Los países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo están abordando el emprendimiento como una alternativa a la incertidumbre laboral de nuestra época y a la necesidad de creación de riqueza de la población, especialmente en el caso de los jóvenes.

 

 

 

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Para cualquiera que se encuentra relativamente involucrado en cuestiones de emprendimiento, no pasa desapercibida la cantidad de información que, a nivel mundial, se está difundiendo sobre este tema. Los países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo están abordando el emprendimiento como una alternativa a la incertidumbre laboral de nuestra época y a la necesidad de creación de riqueza de la población, especialmente en el caso de los jóvenes.

Definimos una megatendencia como las actitudes, creencias, valores y acciones que durante cierto tiempo impactan la vida social, política, económica y cultural de los seres humanos de tal forma que, al final de dicho periodo (usualmente largo) terminan por modificarla sustancialmente.

En este sentido, es que me refiero al emprendimiento como una megatendencia, que especialmente durante los últimos 10 años ha reformado la manera como nos acercamos a las actividades económicas del hombre.

Tomemos en específico el caso de los jóvenes: incluso apenas una generación atrás, un joven graduado universitario podía esperar, con cierta certeza, mantenerse en su primer empleo durante un largo periodo de tiempo, el suficiente para hacer una “carrera” dentro de la organización que lo había contratado.

Actualmente, dicha seguridad ha desaparecido casi completamente, por lo que la necesidad de independencia económica, generación de valor monetario y las características mismas de las llamadas Generaciones “X” y “Y”, han convertido al emprendimiento como una verdadera opción para el desarrollo profesional. La sociedad, a nivel mundial, admite la necesidad de fomentar y apoyar las actividades de emprendimiento en todos los niveles, articulando y vinculando instituciones y programas que conforman el llamado “Ecosistema Emprendedor”.

La figura del emprendedor también ha cambiado. Si bien el emprendimiento existe desde el inicio de los tiempos, la figura del emprendedor arriesgado y mítico que se generó durante el siglo XIX y la mayor parte del XX, se desvanece y toma su lugar un emprendedor más humanizado.

Con esta nueva imagen, muchos mitos emprendedores empiezan también a derrumbarse, tales como las ideas de que para emprender se necesita desarrollar un invento o una tecnología únicos, o que es necesario tener grandes cantidades de recursos (monetarios, humanos, tecnológicos, etc.); mientras otras características del emprendedor del siglo XXI se hacen evidentes: emprender es más práctica que ciencia y para emprender es necesario tener una gran pasión.

La mayoría de los nuevos emprendimientos a nivel mundial, no se inician a raíz de un descubrimiento tecnológico, no poseen un plan de negocios diseñado ni estructurado (muchos autores incluso cuestionan la necesidad de un plan de negocios para un emprendimiento), no despegan tras un análisis detallado del mercado, en la mayoría de los casos se fondean de préstamos personales y las ya famosas 3 “F’s” (Family, Friends and Fools, en Inglés), además de que, según las estadísticas, en el 40% de los casos los emprendedores carecen de experiencia en el área en la que planean emprender.

Esto ha originado un nuevo paradigma: la necesidad de enseñar emprendimiento cuando la percepción de que el emprendedor “nace” no se hace es más que nunca una realidad.  Desde una perspectiva académica, varias instituciones se han comprometido con la enseñanza y desarrollo del emprendimiento, a través de programas de capacitación y actualización.  En México contamos incluso con el único programa de Licenciatura enfocado y diseñado para el emprendedor del siglo XXI, ofrecida por el Tecnológico de Monterrey.

Este panorama pinta excitante para explorar nuevos conceptos y estructuras que hagan del emprendimiento una tendencia de crecimiento en nuestro país, como está sucediendo en otras sociedades de América Latina y el mundo.

 

 

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