La empresa surcoreana LG tiene un gran desafío en lo que respecta a telefonía móvil: Compite con un número cada vez mayor de marcas que ofrecen equipos muy robustos a precios muy accesibles.

En 2016, la firma intentó combatir esa tendencia presentando el G5, el primer equipo modular del mercado, un concepto que lucía y sonaba bien pero que tenía una pobre ejecución y terminó por convertirse en una barrera entre el usuario y el teléfono, por lo que finalmente fue descartado.

Este 2017, la historia es distinta y LG ha enmendado el camino y vuelto a sus orígenes ofreciendo un flagship simple que pone el énfasis en algo muy simple y sencillo que todos los usuarios parecieran decir: “sólo quiero poder usar mi equipo, así que por favor sal del camino”.

Así, con el G6, el equipo de diseño de producto de LG volvió a sus orígenes y entrega lo que tanto nos gustó del G4 hace un par de años —nuestro teléfono del año en 2014—: simpleza enmarcada en un ambiente divertido.

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¿Qué hay de nuevo en el G6? Ahora tiene una pantalla que abarca prácticamente todo el frente, es resistente al agua, al polvo, y cuenta con una batería más grande y el procesador más potente de la temporada.

¿Qué conserva? Afortunadamente, su cámara dual (una convencional y una con gran angular), su lector de huella digital en la parte trasera y su escalabilidad de almacenamiento.

¿Vale la pena? Lo probamos para ustedes.

 

Pantalla: Lo primero que salta a la vista es que el G6 es ligeramente más alargado que el resto de los teléfonos. El bisel es casi inexistente a los costados y se ha reducido significativamente arriba y abajo. El resultado es un display con proporción 18:9, frente al 16:9 que era hasta ahora el estándar de la industria (una tendencia que también ha seguido Samsung con su Galaxy S8).

Eso permite que el cuerpo del G6 sea más compacto que el del G5 a pesar de que su pantalla es más grande, pero también plantea el reto de desplegar contenido en video en un mundo en el que el estándar es más estrecho que este nuevo display.

En términos técnicos, la pantalla del G6 es una LCD de 5,7 pulgadas con 564 pixeles por pulgada y Corning Gorilla Glass 3 compatible con Dolbi Vision y HDR10.

Diseño: Su look es quizá su aspecto menos destacado, aunque el G6 mantiene la línea de sus predecesores, no cuenta con un rasgo característico que logre atrapar miradas. Eso quizá se deba a que el foco está puesto en la usabilidad.

Aunque las dimensiones del teléfono hacen que sea fácil de manipular con una mano, la nueva relación de aspecto de la pantalla dificulta alcanzar el borde superior de la pantalla al usarlo con una sola mano. Ya saben, #firstworldproblems.

En cuanto a los controles, el botón físico de encendido/apagado que usualmente se encontraba a un costado, pasó a la parte trasera y ahora está combinado con el sensor de huella digital. Ahora, los únicos botones que encontrarás a los lados son los del volumen y en el reverso, un único botón que, una vez encendido el teléfono, sólo necesita un leve contacto de la huella digital para desbloquear el equipo de forma rápida y sencilla.

Materiales: A pesar de que la lista de materiales —Corning Gorilla Glass 3 al frente y cuerpo de aluminio en todo lo demás— dice que éste es un smartphone premium, el recubrimiento plástico, aunque discreto, se siente como un elemento innecesario que, si bien protege el equipo, demerita su aspecto.

Cámaras: De todos los conceptos de cámara dual en un teléfono, éste es el que me parece más útil. Tener la opción de un lente gran angular puede hacer toda la diferencia, especialmente para viajeros.

Dicho lo anterior, es necesario apuntar que la cámara dual del G6, con dos lentes de 13 megapixeles (uno f1.8 y otro f2.4 con gran angular), hace su trabajo de forma solvente pero sin sorprender. Es capaz de grabar video en 4K a 30 fps, 1080 a 60 fps y 720 a 120 fps.

En cuanto a la cámara frontal, es de 5 mp.

He aquí un par de ejemplos de cómo funcionan ambas cámaras, pueden ver más imágenes en nuestra cuenta de Flickr.

Imagen capturada con la cámara principal del G6. (Foto: Staff.)

Imagen capturada con la cámara secundaria con gran angular del G6. (Foto: Staff.)

Rendimiento: Hace tiempo que la carrera entre los smartphones de gama alta dejó de enfocarse en el poder que tienen debajo del cofre.

A diferencia del G5, el G6 sí llegó a México con el mismo procesador que en mercados desarrollados, el Snapdragon 821 de Qualcomm, el más potente de la temporada, el que es acompañado de 4 GB en RAM. Más que suficiente para lo que sea que desees hacer con tu teléfono.

Batería: 3,300 mAh dicen que puedes llegar al final del día con algo de carga en la reserva, y si eres un usuario con un estilo de vida muy demandante, su cargador ultra rápido te entrega más de 12 horas de uso con sólo media hora de carga.

Como todo flagship que se precie de serlo, este LG tiene un puerto USB-C que permite carga rápida, así como la transferencia de datos a una velocidad de pasmo.

Android: Al igual que todos sus competidores, el G6 viene de fábrica con Android 7.1 Nougat, y aunque ésta es la versión mejor lograda en términos estéticos y funcionales, la capa de personalización de LG no resulta demasiado intrusiva. El look and feel de la interfaz de usuario de este teléfono es simple y sencillo y, dejando de lado el bloatware de Telcel, si es que deciden comprarlo con ellos—, la experiencia es generalmente fluida y amable. Como en el caso del resto de los equipos de este fabricante, la opción de desbloquearlos con Knock, un patrón de taps personalizables, también es un plus.

Precio: Probablemente su aspecto menos afortunado. Con un precio de venta de 16,999 pesos, podría resultar complicado para LG abrirse camino entre algunos otros competidores con ofertas más agresivas en términos de especificaciones/precio.

 

Balance: ¿Puede un teléfono simple y sencillo ser sexy? Sí. El G6 es un buen regreso a los orígenes para LG.

A su favor juegan la falta de artificios y adornos innecesarios, su cámara dual, lo compacto de su talla, su batería y el poder derivado de la combinación de su procesador y el RAM.

En su contra juega la media docena de marcas chinas que vienen por su clientela con equipos más baratos.

 

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