El CDO se perfila para ser el nuevo brazo derecho del CEO. En América Latina se cuentan menos de 10. Más que una moda, se convertirá en una necesidad para las organizaciones.

 

Hasta 2012 David Delgado se desempeñó como director ejecutivo de gestión de Sistemas e Información (mis, por sus siglas en inglés) en Grupo Banorte. Hoy es uno de los 100 Chief Data Officer (CDO) que Gartner estima hay en el mundo, de los cuales apenas 10 son de la región.

No sólo se trató de un cambio de siglas en el puesto de David, sino de asumir un nuevo papel en la organización que responde a un cambio en el modelo de la empresa que inició tres años atrás.

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Pasar de la venta de producto al modelo de servicio dirigido fue lo que generó que Grupo Banorte se apropiara de esta figura, que por un lado requiere de habilidades en redes y gestión de la información, y por otro de hacer más rentable el negocio a partir de ver a la información como un activo más de la empresa que puede monetizarse, dos aspectos que las figuras gerenciales anteriores no solían combinar.

“Antes había campañas masivas sin entender a quién debíamos dirigirlas. No sabíamos si el producto que ofrecíamos al cliente era el que necesitaba o si perdíamos dinero con el servicio que le ofrecíamos. Hoy mi nuevo cargo y las plataformas de big data y análisis de información nos permiten trabajar según el segmento donde se ubica cada cliente. Es una mirada de 360º”, dice David.

En lugar de tener varios silos de información —como sucede en los grandes corporativos cuando atienden diferentes nichos de negocio—, el CDO concentra información y la cruza para entender las necesidades de un cliente al que la empresa brinda servicio desde diferentes áreas, generando con ello simplificación de los procesos, disminución de costos e incremento de las ventas cuando se tiene claro dónde ‘atacar’.

La trazabilidad y gobernabilidad de los datos no es un asunto sencillo para la organización, hay temas que se tienen que negociar con la gente de tecnología y negocios, y en medio está el CDO”.

Por lo pronto, no hay una carrera para ser CDO. “A diferencia de otros funcionarios de la alta dirección, éste debe tener amplia experiencia en diseño de datos e infraestructura, una comprensión clara del mercado. Y como el CDO define las pautas de cómo se almacenan, aseguran y monetizan los datos, debe tener un fuerte sentido ético. En suma, el CDO es una especie rara”, asegura Sergio Loza, director de Big Data y Analítica de IBM para América Latina.

Algunas empresas en el mundo con esta figura son Ogilvy & Mather y Samsung Telecommunications América. Gartner estima que 50% de todas las firmas reguladas tendrán un CDO en 2017.

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