Los nuevos desafíos del Chief Financial Officer (CFO) son una combinación entre decisiones estratégicas y la parte operativa del negocio. La habilidad y visión de un CFO es esencial para el buen funcionamiento y el crecimiento de una empresa.

El actual escenario económico ha orillado a las compañías a transformar el perfil del CFO con el objetivo de maximizar el crecimiento de ingresos y su rendimiento financiero. Hoy, este cargo debe ir más allá y echar mano de todas las herramientas que impulsen la consolidación y estabilidad de las empresas, algo de lo que depende el crecimiento de un buen negocio.

José Luis Flores, Director de Asesoría en Finanzas Corporativas para KPMG, asegura que actualmente las compañías gozan de un momento de abundante liquidez que se ve reflejado en las tasas de intereses bajas, el otorgamiento de mayores plazos y en las calificaciones de riesgo crediticio de las grandes firmas.

PUBLICIDAD

Una empresa que demuestra mayor liquidez, es más solvente y por lo tanto tiene acceso a una mayor línea de crédito, por lo tanto, el CFO debe asegurarse que la liquidez no sea un impedimento para el crecimiento de una compañía.

“Cuando el escenario empresarial indica abundante liquidez, es buen momento para que las empresas aprovechen las líneas de crédito que las instituciones financieras otorgan”, indicó el directivo.

Hoy, el CFO es entendido como un defensor o analista de los riesgos que pudieran amenazar la sostenibilidad del negocio, mismos que se reflejan en los estados financieros.

El Chief Financial Officer se han convertido en una especie de consultor capaz de evaluar proyectos de expansión de mercados, determinar viabilidad de nuevas líneas de negocio, saber sobre fusiones y adquisiciones, así como las opciones de financiamiento para solventar las distintas necesidades de la empresa.

El Crédito para Capital de Trabajo de HSBC, por ejemplo, es un recurso que utilizan muchas PYMES en crecimiento y que demandan mayores flujos de efectivo.

El papel de CFO

¿Hacia dónde va el CFO?

En la última década, la crisis financiera ha acelerado la transformación del papel del CFO en las compañías. Además de sus responsabilidades básicas sobre la información, ahora deben incorporar nuevas habilidades a sus tareas diarias como la gestión de riesgos y la comunicación de los temas financieros.

Los directores CFOs de hoy tendrán que comprender que las empresas globales buscan en ellos una participación más activa, lo que los obliga a conocer los asuntos prioritarios e involucrarse en ellos. Es un hecho, el CFO debe promover el liderazgo e influenciar decisiones clave del negocio.