Por JJ Negrete*

La cultura fílmica canadiense goza de excelente salud más por sus numerosos eventos y programas fílmicos que por sus cineastas, que han sido numerosos y de alta calidad, entre los que figuran Claude Jutra, Atom Egoyan o el polarizante Xavier Dolan. El colosal Festival internacional de Cine de Toronto o TIFF por sus siglas en inglés, da fe de la salud e importancia de la nación norteamericana en el panorama fílmico internacional, al ser este el evento fílmico más grande en cantidad de películas programadas, que son alrededor de 300 y de invitados que van desde las luminarias más grandes de Hollywood hasta cineastas emergentes de los países más recónditos del mundo.

Albergando las tendencias comerciales, fílmicas y artísticas del mundo, el TIFF es un evento inabarcable en su totalidad, pero del que se puede obtener gran satisfacción si se da a la tarea de explorar, casi de forma aleatoria, su enorme programación.

Aquí algunas notas de las películas que ya pudimos ver este primer día de actividades y la sección en la que estuvieron programadas:

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Roma de Alfonso Cuarón / Presentaciones especiales

Tras ser ovacionada en el Festival de Venecia, la nueva película de Alfonso Cuarón llega a Toronto en medio de gran expectación y bajo el brazo del gigante Netflix. Roma presenta el cotidiano de la joven mixteca Cleo (Yalitza Aparicio) que trabaja como nana para una familia de clase media en la colonia Roma a inicios de los turbulentos años 70. Con un trabajo de producción a cargo de Eugenio Caballero (El laberinto del fauno, 2006) cuyo detalle sumerge con riqueza y sensibilidad en la época, la cámara inquieta de Cuarón, operada por el joven Galo Olivares, recorre cada rincón de la casa, la colonia Insurgentes y Neza en un prístino blanco y negro que resultan más vivos que cualquier color.

Roma no es nostálgica más que historiográfica, tocando en su desarrollo las relaciones de clase como en Juego de mentiras (Burns, 1967), la forma en la que la política moldea la historia de las personas y como esta a su vez moldea las narrativas de quienes la habitan. Con varias escenas llenas de virtuosismo, Cuarón construye desde los rituales y la convivencia más pequeña un comprehensivo cuadro de toda una época y desde una colonia en la ciudad, toma el vibrante pulso de un país que sigue esperando las promesas de la modernidad.

Pájaros de verano de Ciro Guerra y Cristina Gallego / Contemporary World Cinema

Después del despliegue estético de la bella El abrazo de la serpiente (2015), Ciro Guerra, en codirección con Cristina Gallego, vuelve a poner en el centro una comunidad indígena, los Wayuu en Colombia, en esta ocasión tratando de crear una saga criminal y tragedia familiar que aspira a El Padrino pero que no pasa de un buen capítulo de Narcos. Tomando como partida una petición de mano de la bella Zaida (Natalia Reyes) en la comunidad Wayuu, el joven Raphayet (José Acosta) debe satisfacer las demandas de la poderosa matriarca Úrsula (Carmiña Martínez) y para poder lograrlo termina involucrándose en el narcotráfico. La grandilocuencia de Guerra y Gallego en su película anterior decrece significativamente en forma, pero aumenta en ambición narrativa, logrando una película sólida pero lejana del estrujo de una letal serpiente.

Shoplifters de Hirokazu Koreeda / Presentaciones especiales

De niños robar parece el acto más sencillo del mundo por que se cree en la tendencia natural a la bondad en la infancia, pero en dicho acto es ambiguo e implica, primero que nada, una transgresión sutil, casi silente, como todas las que se han presentado a lo largo de la filmografía del cineasta japonés Hirokazu Koreeda quien en la pasada edición del Festival de Cannes se alzó con la Palma de Oro con su bella Shoplifters. Partiendo de temas ya delineados en De tal padre, tal hijo (2013), Koreeda presenta la historia de una familia hechiza, cuando Osamu (Lily Franky) y Shota (Kairi Jyo) encuentran a la pequeña Juri (Miyu Sasaki) sola en un balcón y deciden llevarla a casa junto con sus otros dos “hijos”, pero cuando los padres de Juri comienzan a buscarla, Osamu y Shota deberán tomar un aventurado riesgo. Quizá no sea la obra más distintiva en la carrea del cineasta, pero sin duda se trata de otro trabajo de generosa calidez y sofisticado naturalismo, que nos hace sentir, incluso en una cultura tan ajena como la japonesa, cerca de casa.

Quién te cantará de Carlos Vermut / Contemporary World Cinema

En nuestros tiempos, la fama rige la construcción de identidad y buscamos sin cesar una figura que podamos idolatrar e introyectar ante el hueco de la gris mediocridad, cuando menos es lo que parece sucederle a la patéticamente talentosa Violeta (Eva LLoranch), imitadora profesional de la famosa cantante Lila (Najwa Nimri) en Quién te cantará la nueva película del cineasta español Carlos Vermut. Evocando las mismas fronteras de la identidad que tocará el enorme Robert Altman en la enigmática 3 Women (1977), Vermut hace algo muy cercano a la papiroflexia con las psiques de sus protagonistas, con punzante elegancia y adentrándose aún más en temas explorados en sus trabajos previos: la enigmática Magical Girl (2014) y Diamond Flash (2011), específicamente sobre el oscuro vínculo de la cultura popular con nuestra personalidad.

*Crítico de cine.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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