Por más acostumbrados a emocionarnos con las coberturas de los eventos de Apple, los vientos han cambiado. Ya no se trata de sorprendernos con integraciones impresionantes de componentes para armar dispositivos con diseños hermosos cuyo funcionamiento gira alrededor del usuario. Lo que hoy se vive en la compañía que tuvo a bien dirigir Steve Jobs es la necesidad de contener el valor de la acción a través de mantener a sus usuarios (principalmente y de países primer mundistas).

De los anuncios que presentaron sin ocultar en ningún momento la capacidad de su billetera y su liquidez, uno que llamó la atención de muchos fue el tema de la tarjeta de titanio. Una tarjeta que en realidad no se necesita si ya tienes Apple Pay (o Samsung Pay o una de las múltiples herramientas de pago por NFC o QR en el mundo). La propuesta de poder pagar tu tarjeta de crédito sin una fecha moratoria clave habla más sobre la información que puede tener la empresa sobre los usuarios de sus dispositivos, que de sorpresa financiera.

Lo que me queda muy claro es que si algo pone al frente Apple es la privacidad y la seguridad de los usuarios de sus dispositivos. Esto ayuda con control, permanencia y relaciones públicas a la reconocida empresa que modificó la manera en la que consumimos y vemos dispositivos tecnológicos: control y permanencia. Pueden seguir contando la historia de Apple y la seguridad, pueden mantener a sus usuarios actuales con la sensación de que su privacidad y datos importan, finalmente hacen difícil dejar el ecosistema.

Al controlar los servicios se controla con más fuerza el ecosistema. Mucho más que cuidar únicamente el acceso al dispositivo tienes a la gente consciente de que en el ecosistema de Apple está tu crédito, tus películas, tus noticias y tus videojuegos. También está la amenaza de que, aunque todos teníamos nuestras canciones en iTunes, muchos utilizan la opción gratuita o paga de Spotify hoy en día.

Apple hace bien en centralizar sus capacidades y resaltar sus atributos, pero hay algo de lo que no puede hablar mucho: la nube. Es esa nube la que hoy conecta a millones de usuarios más utilizando otra plataforma en dispositivos que ofrecen más, los mismos o menos beneficios técnicos. Puede que sea un acercamiento distinto a la seguridad y la privacidad que se pueden pagar los que usan dispositivos de Apple, pero eso no excluye que hay servicios de startups y empresas grandes que ya ofrecen lo que Apple anunció; tal vez con menos efectivo bajo el colchón, pero llevan tiempo ofreciendo servicios similares.

 

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