La revolución de las startups ha sido comandada hasta ahora por jóvenes, en algunos casos MUY jóvenes, pero ¿son más o menos capaces de emprender con éxito que alguien con más edad y experiencia?

 

Por Karsten Strauss

 

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Esta clasificación de los jóvenes como los más adecuados para emprender un startup no es un mito. Los jóvenes saben de tecnología, no tienen una hipoteca o hijos, les gusta quedarse despiertos toda la noche y no piensan que el Red Bull es nauseabundo, aún no se hartan de las sopas instantáneas y por lo general no tienen gustos caros ni sienten que hay algo malo en perseguir sus pasiones sobre otras metas tal vez más prácticas. Ir a lo grande, apuntar a las estrellas. Sí, fallar es una posibilidad, pero también lo es triunfar. Imagínate cuán maravilloso sería.

La juventud en los startups no es un mito. La edad promedio de los emprendedores financiados por la aceleradora de empresas Y Combinator es 26 años. Lo que sí es un mito es que los jóvenes son los únicos que dirigen startups. Eso está totalmente equivocado.

Tomemos, por ejemplo, a Raquel Johnson, co-fundadora de la empresa de diseño con sede en San Francisco, Coupage. Johnson comenzó el negocio con su marido cuando tenía 40 años, después del nacimiento de su hija. La empresa comenzó con el prototipo de un dispositivo para integrar un iPod en un auto y ha crecido desde entonces, acumulando una lista de clientes que incluye a Bentley, Sony, Sirius, JVC y Mercedes-Benz.

Comenzar un startup en una etapa más madura de su carrera tiene sus ventajas, y una de ellas es que pasar algún tiempo en la fuerza de trabajo en los primeros años de vida laboral nos enseña una cosa o dos acerca de la organización y nos da algunos recursos que podemos ir guardando para proyectos futuros. “[Cuando eres más grande] tienes más oportunidad de haber ahorrado más dinero “, dice Johnson. “No tienes que pedir grandes préstamos o buscar financiamiento de inmediato.”

Erica Etelson, fundadora de Sharemore, compartió con Forbes que la obsesiva “adicción al trabajo” asociada a los nuevos emprendimientos podría no ser necesario e incluso ser menos productiva que adherirse a un horario de trabajo más sano.

“Fuera de ese horario, nuestra mente y nuestro cuerpo recargan energías, se reinician y reposan. Algunas de mis mejores ideas y puntos de vista han venido a mí mientras corro y escucho una historia inspiradora de NPR, camino en el bosque o simplemente interactúo con la gente”, dice Etelson. “Si no hubiera tenido ese tiempo de inactividad para hacer ejercicio, socializar o convivir con la naturaleza, nunca habrían llegado estos momentos de lucidez.”

A pesar de las diferencias de edad, los emprendedores comparten atributos comunes, dice Alex Farcet, co-fundador y Director Gerente del programa de aceleración europeo Startupbootcamp. Farcet ha visto a emprendedores de entre 19 y 48 años, aunque la edad promedio es 26. “No son tan diferentes, están igualmente motivados e impulsados ​​por esta curiosidad de construir algo por sí mismos”, cuenta.

Es difícil decir cuál es la tendencia futura de edad que estrará en el ámbito de los startups. A medida que crece una nueva generación de empresarios conocedores de la tecnología, se podría esperar que la edad promedio de inicio de uno de los fundadores o trabajadores aumentara porque aunque nuevas empresas suelen tener un pésimo historial de éxito, las oportunidades y los beneficios para las personas que trabajan en ellas son demasiado grandes para ignorarlas. Los emprendedores no van a dar la espalda a la vida sólo porque han cumplido 35 y pasan sus ratos libres leyendo cuentos a sus hijos pequeños.

Al mismo tiempo, si se hace más fácil acceder al capital —ya sea de riesgo o privado— podríamos ver a equipos de emprendedores más jóvenes hacerse notar (y tal vez abandonando la escuela).

También hay mercado para pensar. El software de negocios y de biotecnología son dos espacios en los que la edad promedio de inicio es 40 años, según Vivek Wadhwa, un emprendedor académico y técnico, y la Fundación Kauffman. Los rangos de edad pueden variar entre las subcategorías de tecnología.

¿Debería la comunidad de emprendedores hacerse, en promedio, más vieja, no debemos esperar que sea así. Los jóvenes casi siempre atraerán más atención por lo que representan: vigor, cambio, posibilidades, positividad, belleza, frescura, todo lo que se espera de una startup innovadora y todo lo que se esperaría que pudiera seducir al capital riesgo.

 

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