Por Luis Gómezchico*

Para muchas industrias es probable que la complejidad organizacional crezca mucho más rápido que para otras, debido a un desarrollo tecnológico acelerado y al compromiso que tienen por centrarse en satisfacer a un cliente más exigente.

Las industrias de retail y bienes de consumo son un claro ejemplo de estos retos a los que se enfrentan. Ante este contexto, se les presentan dos opciones: dejar que la complejidad erosione los márgenes de ganancia, disminuya el rendimiento y el enfoque de su negocio, o crear una respuesta innovadora en sus procesos y en estrategia.

Para este mercado, la falta de capacidades de integración de procesos ha creado una brecha entre la planificación de la cadena de suministro, la distribución, la logística, y la comercialización. Una investigación realizada por Accenture revela que sólo un pequeño grupo de compañías en diferentes industrias está superando la barrera de la complejidad organizacional mediante la construcción de nuevos modelos operativos integrados que ofrecen mejores resultados comerciales, al tiempo que liberan capital para promover nuevas inversiones.

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El 80% de los CEO encuestados, acordaron que la capacidad de administrar la complejidad les permitiría responder rápidamente a las cambiantes condiciones del mercado. La gran mayoría de los intentos de las empresas para enfrentar estos desafíos han sido ineficaces. Una de las principales razones es que los esfuerzos son fragmentados y orientados hacia las funciones de la compañía.

La implementación de una nueva forma de administrar las cadenas de suministro puede ayudar a liberar recursos para invertirlos en proyectos que construyan cadenas de valor más fuertes hacia los clientes, proveedores y empleados. Al hacerlo, pueden operar de una manera ágil y flexible, que les permita construir intencionalmente miles de variaciones en sus servicios, analizar el rendimiento del servicio en tiempo real y retirar los menos productivos en cuestión de semanas o un par de meses.

Aunque el esfuerzo es grande, los beneficios superan con creces las inversiones. Las empresas con modelos operativos integrados pueden reducir el número de cadenas de valor primarias de toda la empresa y traducirlas en miles de millones de dólares en ganancias, en comparación con las organizadas que giran en torno a estándares de procesos funcionales, las cuales operan hasta 1,333 procesos por mil millones de dólares en ingresos.

Cuatro acciones clave pueden ayudar a aprovechar las oportunidades que ofrecen los modelos operativos integrados:

  1. Definir las principales cadenas de valor de clientes, proveedores y empleados de todos los negocios y funciones de la compañía. Esto requiere equilibrar el enfoque del legado y los nuevos modelos comerciales en las cadenas de valor integradas, dirigidas por el negocio, frente a las funciones.
  2. Refinar los roles de las funciones centrales, regionales y divisionales para establecer una nueva capacidad integrada de servicios comerciales que pueda escalar rápidamente las habilidades analíticas y de tecnología digital para las principales cadenas de valor.
  3. Cambiar el liderazgo funcional para enfatizar su papel en el valor de la empresa.
  4. Hacer de la transformación una prioridad comercial para equilibrar la disrupción y los beneficios comerciales.

Si bien esto representa un gran desafío, las posibles recompensas son importantes. Las empresas que se han centrado incansablemente en la gestión de la complejidad mejorando la verdadera rentabilidad de sus productos, han visto un ahorro del 10 al 15% en el costo de sus productos vendidos. Además, las mejoras en la complejidad de los productos también tendrán un impacto residual positivo en el resto de la cadena de valor, fortaleciendo su posición competitiva y posicionándola para un crecimiento rentable a largo plazo.

Finalmente, el estudio concluye que el 60% de los CEO que abordaron la complejidad de su empresa en un enfoque integrado de servicios empresariales no creen que las tecnologías digitales le agreguen mayor complejidad a su organización.

*Luis Gómezchico es Director de la industria de Productos, Accenture México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.