Con su proyecto ¡Échale a tu casa!, Francesco  Piazzesi creó un proyecto rentable dirigido a dar a la población más pobre la oportunidad de tener una vivienda digna.

 

 

Por Cynthia Santiago, Voluntaria Ashoka

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“Los emprendedores sociales no se conforman con dar un pescado o enseñar. Ellos no descansarán hasta haber revolucionado la industria pesquera.”

Bill Drayton, fundador de Ashoka

 

 

Según datos de Coneval, en México viven 53.3 millones de pobres que pertenecen al segmento conocido como la Base de la Pirámide (BdP), el cual ha sido olvidado por la mayoría de los empresarios, quienes han decidido enfocar su trabajo en aquellos con mayor poder adquisitivo, decisión que los coloca en competencia directa con miles de negocios.

¿Por qué no intentar algo diferente? Implementar una idea en un mercado inexplorado que tiene muchas necesidades insatisfechas a las cuales nadie o muy pocos han prestado atención.

El primer adversario a vencer es la idea de que las personas de la BdP no tienen recursos suficientes para adquirir productos. En cada producto o servicio vendido existe un margen de ganancia menor, pero el número de consumidores potenciales es enorme. Al decidir incursionar en este campo, la investigación, la innovación y la creatividad son herramientas indispensables, pues trasladar un producto ya existente sin adecuarlo a las necesidades específicas del público objetivo podría resultar en un total fracaso. En este segmento las reglas tradicionales del juego no funcionan, es necesario revolucionar el mercado.

Una de las personas que mejor entendió estos retos fue Francesco Piazzesi, emprendedor social Ashoka que en 1995 convirtió su OSC en ¡Échale a tu casa!, un proyecto que ha sido premiado internacionalmente por su trabajo a favor de la vivienda digna para población desatendida.

Este emprendimiento social surgió de la inquietud de Francesco, quien al haber trabajado en el mundo de la construcción notó que un segmento importante de la población nacional no contaba con vivienda digna, razón por la cual comenzó a idear un proyecto que fuese capaz de cambiar esta situación.

El proceso comienza visitando a las comunidades en donde se llevará a cabo el trabajo, involucrándolas desde el primer momento, que consiste en el co-diseño de un modelo de vivienda que se adecúe a las condiciones y necesidades específicas de los habitantes de la zona. Después comienza el trabajo de capacitación, en el cual el emprendedor enseña a los habitantes a generar sus propios materiales de construcción para que así la inversión y derrama económica se quede con ellos, pues se les capacita y paga por su trabajo.

Asimismo, las viviendas que se construyen son de la más alta calidad y amigables con el ambiente, pues cuentan con su propio calentador solar y un sistema de captación de lluvia, elementos que ayudan a que los dueños reduzcan los costos de mantenimiento. ¡Échale a tu casa! no únicamente ha mejorado la calidad de vida de aquellos a los que ha tocado, les ha brindado la oportunidad de adquirir un patrimonio duradero.

Incluir a la BdP en la cadena de valor de los negocios puede ser la solución al grave problema de desigualdad económica que vive el mundo. Algunos puntos a resaltar para aquellos que deseen incursionar en este mercado son:

•             Llevar productos y servicios para la BdP no está peleado con la calidad. Entre mejores productos se ofrezcan más clientes se tendrán y la ganancia será mayor.

•             Creatividad. Entre más creativo sea el producto o servicio más posibilidades de éxito existirán, especialmente si es diseñado en conjunto con el segmento de la población al cual va dirigido.

•             Algunas OSCs pueden asesorar o brindar ayuda guía a los emprendimientos.

Para aquellos interesados en conocer un poco más del trabajo de ¡Échale a tu casa!, recomendamos escuchar este programa en el que el propio Francesco nos detalla el proceso de trabajo y nos da ejemplos de participación ciudadana.

 

Contacto: 

 

Facebook:  AshokaMX

Twitter: @ashoka_mx

e-mail: [email protected]

Página web: http://mexico.ashoka.org/

 

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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