Como conferencistas buscamos transmitir una idea que cambie, interese, motive, persuada y transforme a todo aquel que nos escuche. ¿Pero cómo lograrlo? A continuación te presentamos 6 pasos que te darán el éxito en tu presentación.

Pensar seriamente en las siguientes cuestiones son los puntos primordiales para que triunfes con tu presentación: ¿Cuál es la motivación de mi grupo para escucharme? ¿Por qué les va a interesar lo que les voy a decir? ¿Cómo se los digo?

El tema que impartas debe ser afín a los intereses de tu público, que casi siempre estará integrado por individuos singulares con diferentes motivos, objetivos, intenciones y disposición para escucharte. Por esto, es muy importante que logres la cohesión dentro de tu grupo, que unifiques a todos los miembros con base en un objetivo en común: la motivación, que después de presentarte junto con tu tema, todos compartirán para atender tu discurso.

El sinónimo de lograr la cohesión con tu grupo es hacer que ellos conecten contigo, pero antes de que esto suceda, tú debes dar el primer paso a través de la empatía: sé consciente de sus necesidades, hazles saber que estás interesado (a) en que ellos reciban esa charla, porque sin duda, obtendrán grandes beneficios. ¿Pero cómo lograrlo? Sigue estos 6 pasos para hacer de tu presentación todo un éxito.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Paso 1: Promesa

¿Qué sentirías si a lo largo de este artículo no te platicamos de los 6 pasos que te prometimos y en cambio te hablamos de los conferencistas más exitosos a nivel mundial? ¿No era lo que esperabas, cierto? Aunque el tema trate de conferencias exitosas no tendría nada que ver con lo que te prometimos en el título. Te decepcionaríamos por completo.

La acción de prometer conlleva a otra muy importante que es la de cumplir. Pero antes de llegar al cumplimiento, hay una serie de presuposiciones, por ejemplo: crear una expectativa, que será lo que nuestro público va a esperar de la presentación.

La promesa se relaciona con la temática que se va a exponer, acción que generará expectativas y despertará el interés de nuestro grupo. Un aspecto muy positivo para ti será crear expectativas y superarlas. Promete y cumple.

Paso 2: Historia Personal

Ya tienes la atención de tu público, haz despertado su interés, quieren escucharte, ahora te toca  cumplir con tu parte.

Todo buen conferencista planifica con antelación, meticulosidad y estrategia su presentación, además emplea técnicas para poder captar y mantener la atención del auditorio. Una buena técnica es la de comenzar con una historia personal o contar una anécdota en primera persona que tenga relación con el tema que vas a exponer. 

Contar una historia personal te permitirá crear un lazo de afinidad y empatía, que te ayudará a proyectar una imagen de confianza. 

Paso 3: Idea central

El público ha conectado contigo, lograste empatizar y simpatizar. Ahora más que nunca te prestan atención. Ya es momento de plantear tu idea.

Una idea central es aquella en la que se basará todo tu discurso. El éxito de poder desarrollar tu idea central tendrá relación con tu capacidad para explicar con claridad. Hablar sin rodeos, sin titubear y evitar las redundancias son los puntos claves para expresar la misma. Puedes valerte de ejemplos, analogías o asociaciones, pero nunca uses términos imprecisos o que se presten a ambigüedades, ni tampoco divagues: sé preciso(a).

Sigue la información sobre la economía y los negocios en Forbes México

Paso 4: Punto de inflexión

Expresaste con claridad la idea central de tu exposición. El público se muestra atento y receptivo, te das cuenta por la forma en la que te siguen con la mirada. Es momento de la relevancia contextual: justificar la importancia del tema.

El punto de inflexión es el momento que tienes durante tu presentación para que logres un cambio significativo en la audiencia. Para conseguir este punto de inflexión, será necesario contextualizar el tema y de esta manera justificar el por qué de su relevancia.

Paso 5: Dinámica

Planificar toda la acción presente durante tu charla debe incluir una o varias dinámicas, de las que podrás hacer uso durante toda tu presentación.

Una dinámica consiste en poner en práctica una serie de herramientas, recursos o métodos para poder interactuar con la audiencia. De esta manera, podrás modular las reacciones de tu grupo, motivar las participaciones y por supuesto, persuadir y transformar sus ideas.

La dinámica a emplear debe contemplar los objetivos que pretendes alcanzar, a través de un ambiente, por ejemplo, amistoso, cortés, enérgico, entre otros. De acuerdo con los objetivos ambientales de tu dinámica, podrás emplear diferentes recursos para construir tu escenario ideal, por ejemplo: si deseas ser divertido, puedes recurrir a bromas amables, que provoquen risas suaves. 

En una dinámica debes planificar las intervenciones tanto tuyas como del público, por lo cual es de suma importancia que construyan un guión con acotaciones de cómo y en qué momento emplear los recursos, materiales y enunciados, previamente elegidos. 

Suscríbete a Forbes México

Paso 6: Llamado a la acción.

La dinámica te ha servido de maravilla. Tu público es muy participativo y has logrado una verdadera cohesión grupal. Es momento de cumplir tu objetivo principal: lograr influir, cambiar, transformar a tu audiencia; en otras palabras, que dejen de ser solamente receptivos y que comiencen a actuar. 

El llamado a la acción es el momento culminante, que le dará el cierre a tu presentación y por supuesto el éxito. ¿Cómo lo vas a lograr? Ellos ya te han escuchado y has logrado que capten la esencia de tu discurso, es hora de que los invites a actuar: rétales.

Una conferencia exitosa es aquella logra un antes y un después, no sólo en el público, sino también en nosotros. 

Contacto:

Gerardo Betancourt es Founder & CEO de Leaderlix. Former Ambassador, TEDx Speaker & TED Circles Host en TED Conferences.

E-mail: [email protected]

Instagram: https://www.instagram.com/ger.betancourt/

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.