Los fabricantes de automóviles están fracasando en su intento por hacer la experiencia más fácil y agradable a través de sistemas de información y entretenimiento. ¿Por qué?

 

Por Joann Muller

 

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Éste es un post invitado de Ben Lamm , CEO y cofundador de Chaotic Moon, una empresa de diseño de software con sede en Austin, Texas.  La empresa comenzó como desarrolladora de aplicaciones móviles hace unos años y ha hecho la transición a despacho de tecnología creativa enfocado en software para todo, desde automóviles y teléfonos hasta entornos comerciales. Ha desarrollado la tecnología para prototipos de Toyota y Lexus y ahora está ayudando a General Motors a vislumbrar el futuro de los sistemas de infotainment (información y entretenimiento) del coche Lamm y su equipo son un grupo poco modesto a la hora de asesorar a sus clientes: “1. Somos más inteligentes que tú. 2. Somos más creativos que tú. 3. Podemos hacer más dinero.” He aquí lo que piensa sobre el futuro de los autos conectados.

La prisa por crear el automóvil conectado del futuro está teniendo el efecto opuesto de la conexión. La tecnología que se integra en el coche está fragmentada, es difícil de usar y está llena de aplicaciones que no operan a través de múltiples plataformas. La percepción estándar de la conectividad está en la nube, y los fabricantes de automóviles están atrapados en la era del acceso dial up.

Este panorama intrincado y carente de líderes está alimentando un empuje frenético de la industria hacia la tecnología en el tablero. En el CES de este año, nueve empresas de automóviles hicieron sus propias presentaciones. Todas sin duda tenían características llamativas, pero eran sólo una representación más pulida del mismo problema.

Estamos viendo ya algo de colaboración con programas como la Open Automotive Alliance  de Google y el Genivi Alliance Linux OS, pero esos programas idealistas viven fuera de la industria automotriz oficial. Los resultados han sido modestos, pero incluso en el caso muy poco probable de que todas las empresas de automóviles se unan para compartir una plataforma, los autos seguirán llenos de demasiadas aplicaciones discretas, que se sumarán al desorden del tablero y aumentarán la distracción del conductor. Generalmente el camino a seguir aceptado es inseguro.

Los fabricantes de automóviles deberían ser los que llamen a la cordura. De cualquier forma, las nuevas restricciones de seguridad ya limitan la actividad en el tablero. Así que los fabricantes deberán tomar esas restricciones y usarlas como una oportunidad para innovar más allá de las aplicaciones.

Cuando se trata del futuro de la tecnología dentro del automóvil, desarrolladores, proveedores de servicios y minoristas deben pensar en las 3 Cs: Conectividad Contexto y Consulta.

Conectividad. Muy pronto, cada auto de la flota de GM será vendido con opción de conexión de banda ancha LTE 4G integrada. Eso convertirá en ese instante a ese auto en un punto de acceso WiFi. También promoverá el aumento del BYOD (Bring Your Own Device, o Trae tu propio dispositivo) como una experiencia dentro del automóvil. Si los fabricantes de automóviles siguen centrándose en las pantallas, van irán en contra de Apple, Android y los aparatos para el auto menos costosos. La llegada de la nube al automóvil debe cambiar su enfoque de creación de soluciones basadas más en los procesos y menos en la interfaz.

Contexto. La nube será el pegamento entre las aplicaciones de productividad de los dispositivos móviles, el sistema de GPS, la unidad de control del motor, la música y eventualmente las  aplicaciones del hogar conectado. Reunir la información previamente recopilada para pintar mejor el cuadro para los conductores es el camino a seguir. Imaginen un sensor de Kinect en el exterior de un vehículo que puede: Detectar que conductor está abordando el auto y ajuste los asientos y la configuración del auto en consecuencia, y luego se coordine con su dispositivo móvil para sincronizar el calendario para encontrar la mejor ruta, sincronizar con la unidad de control del motor para hacer paradas para recargar gasolina en el camino al trabajo o que recomiende “esperar a que pase el tráfico” a través de notificaciones.

No es ciencia ficción. Está sucediendo. Hemos ayudado a uno de los fabricantes de automóviles más grandes del mundo a desarrollar un prototipo de una experiencia similar para empujar las cosas en la dirección correcta. En Europa, BMW tiene una aplicación para su nueva i3, sincronizada con el auto, que ofrece alternativas o rutas de transporte público si el camino está obstruido, y llevará al conductor a la estación de carga eléctrica más cercana. A pesar de estar a la delantera de los demás, sigue siendo un sistema cerrado. La nube en el coche hará que incluso los sistemas más desarrollados tecnológicamente se abran a jugadores externos.

Consulta. Con el tiempo, los fabricantes de automóviles convertirán todos los datos contextuales que reúnan en un sólido motor de recomendaciones. Con todos los datos en un solo lugar, sus autos no sólo serán capaces de predecir los problemas, sino de prescribir soluciones para la experiencia dentro del auto para los usuarios.

Pero eso tomará tiempo. Curiosamente, la que podría llegar primero podría ser OnStar, que se inició con el objetivo adecuado en mente –servicio de consulta– y desarrollado la tecnología para soportarlo desde entonces.

El futuro del servicio de suscripción mensual de conserjería exclusivo de los propietarios de GM podría ser algo como esto: cuando entras en tu auto al estacionamiento del aeropuerto, OnStar sabrá gracias a tu teléfono que el vuelo va retrasado que tienes una junta al día siguiente por la mañana. El sistema puede sugerir que pidas una pizza con cargo a tu cartera digital para que llegue a tu casa cinco minutos después que tú.

Este nivel de comodidad y servicio debe ser la meta de llevar la tecnología al tablero de los autos. La batalla para convertirse en la próxima plataforma de aplicaciones de la industria del automóvil es una manera reduccionista de ver el problema más grande. La creación de un marco para reunir las aplicaciones dispersas en un genuino sistema basado en la nube nos mueve de soluciones puntuales a medidas que pueden cambiar de manera integral la experiencia de estar en un coche. Conectividad, contexto y consulta son el camino de la industria para la creación de productos más seguros y exitosos.

 

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