Esta nave vertical de 50 millones de euros revolucionará la exploración en las profundidades del océano. SeaOrbiter de Jacques Rougerie fue durante mucho tiempo sólo un sueño. Conócelo.

Texto: Kristin Tablang

Traducción: Giselle Opalin

El concepto de un barco-submarino-vertical fue diseñado para ayudar a la humanidad a explorar el océano azul, ya que el 90% de éste permanece aún desconocido. El diseño de la nave ha evolucionado enormemente en los últimos años, pues ha sido rediseñado innumerables veces para lograr su última versión, que se parece un poco a un salto de tiburón, éste mide 58 metros, con 27 metros (cuatro pisos) por encima del agua y 31 metros (seis niveles) por debajo del agua.

Descrito como una “plataforma autónoma bajo el agua”, la nave está inspirada en el legado del explorador naval Jacques-Yves Cousteau, el oceanógrafo Jacques Piccard y el autor de ciencia ficción Julio Verne (20.000 leguas de viaje submarino). Ésta permitirá que un equipo de investigadores pueda vivir bajo el agua durante meses a medida que estudian la vida marina, lo que les permite recoger muestras y observar fenómenos en tiempo real.

Capaz de desplegar una gama de vehículos de exploración y dispositivos directamente en el abismo, el barco realizará un análisis a profundidades de más de 6.000 metros. Un laboratorio bajo el agua virtual actuará como un simulador de espacio, proporcionando un hábitat a presión inclusive a condiciones similares a las que se encuentran en el espacio, en donde los astronautas pueden entrenar. Además, el barco está hecho de Sealium, un aluminio reciclable especialmente diseñado para ambientes marinos, lo cual va a generar toda la electricidad necesaria para operar por sí solo, aprovechamiento del viento, las olas y la energía solar.

Esta nave vertical de 50 millones de euros revolucionará la exploración del océano

Parte de abajo del Sea Orbiter

Apodado “Sentinela del Océano”, el proyecto tendrá un costo de aproximadamente 50 millones de euros. Además ha acumulado un sinnúmero de seguidores en todo el mundo, sobre todo de la marca de relojes de lujo Rolex, la industria naval DCNS y numerosas organizaciones científicas líderes, incluyendo la NASA y National Geographic.

Los creadores han logrado reunir el 40% de los fondos necesarios para construir el barco, en parte, a través de una campaña colectiva que levantó más que suficiente para cubrir el “ojo del SeaOrbiter”, una pieza central de 18 metros en la parte superior de la nave (que alberga los sistemas de comunicaciones y tiene un puesto de vigilancia de las embarcaciones, que permitirá a los investigadores compartir sus hallazgos e interactuar con el público a través de una transmisión en vivo). Aunque el Ojo se completó en mayo pasado, la construcción en el resto de la nave aún no ha comenzado.

Algún día Rougerie espera crear una flota y navegar una en cada océano, transformando el concepto SeaOrbiter en una “red de centinelas.”

Rougerie detalla su amor por el mar en una entrevista con la emisora de radio francesa Inter, diciendo: “Me siento muy muy bien bajo el agua. Me siento diferente. Otro tipo de imaginación se despierta en mí tan pronto como estoy bajo el agua “.

Recientemente, el arquitecto francés dio a conocer los planes para Cite des Mériens: una nave autosostenible aún más ambiciosa, diseñada para no producir residuos. En donde caben 7.000 investigadores, profesores y académicos, la estructura en forma de mantarraya albergaría cuartos, laboratorios, aulas, así como espacio para actividades de ocio y deporte.

Jacques-Rougerie-Manta-Ray-Floating-City-4

Cite des Mériens

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

 

Siguientes artículos

Cartier, inventores de formas. Parte II
Por

Arnaud Carrez, director internacional de Marketing y Comunicación de Cartier, afirmó que el mercado es volátil y 2016 es...