La tarde del pasado jueves Forbes México dio a conocer el cierre de la startup tecnológica Yogome, especializada en el desarrollo de videojuegos educativos, y que desde su inicio a la fecha había logrado levantar capital por más de 30 millones de dólares.

El fin de la compañía se dio en medio de acusaciones directas hacia la cabeza de la organización, Manolo Díaz, su fundador y CEO, quien es señalado directamente por haber cometido un supuesto fraude en contra de la empresa que había formado parte de programas de aceleración como el de Endeavor.

El hecho se presenta como un golpe hacia el ecosistema emprendedor mexicano, sin embargo, a la larga podría acabar por generar un impacto positivo en el mismo, señalan a esta publicación distintos especialistas involucrados sobretodo en el campo de la inversión a startups.

“Lo primero que debemos de entender es que si bien este es un hecho complicado, este tipo de casos no son privativos de México, sino que suceden en todo el mundo, desde Estados Unidos hasta China, con casos como el de Theranos, de Elizabeth Holmes, y muchos otros más”, explica Gustavo Huerta, CEO de la aceleradora Bluebox.

PUBLICIDAD

Con él coincide Jorge Ortiz, ex presidente de Fintech México e inversor, quien inclusive señala que es muy posible que, dado el crecimiento que poco a poco ha ido experimentando el ecosistema en el país, este tipo de casos como el de Yogome puedan llegar a repetirse.

“Es muy probable que estos casos puedan volver a presentarse, porque el que fracase una startup es un riesgo que está siempre presente, lo que no debemos hacer es estigmatizar a estas compañías, sino prepararnos para estar más preparados para evitar estos actos”, comenta.

 

Crecer, crecer y crecer

De acuerdo con Huerta, una lección positiva a futuro que deja el caso pasa porque todo el ecosistema evite remarcar a las startups la necesidad de crecer a un ritmo desenfrenado, como sucedió con en su momento con Yogome.

“Tenemos que cuestionarnos qué tipo de startups son las que queremos, porque el modelo de Silicon Valley, que es muchas veces el que se quiere replicar en México, te dice que las empresas tienen que crecer, crecer y crecer todo el tiempo, y quizás esto no sea lo más positivo para nuestro país”, asegura.

Bajo este contexto, lo que el CEO de Bluebox considera es que es importante que se vaya paso a paso con las empresas en México, que tengan ellas mismas tiempo para estabilizarse y consolidarse, como pasa en países como Israel.

 

Fortalecer el trabajo de due diligence

También sobre el tema habla Heberto Taracena, Managing Partner en Capital Invent, quien indica que resulta importante que se fortalezca el trabajo de análisis previo y continuo que los inversores realicen sobre las compañías en las que colocan su capital.

“Hay un tema en el que claramente tenemos que reforzar nuestras capacidades, que es el due diligence, el análisis previo y continuo de la compañía en la que invertimos, porque este caso claramente a lo que nos llama es a poner nuestras barbas a remojar”, expone.

El especialista señala que inclusive es importante que en los análisis que se realicen a las compañías se trate de evaluar el nivel ético de los emprendedores, con miras a conocerlos aún más de lo que el vistazo que se hace a la empresa te puede llegar a dar.

 

Impulsar la profesionalización

Asimismo, Jorge Ortiz sostiene que es relevante que los inversores impulsen en las compañías un proceso de profesionalización paulatino que involucre que no sea el CEO quien se encargue de todo en la empresa.

“Algo básico pasa por empujar que la compañía, conforme va creciendo, se vaya profesionalizando poco, porque no puede suceder que, si la compañía ya tiene más o menos un recorrido, siga siendo el CEO de la startup el que traiga la chequera en la mano”, sostiene.

Respecto al papel de los líderes de estas compañías, Ortiz llama a quienes invierten en ellas a empujarlos a estar siempre enfocados, con el objetivo de evitar “que en algún momento ellos puedan perder la cabeza ante los flujos de dinero que pueden aparecer ante ellos”, dice.

 

Un ecosistema en crecimiento

Los tres especialistas consultados concluyen que es importante dejar en claro que, a pesar de tener hoy un caso complejo como lo es el de Yogome y su fundador Manolo Díaz, el ecosistema de emprendimiento mexicano está dando pasos importantes en su crecimiento.

“El entorno de emprendimiento en México aún es joven, la industria se está desarrollando, y si bien casos como el de Yogome nos preocupan, hay muchas otras compañías que están haciendo las cosas bien y que están siendo exitosas”, detalla Taracena.

En este mismo tono habla Gustavo Huerta, de Bluebox, aceleradora que tiene planeado realizar un sanity check sobre las empresas en las que ha invertido para conocer su estado, al señalar que este tipo de sacudidas es importante que se generen para seguir mejorando.

Finalmente, Jorge Ortiz pide a los inversionistas que hoy estén considerando, tras lo sucedido con la startup de videojuegos, en si invertir o no en empresas mexicanas hacerlo, ya que se tiene que entender que este caso no define lo que es el ecosistema en el que se ha venido trabajando.

“Los inversionistas profesionales deben de entender que este es un caso aislado que no debe complicar que otras startups mexicanas levanten capital, porque un buen trabajo en general en México sí se está haciendo”, concluye.

 

Siguientes artículos

Ellos están detrás del primer holding social mexicano
Por

El creador del holding Global Social Leaders, Guillermo Jaime, lleva 10 años haciéndolo. Ha logrado que otras empresas s...