Año 66 millones A.C., el cielo se iluminó, parecía que se cubría el firmamento de los fuegos artificiales más espectaculares, pero no, fue el principio del fin de estos personajes que nos cautivan a todos cuando caminamos y vemos sus osamentas en los museos o vemos alguna película donde los efectos especiales más avanzados les dan vida.

Los dinosaurios se extinguieron cuando un asteroide golpeó la superficie de la Tierra y es que cuando los seres no son capaces de adaptarse a los cambios terminan por extinguirse. Los dinosaurios no son una historia única, esto lo hemos visto a lo largo de la historia del hombre… y de sus negocios.

Si Darwin hubiera sido economista en vez de biólogo quizás habría decidido estudiar mejor el fenómeno del “evoluciona o muere” en los negocios y su punto de partida habría sido probablemente algo así: “El 88% de las empresas Fortune 500 de 1955 se ha extinguido”, y si la estadística no se equivoca, prácticamente las 500 de Fortune de hoy serán remplazadas por nuevas empresas e industrias en los próximos 59 años.

Pareciera trágica la fuerza destructiva de esta tendencia, pero para mí habla bien del dinamismo y una economía orientada al consumidor. Steve Dunning mencionó hace algunos años aquí mismo en Forbes que la vida promedio de una empresa eran 75 años y hoy hay quienes opinan que es menor a 15.

PUBLICIDAD

Como Chicken Little anunciando que el cielo se iba a caer, llevamos meses oyendo sobre la necesidad de transformación digital y cómo empresas como Airbnb o Uber han tenido un efecto disruptivo en industrias enteras, pero ¿Qué es realmente la Transformación Digital? ¿Qué está sucediendo en México con este tema? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Estamos listos como país o estamos condenados a la extinción?

Me gusta la definición que hace CIO.com de Transformación Digital “como el proceso relacionado con las innovaciones organizativas, operativas y de modelo de negocio dentro de una organización, en el cual pueden descubrirse también nuevas formas de operar y nuevas fuentes para obtener ingresos”.

El Digital Transformation Index de Vanson Bourne posiciona a México como uno de los países más abiertos y conscientes de la necesidad de subirse a esta ola. México aparece como el tercer lugar en madurez digital comparado con otras 16 naciones.

Pero bueno, ¿qué significa esto? Como lo expliqué hace unas semanas en una conferencia, lo que sucede a las empresas hoy en día no es diferente a la historia de los Tres Cochinitos. Imaginemos tres cerditos que eran líderes de negocio. Por ahí un niño que se llama Pedro corre el rumor de que “ahí vienen el lobo de la transformación digital”.

Uno de los cerditos hace caso omiso y decide continuar haciendo negocios, como hasta ahora y “gastar” lo mínimo en tecnología: un data center de paja. Otro pues lo toma más en serio, pero si bien refuerza un poco su centro de datos, sigue con una estrategia reactiva. El cochinito más arriesgado lo arriesga todo, reta todos los paradigmas de su industria y se comienza a plantear cómo esta ola de transformación puede ser benéfica para la continuidad y evitar la extinción de su negocio, por lo que construye una estrategia de transformación digital con la solidez de una casa de tabiques. La moraleja es obvia y ahora dejaré al lector sacar sus propias conclusiones.

Colorín, colorado….

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @alfamanf

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Estados Unidos, la joya de la corona del mercado tequilero
Por

México es conocido por ser un país productor de tequila, sin embargo, el mayor consumidor de esta bebida en el mundo no...