En la primera parte de este texto, se expuso cómo llegó a cancelarse el segundo corporativo de Amazon HQ2 en Nueva York. La conclusión fue que hubo más jugadores perdedores que ganadores, ya que entre los afectados están los especuladores de bienes raíces, Amazon, los vecinos, los políticos en la operación y el prestigio de Nueva York como destino de inversión.

Debido a que el mayor encono fue entre los sectores privado y público, aquí se presentan algunas lecciones que deja este caso para prevenir la destrucción de valor.

Lecciones para Empresas

  • Entender el humor colectivo y los tiempos. La forma en que Amazon ‘lanzó el concurso’ para la búsqueda de su HQ2 –altamente basado en los incentivos fiscales- hubiera sido otrora muy aplaudida por el sector privado más libertario, pero la percepción que causó en medio de los debates sobre desigualdad y el discurso antiplutocrático lo volvieron fuera de tiempo.
  • Mantener la sobriedad y la sensibilidad con los nuevos vecinos. El helipuerto del HQ2 se volvió el símbolo de la arrogancia: ¿quiénes se creen estas personas para no estar en el tráfico neoyorquino? Pero en el fondo, la solución era más complicada: a pesar de encontrarse en posición de ventaja y aprovecharse de ella, Amazon debió buscar ecuanimidad, diálogo, concesión y negociación con la contraparte.
  • Entender la política local. A pesar de contar con un almacén en la zona, Amazon desconocía las dinámicas políticas locales, una de las regiones más diversas de EU. Pero el tema no era ningún secreto: Walmart había intentado abrir tiendas y ante la oposición de políticos y vecinos, tiró la toalla aduciendo que no vale la pena el esfuerzo.
  • Participar y negociar con los gobiernos. Los políticos involucrados en las negociaciones esperaban y hasta solicitaban beneficios a cambio de la inversión. Sin embargo, Amazon realizó concesiones vagas. Por ejemplo, anunció que aportaría dinero para iniciativas educativas, pero no especificó cuáles ni cómo generarían mayor valor a la comunidad. En ese caso, hubiera sido más atractivo crear un campus de alguna de las universidades públicas de NY para enseñar programación, lo que hubiera mandado un mensaje a los vecinos de que también tendrían oportunidades.
  • Ajustar el manual de expansión. Amazon repitió varias jugadas que le habían funcionado en el pasado, pero a falta de contexto y calibración con las circunstancias locales, las jugadas fueron predecibles y fallaron. En 2011, Amazon ya había amenazado el cierre de operaciones en Texas por un tema fiscal, mientras que continuamente tacha de injustas las visiones contrarias a sus estrategias y formas.

Lecciones para Gobiernos

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  • Toma de decisiones basada en datos. En primer lugar, el gobierno de NY realizó una toma de decisiones basada más en las emociones, que en la racionalidad. De origen, buscaron ganar el concurso a como diera lugar, ofreciendo beneficios mucho más grandes que otras ciudades. Varios críticos han declarado que realmente no quedó claro por qué el gobierno dedicó tanto esfuerzo en atraer a Amazon, aún a costa de que era cuestionable el costo-beneficio para la ciudad.
  • Hay que ver el trato completo. Mientras los políticos en la negociación redujeron las variables a empleos creados, remuneración promedio, inversión total e incentivos fiscales, existían otras formas de crear valor que hubieran enriquecido sustancialmente la operación. Por ejemplo, Amazon pudo haber reajustado sus cálculos y participado en la ampliación de la infraestructura a sus HQ2 o apoyar con vivienda para mitigar la gentrificación.
  • Seguir en la mesa, prever escenarios y tener alternativas. Luego de que Amazon cancelara el proyecto, el alcalde y el gobernador reaccionaron visceralmente, se levantaron de la mesa y culparon a la empresa. Sin embargo, ello retrató una falta de prevención de escenarios –no tenían previsto que el trato se podía caer- por lo que no estaban preparados para el derrumbe. Más aún, sus administraciones no tienen un pipeline de inversiones que pueda generar un impacto similar en el corto plazo.

La falta de preparación es multidimensional, ya que no había estrategia para lidiar con la población que apoyaba el proyecto, ni para tranquilizar a los empresarios interesados en invertir en NY, quienes ahora se preguntan si el clima de negocios es adecuado.

La arrogancia dinamitó la creación de valor

Amazon y Nueva York podrán sobrevivir este desencuentro. Sin embargo, resulta clave remarcar que la arrogancia de ambas partes tiró por la borda una buena oportunidad. No hubo disculpa pública, negociación, actitud de resolución de problemas, solo incremento en los decibeles y la visceralidad.

En medio de la coyuntura actual, la politización de las megainversiones y el mal entendimiento entre los sectores público y privado puede llevar a plantear el juego como uno de todo o nada, donde unos ganan y otros pierden. Para el correcto desarrollo económico, hay que enfocarse en crear valor, incrementar el impacto de las inversiones, derramar beneficios para las poblaciones presente y posterior a la inversión. Es una lástima que ni en esta época hemos aprendido la lección.

 

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