La baja en el precio del gas LP ocurrirá cuando empiecen a importarlo privados, pero la autoridad podría demorar en dar esos permisos, a fin de compensar el desplome en el precio del petróleo de exportación.

 

Los precios del gas licuado de petróleo, que durante años han sido regulados por las secretarías de Hacienda y de Economía, tendrían que empezar a bajar en los próximos meses.

¿Por qué? Porque la Secretaría de Energía (Sener) tendría que liberar los primeros permisos para que empresas privadas puedan importar gas LP, que en el extranjero es hasta 50% más económico que en México.

El gas LP es una mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo. Es básicamente una mezcla de propano y butano y puede producirse en refinerías o plantas petroquímicas.

Además, es el combustible utilizado por el 70% de las familias en México, ya que puede ser almacenado en tanques portátiles o estacionarios, aunque también puede ser utilizado como combustible carburante para automotores.

Sin embargo, hoy por hoy es uno de los combustibles más onerosos, ya que se ha utilizado como una forma segura y efectiva de aumentar la recaudación del gobierno federal vía Pemex, que hasta la aprobación de la reforma energética era la única empresa en el país facultada para producir ese gas o importarlo.

La Sener ha recibido 20 solicitudes de permisos para la importación de gas LP por parte de empresas que ya tienen plantas de almacenamiento y recepción de combustible porque ya lo importaban y almacenaban pero por cuenta y orden de Pemex. Ahora, sin esa restricción, cualquier compañía con infraestructura y capacidad financiera que obtenga el permiso podrá traer el gas de otros países, especialmente Estados Unidos.

México consume 710,000 toneladas de gas LP en promedio cada mes, pero 30% de ese volumen es comprado en el extranjero a precios inferiores, por lo que para las distribuidoras será más interesante traer su propio gas y comercializarlo en México a un precio más competitivo, consideró el presidente de la Asociación de Gas LP, Luis Landeros Martínez.

No obstante, mientras los permisos no sean liberados, la SE y Hacienda seguirán fijando el precio máximo del energético, como ya lo han hecho en los últimos años. Para enero de 2016 decretaron un aumento de 2.7%, pese a que está 30% más alto que el promedio mundial, y para febrero decidieron mantenerlo sin cambios.

El dirigente de la ADG comentó que el cambio de política de precio no ocurrirá en tanto no entre la primera molécula de gas LP importada por un privado. Ese día será histórico y entonces el país tendrá la necesidad eliminar la fijación de precio máximo de venta a los usuarios finales y tendrá que liberar para que sean las propias compañías las que compitan por calidad y precio.

En el momento en que se expidan los permisos de importación, las empresas que ahora sólo distribuyen combustible comprado a Pemex, competirán directamente con la Empresa Productiva de Estado porque actualmente lo adquieren a Pemex a 9.50 pesos el kilogramo, más impuestos, y en el extranjero lo pueden adquirir hasta en 4 pesos más impuestos, en promedio.

El problema es que la autoridad fijó requisitos para el otorgamiento de los permisos de importación, pero no estableció plazos, así que podría demorar todo el tiempo que quiera en expedirlos para seguir gozando de ingresos que ayuden a compensar “el hoyo” que ha significado el desplome del precio de la mezcla mexicana de petróleo de exportación.

 

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