Por Maggie McGrath

No es ningún secreto que hay una gran cantidad de “consejos” terribles en internet. Si buscas en los rincones más profundos de la red, puedes encontrar algunas cosas verdaderamente deplorables, pero creo que acabo de encontrar la que se lleva las palmas.

PUBLICIDAD

No voy a enlazarla aquí; si googleas la encontrarás fácilmente. Es un nuevo artículo de EliteDaily (sí, lo sé, no es precisamente la fuente más confiable), y su titular dice: “Si tienes ahorros en tus 20s, estás haciendo algo mal.”

A partir de ahí no hace sino empeorar. Si bien el autor (que aún no ha respondido a una solicitud de comentarios para este artículo) presumiblemente intenta animar a los veinteañeros a relajarse sobre sus estados financieros y a que simplemente disfruten de la vida, el resultado final es una muy mala práctica financiera. “Las personas que están ahorrando en sus veintes no se fijan objetivos suficientemente altos. Ellos ya han salido del juego y se conformaron con participar en las ligas menores”, escribe. “Tus 20 años no son el momento de ahorrar; son para apostar. Esos 200 dólares al mes no te beneficiarán en nada comparado con ese aumento de 60,000 dólares que recibirás después de pasar todas esas noches conociendo gente nueva.”

Y hay más, entre las ocurrencias del artículo se encuentran: “No pierdas tu juventud preocupándote por tus gastos cuando debes preocuparte por tener experiencias” y “cuando te preocupas por el futuro te pierdes del presente”.

Hay mucha tela de dónde cortar, pero empezaré por el principio. Si tienes ahorros a los veinte años –la cantidad que sea–,no estás haciendo algo mal. De hecho, estás haciendo algo muy, muy bien.

Si ya has empezado a ahorrar, estás por delante de una gran parte de tu generación. Una encuesta de la Federación de Consumidores de Estados Unidos encontró que sólo 56% de los adultos de 18 a 34 años ahorra al menos 5% de sus ingresos; otros estudios han demostrado que apenas 17% de los millennials siente que está ahorrando lo suficiente para el retiro. Es más, olvida el retiro (por ahora): si tienes lo más mínimo de ahorro, estás en una mejor posición que haciendo mejor que casi una tercera parte de la población de ese país: el estudio descubrió que 29% de los estadounidenses no tiene ahorros de emergencia en absoluto.

Pero si eres parte de ese 29%, no te desanimes. Entre la renta, los servicios, el pago de deudas y los gastos generales puede ser difícil encontrar dinero extra para ahorrar al final de cada mes. La clave es cortarse con un descanso y empezar poco a poco, pero sobre todo, buscar ayuda (aquí te ofrecemos tips para ahorrar en tus 20s).

“Para la mayoría de las personas, si no han sido capaces de ahorrar nada, un dólar es mejor que cero”, dice Chantel Bonneau, planificadora financiera en Northwestern Mutual (y, como suele suceder, millennial, así que entiende las demandas de nuestros bolsillos). Esos dólares al final suman y ver crecer nuestros ahorros podría ser motivación suficiente para ahorrar aún más.

Aunque es hermoso y encantador imaginar un futuro en el que nada sale mal –el coche nunca se descompone –tu salud sigue siendo perfecta y tu perro nunca se come esa bolsa con un kilo de chocolates–, la cruel realidad de la vida es que esas cosas pasan. Y si tienes un colchón de emergencia en el cual caer, será mucho más fácil recuperarte de los efectos financieros de esas emergencias que si cargaras los 10,000 pesos de la cuenta a tu tarjeta de crédito con una tasa anual de 29%.

La previsión de esas emergencias y la adopción de un ahorro no quieren decir que no te fijes objetivos “suficientemente altos”, sino que estás evitando gastar cientos y cientos de dólares en intereses.

En cuanto a la afirmación de que 200 dólares ahorrados por mes no son más que una gota en una tina de 60,000 dólares, bueno, claro, 200 es menos que 60,000, pero el autor pasa por alto, convenientemente, dos cosas. Por un lado, los salarios se han mantenido planos durante mucho tiempo, y por otra parte, si ahorras 200 dólares cada mes, el dinero se suma. Después de un año, tendrías 2,400. Después de dos años, 4,800. Y si ese dinero estuviera en una cartera de inversión con un rendimiento de 6%, tendrías 14,000 dólares en tan sólo cinco años. Después de 30 años, esa cifra se habrá incrementado a más de 200,000.

Ésta –la magia del interés compuesto– es la razón por la cual resulta tan importante comenzar a ahorrar e invertir en tus veintes: Cuanto más tiempo tenga tu dinero para crecer, más ganarás.

Al final, entiendo que el artículo de EliteDaily intente dar una lección positiva: “La vida pasa muy rápido. Si no te detienes y miras a tu alrededor, es posible que te la pierdas”, pero lo que el autor no sabe o deliberadamente ignora es el hecho de que los presupuestos no tienen que significar privaciones y que el ahorro no es un grillete. No tienes que renunciar a todas las cosas divertidas en tu vida con el fin de construir un colchón de efectivo; sólo hay que elegir entre varias opciones estratégicas para que tu gasto mensual sea inferior a su ingreso mensual.

Adoptar algunas de estas opciones estratégicas también podría significar una libertad financiera en el futuro, como pasó con esta pareja que ahorró durante 2 años para viajar durante 12 meses seguidos, o esta otra, que ahorró 71% de sus ingresos para poder retirarse a los 33 años. Así que tal vez sí deberías pasar tu juventud preocupándote por tus gastos para que no tengas que preocuparte por tener experiencias más adelante.

 

Siguientes artículos

Kerry defiende “solución de dos Estados” para paz en Oriente Medio
Por

El secretario de Estado estadounidense abogó por la decisión del Gobierno de EU de no emplear su poder de veto en el Con...