En 2014, Tane celebró siete décadas de innovación. Su historia reúne nombres célebres de nuestro país y el extranjero.

Hacia 1942, Tane era una talabartería –tannerie, en francés– o curtiduría de pieles que se dedicaba a fabricar bolsos en el número 98 de la calle Liverpool en la Ciudad de México. Años más tarde, el negocio cambió de dirección y de giro enfocándose en la platería. Sin embargo mantuvieron como nombre propio las primeras letras de la palabra francesa.

Los diseños de plata de Tane son reconocidos a nivel mundial y han sobresalido por sus líneas audaces, impulsando así la platería contemporánea. Al cabo de los años han participado tres personas que han sido claves para la evolución de la marca: Lucila de la Lama, Soledad García y Pedro Leites.

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También han contribuido otros diseñadores independientes como el finlandés Tapio Wirkkala, Alfonso Soto Soria, Omar Arroyo y Mario Martín del Campo. Pero Tane no se ha conformado con el trabajo realizado por sus orfebres, sino que ha promovido la creación de piezas de plata en las que han participado artistas como Juan Soriano, Helen Escobedo, Pedro y Rafael Coronel, José Luis Cuevas, Gunther Gerzso, Francisco Toledo y Javier Marín.

La joyería es el gran pilar de la marca. Ejemplos de ello son la colección Nido de la diseñadora Soledad García, la colección Niebo del diseñador Xawery Wolski o Diedre, de Pedro Leites.

La joyería es el gran pilar de la marca. Ejemplos de ello son la colección Nido de la diseñadora Soledad García, la colección Niebo del diseñador Xawery Wolski o Diedre, de Pedro Leites.

A mediados de la década de 1980, a fin de impulsar la producción en el material que les caracteriza, Tane abrió la Escuela y Taller de Platería en Tlalpujahua (Michoacán), donde mantiene a 75 orfebres, y otra escuela en Zacatecas. En enero de 2005 abrió los talleres de formación en la École Tané de Bijouterie et d’Orfèvrerie Ploërmel, en la región bretona de Francia.

En estos talleres ha crecido una generación de orfebres que trabajan la plata bajo estrictos e impecables controles de calidad. Para diseñar se toma en cuenta no sólo el concepto de la pieza, sino la función de la misma. Del mismo modo se piensa en el consumidor; se explora el uso que puede dársele al objeto, la forma, la textura y todo aquello que vaya a intervenir en su producción. En Tane es posible encontrar piezas utilitarias, y también muchas piezas decorativas como los famosos y ya familiares gallos o las piezas de inspiración prehispánica.

Desde sus inicios Tane Orfebres destacó por sus diseños contemporáneos, se alejó del estilo colonial mexicano –que era la tónica general de  la platería en México–haciendo prevalecer la calidad de sus piezas y el manejo de técnicas y estilos. En su producción se unen modelos antiguos con diseños modernos que reflejan el auténtico espíritu de México.

La marca ha dado un gran impulso a la joyería. Algunos ejemplos son la colección Nido de la diseñadora Soledad García, la colección Niebo –que en polaco significa cielo– del diseñador Xawery Wolski o Diedre de Pedro Leites. Como suele suceder, el estilo clásico de Tane se ha ido transformando sin perder su esencia, calidad, diseño, pasión y entrega.

Hoy observamos una renovación, tanto en estilo como en imagen. Bajo la batuta del nuevo director creativo, Nino Bauti, las piezas son más modernas y vanguardistas, se incluyen en ellas diferentes materiales combinados con la plata y el oro, sus propuestas son más atrevidas, más a tono con la época actual.

Tane ha contribuido al desarrollo de la orfebrería mexicana en piezas de impecable factura, trabajadas manualmente utilizando diferentes técnicas como el cincelado, el repujado y el forjado, sus diseños apuestan por la imaginación y están dotados de un alto contenido estético.

tane.com.mx

@tane_mx

 

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