Sí, lo sabemos, levantarse temprano después del fin de semana puede ser complicado y un poco deprimente, pero las cosas pueden ser distintas. Aquí te ayudamos a superarlo.

 

Por Jacquelyn Smith

 

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¿El comienzo de tu semana laboral te provoca abrumadores sentimientos de ansiedad, tristeza o estrés? ¿Te falta la pasión y la motivación en el lunes por la mañana? ¿Estás desanimado o tenso?

Si respondiste afirmativamente a una o más preguntas, puede que padezcas un caso de depresión de lunes.

“La depresión de lunes describe una serie de emociones negativas que muchas personas desarrollan al comienzo de la semana si no son felices en su trabajo”, dice Alexander Kjerulf, autor y conferencista internacional sobre la felicidad en la oficina. “Contiene elementos de la depresión, cansancio, desesperación y la sensación de que el trabajo es desagradable pero inevitable.”

Este padecimiento es tan frecuente que se ha convertido en un fenómeno cultural, “y eso hace que sea tan fácil para nosotros reírnos de ello, diciendo que ‘así son las cosas’”,  advierte. “Pero puede ser mucho más que un simple cansancio pasajero, suele ser una señal de advertencia grave de que algo no está bien en el trabajo. Si fueras feliz, estarías emocionado y lleno de energía los lunes, no cansado ​​y deprimido.”

Rita Friedman, una coach de carrera con sede en Filadelfia, está de acuerdo: “Si amas tu trabajo y eres un apasionado de lo que haces, los lunes por la mañana son una oportunidad para hacer lo que amas”. “Pero si te sientes subvaluado o insatisfecho con tu trabajo, puede ser especialmente difícil comenzar otra semana de trabajo sin fin.”

Como resultado , el caso de los lunes puede tener un impacto negativo en tu rendimiento y productividad, así como en el de las personas que te rodean.

“Sabemos por numerosos estudios en psicología y neurología que tu estado emocional actual tiene un gran efecto en la calidad de tu trabajo, y cuando te sientes deprimido eres menos productivo, menos motivado, más pesimista, menos creativo, menos comprometido y aprendes más lentamente, sólo por mencionar algunos efectos”, advierte Kjerulf.

Ryan Kahn, un coach de carrera, fundador del Hired Group, estrella de MTV Hired y autor de Hired! The Guide for the Recent Grad , dice que la depresión de lunes es contagiosa: “El estrés o el mal humor puede cambiar drásticamente el entorno general de trabajo.”

Friedman está de acuerdo. Ella dice que la productividad de todo el mundo se ve afectada por este padecimiento: “Cuando uno está infeliz en el trabajo, hace que sea muy difícil para los demás ser felices, y muchas veces sólo un trabajador con un caso de depresión de lunes puede desmotivar a todo el equipo.”

Aquí hay 12 formas de vencer (o evitar) la temida depresión de lunes:

1. Identifica el problema. “Lo primero que debes hacer es preguntarte a ti mismo qué está mal”, dice Kjerulf. Si tienes esta depresión la mayoría de las semanas, entonces no es algo de lo que debas reírte o con lo que tengas que vivir. Es una señal importante de que eres infeliz en tu trabajo y tienes que solucionarlo y seguir adelante y encontrarte otro.

Sara Sutton Fell, directora ejecutiva y fundadora de FlexJobs, sugiere hacer una lista de las cosas que te desmotivan: “Tal vez sea un compañero de trabajo negativo o una junta a primera hora del lunes, quizá sea que no te sientes desafiado, o todo lo anterior. En cualquier caso, aclarar lo que te está molestando puede ayudarte a encontrar una solución. Así podrás tomar el control y tratar de mejorar la situación”.

Kjerulf dice que si sólo sufres de un desánimo ocasional y ligero, entonces puedes intentar hacer algo para animarte a ti y a los demás.

2. Prepárate para el lunes desde el viernes. “Los lunes pueden ser muy estresantes por todo el cansancio que arrastras de la semana anterior, y para muchos puede ser todo un reto empezar el día”, dice Kahn.

