será necesario impulsar el tema regulatorio. Y es que, si bien el tema digital ha estado presente en varias iniciativas, a nivel regulación no hay una ley específica sobre ciberseguridad. Donde podríamos vislumbrar algún avance es en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) porque existe un capítulo dedicado al tema. No obstante, dicho tratado aún está en proceso de aprobación formal. 

El tema de ciberseguridad y privacidad de datos cada día está más presente entre los tomadores de decisión. En México, las empresas comienzan a comprender que no es un asunto exclusivo de los profesionales de Tecnologías de la Información (TI), sino de todas las personas. Si bien, el sector financiero, por su naturaleza, resulta particularmente sensible, cualquier empresa que adopte nuevas tecnologías y esté conectada a internet puede ser vulnerable. Lo cierto es que es necesario seguir trabajando en la creación de mecanismos para activar los protocolos de seguridad que eviten ataques. Esto es, crear una estrategia de prevención, más que de reacción.  

 

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LinkedIn: Yonathan Parada

 

*Yonathan Parada es Socio de Cybersecurity & Privacy Services en PwC México. 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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