El ser humano trata de realizar acciones para mantener el barco a flote; sin embargo, muchas veces se descuidan áreas de vital importancia. Aquí te digo cuáles son los errores más comunes.

 

 

Cometer errores es una característica natural del ser humano. Y aunque la crítica resulta una reacción natural ante esta situación, en realidad aumenta el problema en vez de solucionarlo. Está comprobado que los planteamientos positivos siempre serán los mejores ante cualquier adversidad.

PUBLICIDAD

Es común que en los negocios haya malos resultados, ya sea como consecuencia de una mala administración, factores propios del mercado, por la configuración de condiciones macroeconómicas existentes, entre otros.

Ante estas dificultades, el ser humano trata de realizar acciones para mantener el barco a flote; sin embargo, muchas veces se descuidan áreas de vital importancia. Esta omisión contribuye más a la pérdida del rumbo, el hundimiento del negocio y, en ocasiones, a la pérdida de la estabilidad personal.

Algunos de los errores comunes, que en ocasiones comete la dirección o los dueños de una empresa en tiempos difíciles, son:

 

1. Negar la realidad. Si existe una crisis o cambio en la economía y no has sentido sus efectos, eso no significa que no los vayas a sufrir. Debes estar preparado y consciente de la susceptibilidad de tu negocio. Así podrás enfrentar mejor las dificultades aun cuando no te vaya a afectar de manera directa.

 

2. No prestar atención a indicadores externos. Dada la dinámica actual de la economía se deben seguir muy de cerca todos los indicadores macroeconómicos que pudieran afectar tu negocio; en estos tiempos, un país mediterráneo en crisis puede sacudir a un continente y afectar un negocio en el Pacífico mexicano. Debes estar alerta a las tendencias del mercado, la introducción de nuevos productos y nuevos hábitos de consumo.

 

3. Falta de atención a indicadores internos. No sólo debes estar al tanto del exterior; en ocasiones los golpes más duros vienen del interior mismo de tu negocio. ¿El ritmo de las ventas es el esperado? ¿Tu margen de utilidad está bajando? Si descuidas estos indicadores, tu empresa podría enfrentar problemas de liquidez y posiblemente de negocio en marcha.

 

4. Delegar decisiones vitales. En momentos difíciles habrá decisiones que no debes delegar como lo hacías anteriormente, pues requerirán de un mayor grado de reflexión, pero sobre todo de tu atención personal e inclusive de incorporar asesores especializados.

 

5. Falta de comunicación. Si bien es importante tener cuidado con el manejo de la información, también lo es transmitir a los elementos clave y mantener canales de comunicación con empleados, clientes y proveedores, bancos y accionistas para allegarte de información adicional, y así enfrentar de manera conjunta los problemas.

 

6. No contemplar situaciones alternativas. Debes contemplar los distintos escenarios a los que podrá enfrentarse tu negocio durante y después de las dificultades económicas o cambios, aun cuando no se tenga una crisis. Así, con base en el número de escenarios, deberás plantear diferentes formas de enfrentar cada situación.

 

7. Falta de cautela. Actúa con precaución, evita las decisiones desesperadas, pero toma determinaciones oportunas. No caigas en los extremos, es decir, evalúa los riesgos y toma decisiones en función de los mismos.

 

8. No reconsiderar presupuestos y proyectos. Aunque ya tengas un presupuesto y diferentes proyectos en marcha, vuelve a replantearlos; reduce los gastos al mínimo, y busca esquemas de financiamiento con proveedores y bancos para que puedas hacer frente a eventuales dificultades de pago por parte de tus clientes.

 

9. Hacer recortes de personal, inversiones y gastos. Generalmente en tiempos difíciles se toman las decisiones de recortar personal, inversiones y gastos (principalmente los de publicidad, ventas, marketing, asesoría y capacitación) sin ningún análisis previo y sin considerar que en muchas ocasiones son los generadores de los ingresos, que a su vez generan las utilidades de las empresas.

 

10. No identificar y evaluar los riesgos del negocio. Las empresas deben hacer una valoración de riesgos estructurada y una lista de acciones para identificarlos, prevenirlos, evaluarlos y administrarlos para disminuir el impacto en caso de que se materialicen. La valoración y administración de riesgos tiene el papel principal en la prevención, ya que reduce la probabilidad de ocurrencia. A menudo, un solo evento puede ser suficiente para ocasionar el cierre de la empresa o ponerla en serios problemas de operación o financieros.

 

No perder de vista estos puntos en tu plan de acción para enfrentar las situaciones difíciles o cambios generados por la crisis, ayudará a que tu negocio salga mejor librado de las dificultades y tenga la posibilidad, inclusive, de salir fortalecido.

 

 

Contacto:

Twitter: @mariorizofiscal

 

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Turismo de reuniones: una oportunidad para profesionales
Por

El Turismo de reuniones ofrece una oportunidad de negocios, en una industria en la que aún no es del todo explotada por...