El cuidado de los adultos mayores por parte de la familia, sobre todo en materia económica, será cada vez menos común en los países emergentes, advirtió Richard Jackson, presidente del Instituto Mundial del Envejecimiento (GAI, por sus siglas en inglés).

Un estudio elaborado por GAI en países asiáticos reveló que sólo 5% de las personas considera que la familia debe proveer bienestar financiero y social a los adultos mayores.

Este panorama no será muy diferente al de los países latinoamericanos, incluido México, pese a que persiste la tradición de cuidar de los integrantes de la familia que han alcanzado la tercera edad, toda vez que a medida en que las economías emergentes se desarrollan y modernizan, la expectativa de que la familia cuide a los jubilados se está desvaneciendo.

“Las familias tienen un papel importante como es en el caso de México y países latinoamericanos, pero la realidad es no quieren ser de esta manera, que sus expectativas están cambiando, así como la composición de la familia que se está reduciendo”, detalló Jackson.

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Las alternativas de ingresos para los adultos mayores dentro de una década serán escasas por las presiones demográficas y la rápida transformación del mundo laboral, lo que hace predecir a los expertos una “inminente crisis”.

En 2050, el 19% de la población será mayor de 65 años, niveles similares a los de Rusia con 21% de adultos mayores y Estados Unidos con 22%.

“Y según esta transformación demográfica se despliega el crecimiento económico va a disminuir y las cargas fiscales van a elevarse, los empleadores van a tener que lidiar con los déficits de los trabajadores jóvenes, las familias van a tener que lidiar con el superávit de tener personas mayores frágiles, al mismo tiempo la inseguridad para el retiro es muy probable que crezca de manera dramática”, expresó el experto.

Los sistemas estatales de retiro tampoco representarían un alivio económico para los adultos mayores ante las bajas tasas de cobertura, así como tasas de contribución obligatorias muy bajas como para garantizar un financiamiento del retiro adecuado.

“Muchos trabajadores en las economías emergentes no contribuyen al sistema estatal previsional, e incluso cuando contribuyen lo hacen irregularmente, lo que significa que los beneficios que recibirán serán todavía inadecuados”, dijo Jackson durante la presentación dl estudio “Las pensiones voluntarias en las economías emergentes”.

En ese sentido, el experto sugiere hacer de la expansión de los sistemas de pensiones voluntarios una política pública prioritaria.

Actualmente, 8.2% de los trabajadores integrados al sector formal en México realiza aportaciones voluntarias para mejorar su pensión a través de planes privados de pensiones o de las Afores, detalla el estudio.

Lee también: Sólo 8.2% de trabajadores hace aportaciones voluntarias para retiro

 

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