Aunque uno no puede dejar pasar un evento de Apple, desde su legado histórico dejado por Steve Jobs hasta por su importancia para NASDAQ en cuanto a innovación. Esta semana Apple presentó productos sin responder a la pregunta de: un dispositivo para hacer todo. Si bien un iPad es excelente para llevar, mostrar incluso graficar, no hay como una computadora para trabajar, en especial, para crear contenido y claro, capacidad de procesamiento, que mostraron con los 6 cores del nuevo Mac mini.

Esta pregunta de diseño respecto a tener un dispositivo en el que podamos hacer todo sigue sin una respuesta clara. La famosa pregunta de si el humano domesticó al maíz y al trigo o fueron estos granos los que nos domesticó a nosotros. Esto nos lleva a entender mejor por qué el tema no tiene que ver con un dispositivo, sino con una actividad y nuestras propias limitantes.

Nuestros dedos son lentísimos, lo sé, escribo estas palabras desde un teclado en una Mac Book y cada vez lo noto más. Hace poco volteaba a ver a dos personas a mi lado en una conferencia y seguían escribiendo a dedo que flota sobre el teclado, ni siquiera con conocimiento de maquinografía. Enseguida me acordé de la pregunta de ¿cómo nos vamos a defender de la Inteligencia Artificial si nuestra interfase entre humanos y computadoras es nuestros “palitos de carne y hueso”?

Es maravilloso todo lo que podemos hacer con un teléfono, pero a todos les terminan doliendo los dedos. El ser humano no estaba configurado para limpiar campos, sembrar y cuidar el campo, lo que en un inicio le generó probablemente dolores intensos y estar bajo el sol en espacios y horarios para los que nuestro cuerpo no estaba acostumbrado o diseñado. ¿Será que nuestra segunda domesticación ya está sucediendo a través de los dispositivos móviles?

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Los asistentes como OK Google, Siri, Cortana, Alexa van a ser nuestro nuevo formato de interacción con la tecnología. Los dispositivos, o la falta de los mismos, se van a ir perdiendo y eso si llegará a su singularidad. Mientras estemos en cualquier lugar y podamos dictar un correo, o un texto y esto se vea reflejado y funcione sin problemas, ahí es cuando tener tres líneas de productos tal vez no sean necesarios. También con esto cambiarían ciertas costumbres.

Costumbres que vemos que van cambiando como lo son no hacer ruido durante una ponencia, y volteas y ves a dos personas escuchando sus mensajes de WhatsApp. La demanda 24 horas, cuando todos tienen un chip y algo que sabe cómo contactarlo a su lado. Mientras tanto seguiremos gastando en dispositivos de última tecnología, que además agreguen valor con cosas importantes como cuidar el ambiente mediante el uso de metales reciclados. Es evidente que estamos en el consumo requerido mientras se desarrolla la tecnología que permite liberar nuestras barreras para incrementar el proceso de comunicación con la tecnología que nos da más habilidades, que nos permite realizar muchas tareas al mismo tiempo, ser superhumanos.

Superhumanos, aunque esto también implique que nuestro cerebro, todavía, no está diseñado para serlo.

 

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