Algo caracteriza a los mexicanos: el brutal descontrol de sus finanzas. ¿Quiénes pueden romper con la tendencia? Los jóvenes, a través de educación financiera. Aquí un grupo que promueve la causa (¿imposible?).

 

Por Paulina Gómez Robles

 

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Como millones de mexicanos, Liliana no tiene el hábito del ahorro. No sólo eso: cada mes paga el monto mínimo que se le exige por el crédito de dos tarjetas bancarias. A sus 21 años, en su plena etapa como estudiante de pedagogía, tiene dos sueños: mejorar sus finanzas y viajar por el mundo.

Liliana es la joven que aparece en el extremo izquierdo de este grupo que acompaña a Silvia Singer, direc­tora general del Museo Interactivo de Economía (MIDE), quien tiene a su cargo a 120 empleados cuyo objetivo es comunicar conceptos económicos entre la población para generar eco en torno del buen uso del dinero.

“Si los individuos no aprenden conceptos básicos de economía y finanzas, nuestro país será como una veleta y girará como el viento”, sos­tiene Silvia, bióloga de profesión y quien en su historial también puede presumir de ser la responsable del diseño de más de 150 museos.

Hoy, sin embargo, las cifras dan cuenta de que, en efecto, las finanzas de los mexicanos son como esa saeta que imagina Silvia Singer y que gira sin rumbo fijo gracias al impulso del viento: sólo 14% de la población cuenta con algún mecanismo de ahorro o inversión formal, acusa la última encuesta de Educación Finan­ciera Banamex, mientras que única­mente 18% de las familias reportó haber realizado algún tipo de registro de sus ingresos y egresos, y 56% de los mexicanos cuenta con una tarjeta de crédito que usa, sobre todo, como una extensión de sus ingresos.

Frente a esa tendencia, Forbes México acudió a un espacio que pretende cambiar el giro de esta historia y que se prepara para la séptima edición de la Semana de Educación Financiera (del 20 al 26 de octubre): MIDE, que ha reci­bido a más de un millón de visitantes en ocho años de vida, la mayoría de ellos jóvenes menores de 25 años (85%), como Liliana y sus otros dos compañeros, Tania Chávez y Aníbal Pacheco, quienes también —y siguiendo la tradición económica mexicana— tratan de sortear sus pro­pios dramas financieros.

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Foto: Fernando Luna Arce. 

 

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