La Reforma Fiscal de Estados Unidos que se discute tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, puede afectar tanto la inversión como el nivel de las tasas de interés en México, confirmó Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico) durante la presentación del informe trimestral correspondiente al periodo de julio-septiembre de este año.

En caso de que el plan fiscal implique un “déficit muy abultado” es probable que incida en la política monetaria no sólo de México sino de otras naciones, señaló Carstens antes de abandonar su cargo frente a la junta de gobierno del banco central para dirigir el Banco Internacionales de Pago, en Suiza.

¿Pero qué contiene la reforma fiscal y por qué podría provocar un golpe a la competitividad en México?

La propuesta enviada al congreso de Estados Unidos por Donald Trump concentra un paquete de reducción de impuestos enfocado en gran medida para el sector empresarial.

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Esta propuesta se discute de forma paralela en la Cámara de Representantes y la de Senadores y pese a que se trata de dos proyectos diferentes hay coincidencias en ambos, entre los que destacan la reducción de la tasa corporativa federal del 35 a 20%, la reducción del impuesto sobre la renta a la mayoría de los grupos impositivos y un régimen territorial de dividendos.

La reducción de la tasa corporativa podría generar que las empresas multinacionales de Estados Unidos busquen refinanciar su deuda para reubicar parte de esta a otros países, tema que afectaría directamente a México, explicó Brenda García, socia de Análisis de Política Fiscal de PwC.

Sin embargo, señala García, es necesario considerar otros rubros respecto a la inversión extranjera en México, tales como el costo de la mano de obra en el que México va a mantener esa competitividad, por ahora.

“Si haces un análisis del escenario de la inversión considerando otras variables además de la fiscal desde luego México puede seguir siendo competitivo, con otros temas como previsión social”, apuntó García.

Respecto al impuesto sobre la renta de única vez de 7% para utilidades retenidas para activos no líquidos y 14% para activos líquidos, la versión del senado propone tasas de 5 y 10% para los mismos conceptos respectivamente.

El también conocido como Tool tax es el impuesto sobre la renta aplicable a las empresas multinacionales de Estados Unidos por sus utilidades fiscales retenidas.

Asimismo los dos proyectos del plan fiscal integran el cambio a un régimen territorial para dividendos recibidos por Estados Unidos desde sus subsidiarias en el extranjero cuando cumplen con ciertos requisitos de tenencia y permanencia accionaria.

El dividendo en Estados Unidos en las dos versiones del congreso sería acumulable y tendría una acción equivalente al 100% del dividendo, este cambio eliminaría el uso de crédito de impuestos pagados en el extranjero para dividendos, detalló García.

 

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