Para ayudar a combatir la ansiedad del lunes por la mañana, asegúrate de terminar la mayor cantidad de tareas posibles des de el viernes, recomienda Friedman. “Al encargarte de las cosas que menos te gusta hacer desde el fin de semana previo, está haciendo que el inicio de la siguiente semana sea mucho mejor.”

3. Haz una lista de las cosas que te entusiasman. “A menudo nos fijamos en la semana que viene y en todas las cosas difíciles que tenemos por delante”, dice Kjerulf. “Dale la vuelta. El domingo por la noche, haz una lista de tres cosas que esperas con ansias en el trabajo durante esa semana. Eso podría animarte. Si no puedes pensar en tres cosas, podría ser una indicación de que es necesario hacer algunos cambios.”

4. Desconéctate durante el fin de semana. Si es posible, trata de evitar revisar tu correo electrónico durante el fin de semana, sobre todo si no vas a responderlos hasta el lunes de todos modos, dice Friedman. “Puede ser tentador saber lo que te espera, pero trazar los límites claramente definidos entre el trabajo y el tiempo personal puede ayudar a mantener las cosas bajo control. Al salir de la oficina el viernes, deja tus problemas de oficina allí y enfócate en disfrutar de tu tiempo libre. A veces regresar al trabajo el lunes se siente especialmente frustrante porque dejas que se filtre en tu tiempo de descanso, a veces podría parecer que ni siquiera tuvieras un fin de semana.”

5. Duerme lo suficiente y levántate temprano. Ve a la cama un poco más temprano el domingo por la noche y asegúrate de dormir lo suficiente para que puedas despertar descansado, dice Friedman. “Si sólo estás recibiendo un par de horas de sueño, es poco probable que vayas a sentirte bien el lunes por la mañana.”

6. Vístete para el éxito. “Vístete, anímate y muéstrate dispuestos a ser positivo y ayudar a los demás a ser positivos”, dice Shane. “Sé la luz y la energía que hace que los demás tengan un día mejor. Muestra y comparte tu espíritu, carisma y vibra que te hacen magnético.”

7. Sé positivo. Comienza la semana con una “actitud de gratitud”, dice Kahn. “Tómate el tiempo para reconocer y apreciar las cosas que te gustan en el trabajo.”

8. Haz feliz a otra persona. Haz una promesa de hacer algo bueno por otra persona tan pronto como llegues a trabajar el lunes, sugiere Sutton Fell. “Hacer algo bueno por la gente definitivamente puede levantar el ánimo, y en este caso, en realidad podría ayudar a cambiar el estado de ánimo general en tu oficina”, dice ella.

9. Mantén tu agenda del lunes ligera. Sabiendo que los lunes son días tradicionalmente ocupados en la oficina, una buena estrategia es a mantener tu agenda lo más ligera posible esos días, aconseja Kahn. “Cuando planees juntas, trata de programarlas los martes y miércoles. Esto te ayudará a entrar en el lunes con más facilidad desde el fin de semana.”

10. Haz algo nuevo. A pesar de que puede parecer contraproducente, asumir algunas responsabilidades nuevas y ligeras en realidad podría hacer más agradables los lunes, dice Friedman. “A veces, sólo la idea de hacer lo mismo una vez más puede inducir temor por el lunes. Piensa en lo que te gustaría estar haciendo en tu trabajo actual, y pregúntale a tu jefe si puedes hacerte cargo de una parte de ello. Sólo tener algo nuevo que qué hacer puede darte un poco más de energía.”

11. Diviértete en el trabajo. Busca hacer cosas que te gustan en la oficina los lunes, dice Kahn. “Tal vez llevar donas para sus compañeros o tomar un pequeño descanso para ponerte al día con un amigo en la oficina. Compartir historias sobre el fin de semana con los compañeros de trabajo puede ser divertido y también es una gran manera de fortalecer tu red de contactos.”

12. Ten un plan post-trabajo. Tu día no debe tratarse sólo de hacer lo posible por sobrevivir al lunes, sino de esperar algo. “Al hacer del lunes un día especial donde saldrás con amigos, prepararás tu comida favorita o comerás un tazón de palomitas de maíz y disfrutarás de un episodio tu serie de televisión favorita, el día puede tener algo más que ir al trabajo”, dice Friedman.

 

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