The Peninsula New York se ha coronado como uno de los hoteles más exclusivos en una ciudad que adora el lujo y lo reinventa cada década. Su secreto: una ubicación envidiable, un servicio personalizado y una amplia oferta de experiencias únicas que lo hacen un destino diferente.

Por Alvaro Retana

Manhattan es un inmenso escenario. El favorito de directores como Woody Allen, Francis Ford Coppola o Martin Scorsese. La relación de Nueva York con el cine arranca desde sus orígenes, cuando Hollywood aún no existía y el negocio de las películas silentes se ecidía en la Costa Este en estudios como Vitagraph (fundado en 1897). Hoy, las estrellas han regresado en busca de la privacidad perdida en Los Ángeles y, dentro de este éxodo, hay un oasis en el que todas recalan: el hotel Peninsula.

Ubicado en una posición estratégica, en la Quinta Avenida y la Calle 55, en pleno Midtown, a escasos metros del Museo de Arte Moderno (MoMA) y de las boutiques de firmas como Fendi, Armani, Prada y De Beers, fue originalmente construido para albergar el Gotham Hotel, en 1905, en estilo neoclásico con guiños Beaux Arts, en la característica piedra caliza de la mayor parte de los rascacielos de la época.

Tras pasar por distintas vicisitudes —en una de sus múltiples vidas, cuando era el Berkely Hotel, sirvió como set de rodaje para Midnight Cowboy—, en 1988 el grupo Peninsula lo adquirió y se gastó más de 45 millones de dólares en su remodelación. Hoy, su fachada con columnas dóricas y con su característica cornisa de bronce forma parte de la mitología de la ciudad.

El lobby, con pilastras de capiteles corintios y una majestuosa escalera de acceso, da la bienvenida a un oasis de lujo. Se trata de una elegancia clásica, refinada y atemporal, que subraya un servicio que sigue aún estrictas reglas de protocolo casi de otra época: guantes blancos, atención personalizada —el personal saluda a cada huésped por su nombre— y un trato esmerado en cada detalle. Un ejemplo: existe una flota de vehículos Mini Cooper S Clubman a disposición de los clientes, ya sea para hacer el trayecto desde el aeropuerto o en una ruta por la ciudad.

Nueva York es la ciudad de Estados Unidos que más viajeros acoge a lo largo del año —el otro polo de atracción turística es Las Vegas—, con una oferta en la que este hotel se posiciona en los primeros puestos con la clasificación de Cinco Estrellas Forbes. El grupo Peninsula tiene actualmente tres hoteles en Estados Unidos: Nueva York, Chicago y Beverly Hills. El director del hotel, Jonathan H. Crook, destaca que en el último año ha observado un espectacular incremento del turismo de negocios dentro del segmento de lujo, e ilustra esta tendencia con una cifra: frente a las 200 convenciones del año pasado, este año ya se han celebrado tres veces más congresos y conferencias: 600, con lo que Nueva York se consolida como principal destino turísitico de Estados Unidos no sólo en el sector del ocio, sino también en el segmento de negocios. Se trata de un tipo de cliente muy especial, en viajes cada vez más cortos, pero con un incremento de un 4% en los gastos por noche. Son también viajeros más discretos, que están redefiniendo el concepto de turismo de lujo, que priman la funcionalidad sobre la ostentación. Para satisfacer a este tipo de clientes, The Peninsula New York cuenta con 54 suites, recientemente renovadas —entre las que destaca Peninsula Suite, con casi mil metros cuadrados, diseñada por Bill Rooney—, y 185 habitaciones decoradas en un estilo ecléctico que oscilan entre la comodidad y cierto aire contemporáneo y minimal, con toques hi-tech.

Entre los principales mercados del hotel —y del grupo— se encuentra China (el director de Marketing visita el país tres veces al año), pero también Latinoamérica, Canadá, Estados Unidos, Taiwán, Corea y Emiratos Árabes Unidos. Otros, como Japón, Rusia y los países escandinavos, han retrocedido en 2015 respecto a años anteriores.

Clement Mirror and Color Rooms 2013

Academia de placer

Junto a los clientes tradicionales ha aparecido también una nueva generación que prima la experiencia sobre el concepto de lujo. Para ellos se ha diseñado la Academia Peninsula, que explora la ciudad con una visión de insider. Las experiencias incluyen una visita a un espectáculo de Broadway con acceso a bambalinas, un exclusivo picnic en Central Park, un tour privado por el MoMA o clases de etiqueta para tomar el té. Además, The Peninsula New York presenta un atractivo más dentro de su programa Hotel Moments: The Art Exhibition, una colección de arte privada, valorada en más de un millón de dólares, que se muestra en los espacios públicos. Entre los fotógrafos y artistas que componen la colección se encuentran genios como Helmut Newton, Irving Penn, Cindy Sherman, Richard Avedon, Bill Brandt, Nabil Youssef, Erwin Olaf y Takashi Murakami.

Uno de los mayores atractivos del hotel se encuentra en su azotea: se trata del Salón de Ning, un bar con guiños art déco que recuerda el Shangái de los años 30. The Peninsula cuenta también con una de las albercas cubiertas más célebres de Nueva York, con enormes ventanales que miran a Central Park. El solárium, por su parte, dispone de camastros al aire libre, donde también se puede disfrutar de un skyline que resulta familiar en todo el mundo. Porque Nueva York no es una ciudad, es un set de rodaje.

Placer en equilibrio

“El viajero de lujo hoy espera una experiencia en el spa y un gimnasio totalmente equipado. La demanda de este tipo de  servicios se ha incrementado un 30% en los últimos años”, afirma Jonathan H. Crook. The Peninsula Spa, un oasis dentro del hotel, ha sido diseñado para revitalizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Entre sus instalaciones se encuentra una sala de vapor, una sauna, una fuente de hielo, duchas personalizadas, salas de relajación y una sala de té asiático. Cuenta, además, con una suite exclusiva para parejas o familias que deseen relajarse en privado. Incorpora también una serie de tratamientos faciales a cargo de la marca francesa Biologique Recherche, que incluye como novedad una línea especialmente diseñada para el cuidado masculino.

Sun Terrace Loungers

Paladar “Glocal”

Uno de los pilares del grupo se basa en la excelencia de su gastronomía y The Peninsula New York no es una excepción. El restaurante Clement se basa en un nuevo concepto astronómico que se centra en la cocina tradicional estadounidense, pero con un acento especial en los ingredientes locales provenientes del noroeste. Además del restaurante, con un bar que dispone de una amplia variedad de cocteles, champañas y vinos, los huéspedes pueden desayunar, almorzar y cenar —o incluso tomar una copa— en The Gotham Lounge, decorado casi como un delicado salón de té ubicado en el Hong Kong de los años 30. Un viaje al pasado.

Clement Mirror and Color Rooms 2013
 

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