Actualmente, el Internet de las Cosas es un término que ha estado de boca en boca, causando teorías y predicciones sobre el futuro cercano de la tecnología. En términos muy simples, se puede definir como la capacidad de los objetos de comunicarse entre ellos, mediante una señal de internet. Este concepto se ha vuelto cotidiano, pues día a día interactuamos con lavadoras, lámparas, relojes, radios, televisores, cámaras y wearables como pulseras, tenis, lentes y un sinfín de artículos conectados a la red.

Existen muchos usos de esta tecnología. Un ejemplo son los refrigeradores inteligentes que pueden ordenar automáticamente su filtro de agua a algún proveedor, al detectar que le queda poca vida de uso. Otro, es la conexión entre el celular y el auto; al conectarse, el automóvil se convierte en el objeto que maneja nuestro celular y mediante él podemos hacer llamadas o escuchar mensajes con los controles del volante o interactuar a través de la voz usando las bocinas y micrófonos del carro.

También está la utilización de termostatos inteligentes con sensores que muestran pronósticos del tiempo actualizados y la información de la actividad que tiene una casa durante el día, lo cual incrementa notablemente la eficiencia en el uso de los sistemas de aire acondicionado.

Otros ejemplos reales incluyen sistemas para monitorear todos los signos de un recién nacido, botellas que avisan a un paciente cuando tiene que tomar su medicamento, celulares que vigilan todos los movimientos y actividad física de una persona, y llaveros que indican la localización de las llaves en caso de que se pierdan.

PUBLICIDAD

El Internet de las Cosas igualmente se puede aplicar para hacer “ciudades inteligentes”, en donde los semáforos se coordinen para mejorar en tiempo real el flujo del tráfico, los basureros establezcan rutas dependiendo de su nivel de saturación, los sistemas de alumbrado adapten la intensidad de la luz de acuerdo con las condiciones ambientales, entre otras cosas que optimicen la vida en la ciudad.

Como se puede ver, el hecho de que todos los objetos estén conectados a la red es algo que impactará fuertemente en nuestra vida en formas que por ahora no podemos entender completamente. Pero, ¿cuáles son las implicaciones que tiene esta tendencia para las empresas y, específicamente, para los anunciantes, ya que las estrategias de comunicación tendrán que adaptarse a este ambiente tecnológico en el corto plazo?

De entrada, como toda nueva tecnología, el Internet de las Cosas nos obliga a romper paradigmas y a pensar de una manera diferente, por lo que varias compañías están adoptando objetos que puedan relacionarse con sus servicios o productos y así crear un mayor engagement con su audiencia.

Tenemos el ejemplo de Amazon, que provee “botones de producto” (llamados Dash Buttons), que son botones físicos conectados a WiFi; estos representan un producto específico y se pueden pegar en diversos lugares -en la pared por decir algo-, para empezar a simplificar tareas. Si pegamos el botón del jabón para ropa favorito cerca de la lavadora, cuando este vaya a terminarse, no tendremos que ir a la tienda a comprar más producto, porque solo con presionar ese botón automáticamente se hace el pedido a la tienda.

Hay muchísimas marcas que utilizan Dash Buttons de productos; algunos son: shampoo, leche, pasta de dientes, bolsas de plástico, pañales, galletas, medicamentos, comida para mascotas, agua embotellada, refrescos, productos de oficina, entre otras cosas. La parte interesante es que esto crea una increíble lealtad de marca, pues al ordenar el producto con un botón es menos probable que las personas tengan la oportunidad de cambiar al producto de la competencia.

Otro ejemplo son los OOO (Out Of Home) o espectaculares inteligentes que, al ser digitales, tienen la capacidad de poner el anuncio más relevante para las personas que están cerca, tomando en cuenta la información de los dispositivos móviles circundantes al anuncio.

Sin duda, esto seguirá cambiando de significativamente la forma en que las marcas interactúan con sus clientes y prospectos. Hay que recordar que es sumamente importante conocer y aprender de las nuevas tecnologías, ya que todos sabemos que, en el mundo de los negocios, el ganador siempre será el que mejor se adapta a las nuevas tendencias.  ¿Cuáles implicaciones puedes visualizar tú con el Internet de las Cosas?

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Rodakworld

Facebook: MediaMath

Página web: Mediamath

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.