¿Qué es el estrés? ¿Realmente provoca que te enfermes? ¿Cuántas enfermedades y cuáles pueden ser provocadas por el estrés?

 

 

 

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Últimamente me he encontrado con una situación que se repite cada vez más en mis pacientes. Ya sea que acudan a la consulta por alguna situación de su dieta, de diabetes o, incluso, si acuden por un dolor de cabeza intenso o un simple resfriado, la mayoría tiene un factor en común: el estrés en el trabajo. Además, varios tienen agregado estrés emocional, problemas de dinero, con la pareja, etcétera.

Pero, ¿es real? Probablemente te ha pasado que te duela la cabeza después de una discusión, o que cuando eras niño, te dieran ganas de vomitar cuando te tocaba exponer. Y siempre relaciona uno esos eventos con estrés emocional.

Pero, ¿qué es el estrés? ¿Realmente provoca que te enfermes?

Se define al estrés como cualquier condición que perturba seriamente la homeostasis (equilibrio) fisiológica/psicológica de un organismo.

El estrés puede provocar dos respuestas: puede ser un mecanismo adaptativo que te permita sobrevivir o luchar contra esa situación estresante, pero también puede tener un impacto negativo en los individuos, específicamente si el estímulo estresor se vuelve intenso y de larga duración.

El estrés de origen psicológico genera respuestas en el cuerpo, principalmente la activación del eje adrenal-pituitario-hipotalámico en el sistema nervioso. Este eje es el responsable de controlar las hormonas, la actividad del sistema nervioso y el gasto de energía del cuerpo humano, así como ayudar a modular el sistema inmunológico (el que te ayuda a defenderte de enfermedades).

Cuando hay factores estresantes, se secreta B-endorfina, cortisol y otras hormonas similares. El cortisol es una hormona que, entre otras cosas, acelera la frecuencia cardiaca, es antiinflamatorio, y ayuda a que el sistema inmunológico no “exagere” en ciertas reacciones a lesiones.

Algunas veces, si este eje se activa de manera repetitiva y prolongada, se “cansa” y ya no funciona adecuadamente, generando una exposición excesiva a las hormonas que se secretaron durante los periodos de estrés constante y, en consecuencia, predisponiendo a algunos individuos a presentar enfermedades. Todo esto se complica con conductas como el consumo de alcohol, tabaco, drogas, mala alimentación, malos horarios de sueño, falta de ejercicio y falta de apego a indicaciones médicas, que normalmente se incrementan cuando estás estresado.

Finalmente, podríamos decir que el estrés que hace que “te enfermes” es como un bulto, algo que te incomoda constantemente, que te impide desarrollarte adecuadamente, que no te da opciones, que se está volviendo repetitivo y que, además, te desencadena algún síntoma físico.

Actualmente se ha aceptado que el estrés físico/psicológico puede desencadenar ciertos problemas gastrointestinales, gastritis y colitis, y dolores de cabeza, además de que puede cambiar la percepción de los síntomas de otras enfermedades, es decir, pueden ser más o menos intensos, dependiendo del estrés y de cómo lo maneje el individuo.

Se han realizado estudios en los que el tratamiento psicológico del estrés junto con el tratamiento médico de los síntomas (o sea, medicinas) puede mejorar muchísimo los cuadros gastrointestinales específicamente.

En cuanto al dolor de cabeza, dependiendo del nivel de estrés psicológico de la persona, puede ser desencadenado por el factor estresor, acelerar el proceso del dolor y que sea más intenso y prolongado. Aunque aún no se sabe con claridad qué es exactamente lo que provoca esto, se ha determinado que sí impacta en la intensidad del dolor y en el pronóstico de mejoría de éste.

Estos padecimientos son los que se han asociado más directamente a estrés. Sin embargo, se habla de algunos otros que no se han probado, pero que sí se ha visto una clara relación entre ellos y el factor estrés, como la lumbalgia (dolor de espalda baja), el insomnio, la dermatitis (salpullido).

Lo que sí podemos determinar es que cuando estás estresado, te cuidas menos, haces menos ejercicio, duermes menos, comes mal, y probablemente no te la pases muy bien en tu día a día y, definitivamente, esto provoca que tu salud se vaya afectando poco a poco, haciendo más fácil que te enfermes de cualquier cosa.

Por ejemplo, si no haces ejercicio, comes muy mal porque te la pasas en la oficina, fumas más, llegas tardísimo a casa y duermes poco, es muy probable que vayas aumentando tu peso, te cueste más trabajo hacer algún ejercicio, y que si se continúa esto, a la larga puedas generar una situación de resistencia a la insulina, prediabetes o algún trastorno de los lípidos que pueda acelerar el desarrollo de un “tapón” en las arterias y, finalmente, con los años, un infarto.

Todo esto, obviamente, no es directamente causado por el estrés, pero sí tuvo que ver y mucho.

Así que, si estás sintiendo que el trabajo, los problemas, las deudas, te están sobrepasando y se te están juntando malestares, lo más recomendables es que busques ayuda, ya sea psicológica, para poder manejar mejor estas situaciones, o médica, para que estas situaciones no se vuelvan un problema crónico. O las dos.

Yo creo que el estrés debe ser algo positivo, que nos impulse a ir mejorando y, claro, que a veces te puede sacar un dolor de cabeza o un enojo, pero si se está volviendo algo que te hace estar peor en varios aspectos de la vida, lo mejor es reflexionarlo y cambiarlo para que tu salud, que es de lo más valioso que tienes, no se vea afectada.

¡Hasta la próxima!

 

 

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