Es laptop y tablet a la vez, se ubica dentro del segmento de gama alta y, aunque suena a una buena idea, hay aspectos a considerar antes de decidirse por ella.

 

Que el mercado de las computadoras personales va a la baja no es un secreto para nadie. Cada vez son más los consumidores que encuentran en un dispositivo móvil –como un smartphone o una tablet– todo lo que necesitan para estar en contacto con el mundo digital. Quizá sea por ello que cada vez más fabricantes de computadoras buscan dotar a sus productos de la versatilidad mezclando categorías, y es justo eso lo que hace, con mediano éxito, la Yoga 2 Pro de Lenovo.

Éste es un modelo de pantalla táctil que, a diferencia de las laptops convencionales, puede abrirse hasta hacer que las cubiertas se toquen completamente, mutando así en una especie de tablet rolliza.

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La Yoga 2 Pro viene en dos versiones, una de 11 pulgadas y otra de 13. Nosotros probamos la de pantalla más grande con un procesador i7, un disco duro de estado sólido de 256 GB y 8 GB en RAM. Todo eso cabe en un dispositivo de poco más de 1.5 kilos y su batería otorga una autonomía de poco menos de 8 horas.

Ok, todo suena genial hasta ahora, pero surgen dos preguntas: ¿De verdad necesito algo como esto? Y, de ser así ¿qué tan conveniente es? Bueno, podríamos empezar diciendo que ésta no es una compu para todos. Su precio parte de los 11,000 pesos en el modelo de 11 pulgadas, por lo que se encuentra en la gama alta de las portátiles, compitiendo de cerca con ultrabooks como la Macbook Air de Apple (aún cuando ésta no tiene pantalla táctil).

Una vez aclarado el punto y, precios aparte éstas son nuestras impresiones:

 

Lo bueno

Poder. Las opciones de configuración permiten tener una máquina lo suficientemente robusta como para cumplir con los requerimientos de power users en una gran variedad de profesiones. Que cuente con puertos HDMI y USB 3 facilita la conexión de un monitor y otro disco duro si así se desea.

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Versatilidad. Las múltiples posiciones son un plus natural de la línea Yoga, especialmente cuando se trabaja sobre una mesa.

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Pantalla. Una  resolución Full HD (1920 x 1080) entrega una gran experiencia de entretenimiento, algo básico en un dispositivo portátil de gama alta.

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Audio. El Dolby Home Theather tiene un gran desempeño incluso en el modo tableta.

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Diseño. En general el aspecto de la Yoga 2 Pro es muy atractivo, con líneas simples y sin complicaciones. El modelo en color mandarina es súper sexy.

 

Lo malo

Recarga. Lenovo tiene su propio modelo de puerto de recarga, lo cual por sí solo no representa pecado alguno, lo que sí puede reprocharse es que, si va a impulsar una tecnología propia, bien podría hacer algo remotamente cercano al magsafe de Apple, un sistema que facilite la conexión-desconexión del equipo a la toma de corriente.

Ese recuadro amarillo es el puerto de recarga.

Ese recuadro amarillo es el puerto de recarga.

Modo tablet. Cuando está completamente abierta, la Yoga Pro 2 tiene el defecto de continuar con el teclado activo, lo cual interfiere con el funcionamiento que uno esperaría de una tablet.

 

Lo feo

Sistema Operativo. Si bien el modo táctil de Windows está muy bien resuelto en términos estéticos y su interfaz de usuario es intuitiva y amigable, la versión de escritorio (o tradicional) no funciona tan bien en pantallas pequeñas.

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Balance

La Yoga 2 Pro puede sonar a una gran idea, pero responder al mercado con lo que el mercado quiere no necesariamente es algo positivo. El riesgo que se corre al intentar generar un dispositivo que englobe dos funciones distintas es que no termine haciendo bien ninguna al final.

Eso es justo lo que ocurre con este modelo: si se quiere como una tableta resulta poco conveniente (¿pueden imaginarse leyendo con ella en la cama?), y si se piensa como una computadora personal es más probable que haga el trabajo, pero al final que tenga una pantalla táctil resulta más útil que el hecho de tener la posibilidad de doblarse y colocarse sobre una mesa en diversas posiciones, lo que termina siendo más una curiosidad que una verdadera ventaja competitiva (y de ninguna manera justifica el precio).

Estamos en un momento de transición y definición en la industria. Lenovo no tiene la culpa de que el mercado demande híbridos como éste, hace su mejor esfuerzo y ofrece un equipo competitivo.

 

¿Ustedes qué opinan? Compártannos sus impresiones en el área de comentarios.

 

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