Por Ramón Basanta*

La apertura del mercado eléctrico tiene como meta converger en un mercado perfecto. Los precios de la electricidad tenderían a disminuir conforme el mercado sea más eficiente y transparente. Sin embargo, existen varios supuestos para que esto se cumpla:

  • Producto homogéneo: Sin variación en la calidad del producto
  • Alta liquidez: Amplio número de compradores y vendedores
  • Libre de Barreras: Acceso abierto al mercado para todos los agentes.
  • Información Simétrica: Transferencia de información desde el regulador y operador a los participantes.
  • No intervención gubernamental: El regulador solo debe intervenir para modificar las reglas que garanticen mayor eficiencia.

El punto final corresponde a la definición de las tarifas de suministro básico por parte de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), tema que ha acaparado los reflectores en los últimos meses.

Previo a la Reforma Energética, Comisión Federal de Electricidad designaba los precios, siendo el costo de generación el más cuestionado. Al buscar la correlación entre las tarifas y los CTCPs, se encontraba que no existía correspondencia, lo que impedía establecer un pronóstico de tarifas y convertía la compra de electricidad en un acto de fe. En ese contexto era entendible que una organización monopólica y estatal siguiera estrategias muy diferentes a una empresa privada, sin embargo, en un mercado abierto esto no es aceptable.

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En esta nueva etapa la CRE debe de hacer transparente el costo de generación, punto medular de la nueva metodología y el cual no se ha mostrado hasta el momento de manera representativa y clara. Este proceso de definición de tarifas lleva más de seis meses, con fórmulas provisionales y cambios constantes, comportamiento que ha generado incertidumbre y reduce considerablemente la inercia positiva.  Estas fórmulas de precio serán la referencia en la primera etapa de mercado y deberán alentar un ambiente de transparencia.

Con la mano del regulador interfiriendo en la dinámica del mercado se alteran las señales óptimas de precios, las cuales son primordiales para mantener la oferta y demanda saludables y atraer inversión, sin mencionar el óptimo desarrollo del mercado del gas natural.

El impacto más fuerte se ve reflejado en la liquidez del mercado, ya que el incremento de transacciones y de participantes depende de la tasa de migración de usuarios a la nueva legislación, lo cual solo es factible si el escenario base es claro para que los usuarios compararen las potenciales ofertas de los suministradores.

Es esencial que las fórmulas de precio de la electricidad que se publiquen en enero hayan sido exhaustivamente analizadas y estén basadas en costos reales, para poder contar con información, que fomente la competencia, la inversión y liquidez. Bajo estas condiciones, la eficiencia y libre competencia en el mercado serán responsables de reflejar precios competitivos logrando beneficios para los consumidores y fomentando una economía robusta y competitiva.

*Director de Operaciones de ATCO Energía

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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