Tras casi 40 años sin mantenimiento, con esquemas de corrupción operados por extranjeros e inseguridad, la Central de Abastos de Ciudad de México, el segundo centro donde dinero se maneja en el país después de la Bolsa Mexicana de Valores, apuesta por su renovación y digitalización.

Para este proyecto, el cual se estima costará más de 800 millones de pesos, se incluyen trabajos de drenaje, pavimentación, contenedores para basura y un circuito de cámaras de seguridad (C2) que estará conectado al C5 de la capital, pero también un proceso de modernización en materia de pagos y un especial enfoque en la disminución de diversos actos d corrupción que se han detectado  explicó el Coordinador General de la Central de Abasto (CEDA), Héctor Ulises García Nieto, en entrevista con Forbes México.

La nueva administración, que opera desde la llegada de Claudia Sheinbaum y el partido Morena al gobierno de CDMX, detectaron prácticas como la rapidita, una especie de lotería organizada por gente externa, generalmente de origen extranjero, a los cuales están determinados a erradicar. Otro punto en su agenda es la recuperación de espacios públicos y zonas que deben de estar bajo al administración de la central.

Otra medida en la que se están enfocando es el rescate de estacionamientos, ya que particulares vendían los lugares, por lo que se está implementando que el cobro se haga directamente a tesorería del fideicomiso.

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Sin embargo, la tarde del 4 de septiembre un conjunto de comerciantes del lugar se manifestaron por varias horas sobre Circuito Interior, a la altura de Eje 5 sur, para denunciar por supuestos actos de corrupción, así como para expresarse en contra de las obras por afectar el abasto de mercancías.

La central funciona como centro de distribución y fijador de precios, en donde se comercializan más de 15 mil productos provenientes de todos los estados de la República Mexicana y de más de 15 países.

García Nieto explicó que también se harán cambios en la digitalización de  todos procesos que se realizan en la central, como la recaudación y los servicios que prestan en tiempo real, aunque todavía están en fase de prueba.

Pidió disculpas a los más de 500 mil visitantes del lugar por las afectaciones viales que se ocasionan por las labores de reparación, pero insistió en la importancia del mantenimiento de este centro de distribución, en el cual de manera anual circulan 9 mil millones de dólares.

Sin embargo, abundó el coordinador de la CEDA, se incluirán nuevos modelos de distribución, así como “mejoras logísticas y digitalizadas para generar una nueva plataforma de despegue en la central”, que vaya acorde a la estrategia del Gobierno de la Ciudad de México, la cual es innovar y garantizar derechos del abasto popular.

Meta, reducir el flujo de efectivo

Para combatir delitos fiscales, se está apostando por el pago digital, aunque todavía hay resistencia por parte de algunos participantes, ya que estima el 60% de las transacciones son en efectivo.

En apoyo a la necesidad de inversión de muchos participantes, explicó, implementarán el uso del Fondo para el Desarrollo Social de la Ciudad de México (FONDESO),así como del Banco del Bienestar, quien ofrecerá créditos con tasas bajas.

Una vez definida esa parte, explicó García Nieto, van proponer modelos de distribución que permitan la transportación, abasto y desabasto de una manera más ágil.

La idea es generar mercados alternos que repliquen las experiencias exitosas que tienen en la central, “una articulación más importante y fluida con más de 326 mercados públicos, mil 200 puntos de venta, más de 200 tianguis o mercados sobre ruedas”, puntualizó.

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