Por Francisco Ríos*

Actualmente en México, la mayoría de los Estados tienen una ley marco de bienestar animal, no obstante, no todas están completas o actualizadas, y sigue en debate los temas que debe cubrir una ley de este tipo.

Cuando hablamos de ley de bienestar animal, usualmente lo primero que se nos viene a la cabeza son sanciones en contra del abuso de mascotas y animales, el cual es un tema de mucha importancia, pero es sólo uno de los temas que involucran al bienestar animal. Esto se debe a que una ley marco propone los principios y valores generales que establecen las condiciones para una nueva regulación.

Una ley marco no es la solución final para proteger y conservar a los animales, no obstante, es un primer paso hacia una normativa específica, al mismo tiempo que propone principios y valores que son difíciles de negar, ya que se rigen por estándares básicos de dignidad y buenas prácticas.

Un ejemplo es el caso de Chile, que tiene avances en normativas específicas sobre bienestar animal. El país ha abordado el bienestar animal desde la perspectiva de la producción animal y lo ha incorporado en otras regulaciones generales. Por otra parte, la protección animal, que incluye los animales de compañía, los animales de deporte, de zoológico y de circo, figura en un proyecto de ley que aún se está discutiendo en el parlamento, ya que una ley marco sentó las bases para un diálogo constructivo.

En el caso de México, los estados más avanzados en temas de bienestar animal son Nuevo León y la Ciudad de México. En ambos existen leyes marco que establecen disposiciones generales, las responsabilidades para las instituciones de gobierno encargadas del medio ambiente y los animales y compromisos para regular la conducta de los seres humanos hacia los animales. Por ejemplo, el pasado 16 y 17 de octubre en Nuevo León se llevó a cabo el Primer Foro de Bienestar Animal, donde se abrió la conversación sobre bienestar y protección animal, entre individuos, servidores públicos, profesionistas, académicos y organismos de la sociedad civil, todos interesados en el tema.

Aunque el debate es una forma de avanzar en temas de una regulación sobre bienestar animal, la ley no es suficiente hasta que haya un compromiso total de sus partes. Ante esta problemática, lo que personalmente sugiero, y lo que la experiencia me ha mostrado, es que los acuerdos tripartitos, ente gobierno, instituciones y asociaciones civiles, han sido los medios más efectivos para avanzar en la discusión, más que las acciones individuales.

Por esta razón, existen iniciativas como Ciudad para las Mascotas que busca, dentro de otras acciones en pro de los animales como la tenencia responsable de mascotas, colaborar y dar visibilidad a los actores de la sociedad (responsables de albergues, instituciones, asociaciones, entre otros) quienes realizan acciones, habilitan espacios y facilitan la interacción de las mascotas y los ciudadanos.

Estas colaboraciones promueven la toma de conciencia de la población y el establecimiento de una cultura del bienestar animal, que nos aproximan cada vez más a la creación de una ley marco y la regularización del tema, que no sólo beneficia a las industrias involucradas, sino que a todos los mexicanos gracias a la preservación y trato digno de la fauna en el país.

*Director de Asuntos Corporativos de Mars Petcare México 

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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