Por Jordi Greenham*

Y es que, a diferencia de otros fondos o instrumentos de inversión en donde los rendimientos se pagan en fechas determinadas, los fondos de venture capital pagan rendimiento cuando lo obtienen (y sólo si lo obtienen) a sus inversionistas. Normalmente, estas distribuciones se dan cuando se vende una o más de las empresas que formaban parte del portafolio de fondo. El inversionista deberá tener en cuenta, además, que el riesgo de invertir en venture capital es muchísimo mayor, porque no tienes el apoyo de un asesor de inversiones y las empresas en las que estás invirtiendo no cotizan en bolsa.

Las distribuciones se calculan en función de una cascada de distribución que se pacta en el contrato que crea al fondo.

Las cascadas de distribución pueden ser americana, que calcula las distribuciones en función de lo logrado en la venta de cada empresa contra el valor invertido inicialmente, y la europea, que calcula las distribuciones en función de todo el fondo.

PUBLICIDAD
  • Cascada Americana: Cuando se vende una empresa del portafolio, se pagará: Primero, se devuelve a cada socio lo que aportó para esa inversión, y una proporción de los gastos. Después, si siguiera habiendo remanente distribuible y el valor del mismo es suficiente como para pagar un retorno preferente del 8% anual compuesto sobre esa inversión, se distribuye el 20% al GP y el 80% a los LPs, en proporción a su participación en el fondo. (Opcional – Catch-up): Si siguiera habiendo remanente, se distribuye el 80% al GP y el 20% entre los LPs en proporción a su participación en el fondo, hasta que el GP haya recibido, en total junto con las distribuciones anteriores, el equivalente al 20% de lo que recibieron los LPs por esa inversión. Si después siguiera habiendo algún remanente, éste se repartiría 20% al GP y 80% entre los LPs en proporción a su participación en esa inversión.
  • Cascada Europea: Cuando se vende una empresa del portafolio, se pagará: Primero, se devuelve a cada socio lo logrado hasta donde alcance, hasta pagar a cada socio lo que ha aportado al fondo. Después, si siguiera habiendo remanente distribuible, se paga a cada socio hasta donde alcance para cubrir un retorno preferente del 8% anual compuesto sobre su participación en todo el fondo. (Opcional – Catch-up): Si siguiera habiendo remanente, se distribuye el 80% al GP y el 20% entre los LPs en proporción a su participación en el fondo, hasta que el GP haya recibido, en total junto con las distribuciones anteriores, el equivalente al 20% de lo que recibieron los LPs por todo el fondo. Si después siguiera habiendo algún remanente, éste se repartiría 20% al GP y 80% entre los LPs en proporción a su participación en el fondo.

El mercado mexicano y las mejores prácticas internacionales suelen preferir la cascada europea, ya que esta implica un menor riesgo a los inversionistas. Cuando la cascada sea americana, es buena práctica internacional negociar con el fondo la inclusión de una disposición de clawback, es decir, que obligue al GP a devolver lo que haya recibido de exceso de su prorrata a lo participado en el total de fondo.

*Fundador y CEO de Homie.mx

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Las sonrisas y ademanes de los presidenciables
Por

Durante el tercer debate presidencial, recibimos de los candidatos mensajes sutiles a través de las sonrisas y su torso....