Por Armando Díaz*

La digitalización encierra un valor sustancial para las empresas. Cada vez más negocios sienten una necesidad creciente de transformarse en empresas digitales para reducir costos de operación, aumentar la utilidad y crear nuevas oportunidades de crecimiento. Accenture y el Foro Económico Mundial estiman que hay 100 billones de dólares que pueden “desbloquearse” para las empresas y la sociedad a partir de la transformación digital.

El viaje hacia la transformación digital en la era de la Industria X.0 puede parecer difícil, pero es posible lograrlo cuando las organizaciones siguen un camino ordenado, con una metodología bien definida y con la flexibilidad para adaptarse a diferentes escenarios. Este viaje comienza con una visión de su futuro soportada por una guía que defina de manera muy puntual el objetivo del negocio.

Ser totalmente digital requiere contar con procesos de punta a punta integrales y lineales para cada función. A medida que los muros entre las funciones se derrumban, las empresas comienzan a organizarse en una red de procesos orientados en torno a los resultados. El propuesto, es un enfoque modular donde las capacidades se unen en combinaciones flexibles para lograr un resultado específico.

Trabajar hacia cumplir el objetivo del negocio permite identificar las piezas que necesitan transformarse. Una metodología que ayuda a ubicar dónde se deben abrir nuevos caminos hacia la digitalización es la de Wise Pivot: una rotación inteligente hacia donde realizar las inversiones al interior de una organización. Esta rotación inteligente aprovecha y digitaliza el núcleo principal (o el core del negocio), lo que le permite liberar capital a ser utilizado plenamente en innovación. Entre los puntos clave del camino hacia una empresa digital están:

  • Transformar el núcleo: ejecutar los temas básicos de su organización de forma brillante. La digitalización de las funciones “de apoyo” a la empresa liberarán capital para reinvertir en crecimiento. En este camino, hay que identificar dónde se pueden comenzar a abrir nuevas avenidas para mejorar la productividad e impulsar el crecimiento rentable
  • Hacer crecer el núcleo: fortalecer los componentes básicos de la organización, adoptar nuevos modelos de negocio que permitan que la empresa sea competitiva, receptiva y que desempeñe un papel importante en el ecosistema.
  • Obtener el talento correcto y fortalecer el ecosistema: desarrollar una fuerza de trabajo líquida que pueda adecuarse a medida que cambien las necesidades de la empresa. La fuerza laboral del futuro tendrá una base sólida de talento con habilidades, capacitación y oportunidades adecuadas automatizando las tareas transaccionales mediante componentes potenciadores (ejemplo: Inteligencia Artificial), lo que permitirá a los trabajadores liberar su potencial humano. Si no existen las habilidades necesarias en la empresa, un socio que forme parte del ecosistema de la empresa puede llenar las brechas de capacidad y talento.

Las empresas están integrando cada vez más jugadores a su negocio principal y a sus plataformas, dando forma a un ecosistema digital que desbloquea nuevas olas de crecimiento. El primer paso para la colaboración es romper los muros entre la empresa y sus socios del ecosistema. Los actores de los ecosistemas habilitan una mayor capacidad de incremento de rentabilidad, ya que cuando las empresas trabajan juntas hacia el mismo objetivo, hay efectos potenciales de multiplicadores de crecimiento.

Por ejemplo, los socios del ecosistema podrían contar con datos de clientes que al ser analizados exponencian el entendimiento de empresas y consumidores para personalizar la oferta de valor. Al agrupar los recursos, hay una mejor oportunidad de escalar para llegar a nuevas audiencias.

Lo nuevo es ahora

Las empresas digitales tienen las herramientas para detectar olas de disrupción y competir en un mercado fluido. Organizan estructuras, equipos y procesos de manera que impulsan el crecimiento de los ingresos y la productividad. Utilizan la tecnología para permitir formas de trabajo más centradas en el cliente. Aprovechan las capacidades analíticas avanzadas para detectar qué tendencias son importantes y determinar qué impacto tendrán en el negocio. Utilizan lo digital como un multiplicador de valor que abre nuevas oportunidades para ser parte integral de un nuevo ecosistema. Convertirse en una empresa digital es necesario para alcanzar nuevos niveles de crecimiento, siendo el reto, el determinar qué tan rápido las empresas pueden moverse hacia la digitalización en miras de un futuro más rentable.

*Director General de la Industria de Productos en Accenture México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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