El arte es una de las grandes creaciones del hombre que ha acompañado a la humanidad en su crecimiento demostrando su cultura. El arte de Latinoamérica ha sido revolucionario para el mundo por sus colores, formas y la cultura. Por ello, le rendimos homenaje a través de 5 artistas Centroamericanos que han dejado una marca en la historia. 

Rafael Rodríguez Padilla, Guatemala

Monumento al Dr. Lorenzo Montúfar

El artista fue fundador y primer director de la Academia Nacional de Bellas Artes, que hoy en día es conocida como la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Estudió en Guatemala con el escultor venezolano Santiago Gonzalez y después estudió con Luis Muriel y López. En 1920 obtuvo el Premio Nacional y el primer premio en pintura en la Exposición Centroamericana en 1921.

Teresita Fortín, Honduras

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La Primera Comunión

Nacida en Yuscarán a finales del siglo XIX, Teresita formó parte de la generación de mujeres que luchaban por hacerse camino el el arte, algunas de ellas eran Clementina Suárez y la maestra de música Mercedes Agurcia Membreño.

A pesar de ser mujer en una industria dominada por hombres, logró superar las expectativas que su familia tenía para ella y en lugar de casarse fue descubierta como artista por Alessandro del Vecchio, quien impulsó su talento. Años más tarde, se fue a estudiar con el pintor Pablo Zelaya Sierra, con quien terminó su educación.

En 1976 sorprendió al público con una exposición patrocinada por Editorial Nuevo Continente, la muestra captaba todos los momentos relevantes en su vida.

Antonio Bonilla, El Salvador

Pintor y muralista especializado en la sátira, a través de sus obras narra los problemas de la sociedad, como la falsa moralidad. En 1984 presentó en el Centro Cultural Tlaolli una exposición que marcó e impulsó su carrera al ser agresiva, divertida y con una profunda crítica a la sociedad salvadoreña.

Su educación en el arte fue autodidacta, ya que ingresó a la Universidad de El Salvador para estudiar arquitectura, pero al cabo de un tiempo abandonó la carrera para dedicarse a la pintura.

Rodrigo Peñalba, Nicaragua

Padre del arte moderno en Nicaragua, Peñalba heredó de su padre el lado artístico y en 1925 se mudó a México y Estados Unidos a estudiar pintura. Tiempo después, entre 1933 y 1941 estuvo viviendo en Madrid, México y Roma para empaparse de diferentes técnicas y estilos.

El momento crítico de su carrera fue en 1946 cuando tuvo una presentación en Nueva York y fue bien recibida por la crítica. En 1948 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Bellas Artes en Managua y fue pionero y maestro  en las artes plásticas. Peñalba fue el detonador del muralista nicaragüense.

Emilio Span, Costa Rica

Su nombre original Emil Span, dado que su lugar de nacimiento fue Alemania, en donde recibió su educación en el arte. No obstante, a principios del siglo XX viajó a Guatemala a pintar temas relacionados con la exportación del café.

En 1906 llegó a Costa Roca y desde entonces comenzó a participar activamente en el ambiente artístico. Las orquídeas tuvieron una fuerte influencia en su arte y fueron un constante en sus pinturas.

Se enamoró del país y entre los años 1910-1919 firmó todos sus cuadros con su nombre en español y decidió residir en el país hasta el día de su muerte en 1944.

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