Por Daniela Becerril*

El mundo enfrenta una importante reducción en tasas de fertilidad, aunado al incremento en los promedios de vida, parte importante de la sociedad estará conformada en gran medida por una población de edad avanzada. Este fenómeno implica que la economía del futuro será construida por jóvenes y operada por las mismas personas, pero en su vejez.

México tiene un importante reto en la atención de jubilados, mientras el estándar internacional en tasas de aportación está en 17%, en nuestro país se encuentra en 6%. Aunado a los topes en las Afores del 20% para invertir en el extranjero y rendimientos promedio neto de 4%, la tasa de remplazo (es decir los ingresos promedio al jubilarse) será del 26% de acuerdo con estimaciones de la OCDE, esto significa que una persona que tuviera un ingreso mensual de 10,000 pesos, al momento de retirarse tendría un ingreso mensual de 2,600 pesos.

Uno de los principales factores de este panorama, es el nivel de auto empleo en el país, solamente 33% de la población es económicamente activa y cuenta con seguridad social. Por ello, invertir en una póliza de seguro en edad joven se torna fundamental, pues permitirá contar con protecciones al aportar estabilidad a una economía futura.

Es importante identificar que el término “seguro de vida” no se limita al fallecimiento, existen diversos esquemas en los que se puede proporcionar una red de seguridad financiera con beneficios en vida, orientados a proteger la economía familiar y a garantizar su bienestar a lo largo de los años.

Al contratar una póliza de vida, los individuos pueden determinar el plazo y usar el dinero que están ahorrando para enfrentar asuntos como pagar deudas o acumular recursos para inversiones o el retiro. De esa manera, cuando el plazo de la póliza concluye, su nivel de riesgo financiero se ha reducido (o incluso eliminado).

Aún hay camino por recorrer en México para promover la cultura del seguro, la tendencia natural de mayor inversión es por parte de personas en edad avanzada, sin embargo, los millennials ya están anticipándose, pues 71% espera tener una mejor economía que la de sus padres de acuerdo con un estudio realizado por Deloitte. Para 2020 podrían llegar a representar más del 40% del mercado de seguro de vida, cada vez son más los que usan esta herramienta de ahorro para materializar sus sueños, ya sea viajar por el mundo, comprar un coche o hasta tomarse un año sabático.

Prepararse para la vejez ha dejado de ser un tema sólo de los adultos próximos al retiro, la cultura de jóvenes al cuidado de los mayores se está transformando, mientras que antes esta tendencia era que la nueva generación aportara recursos para atender a la anterior, hoy en día cada uno será el responsable de procurar su propio retiro el día de mañana, esto implica que la economía del futuro sea, en gran medida, el resultado de la inversiones realizadas hoy.

 

*es directora de Desarrollo de Negocio Vida en MAPFRE México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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