La prórroga para cumplir con el apagón analógico podría representar una oportunidad para que las pequeñas televisoras cumplan con la Ley de Telecomunicaciones, pero también podría convertirse en un pretexto para que Televisa y TV Azteca no cumplan con la TDT. Estas son las dos caras de la moneda en la discusión.

 

El estira y afloja por prorrogar el fin de la Transición Digital Terrestre (TDT) no ha terminado. La aprobación, en lo general y en lo particular, por parte del Senado de la República de la iniciativa que amplía el cumplimiento del apagón analógico un año para los permisionarios o concesionarios de radiodifusión de uso público y social es el capítulo decisivo en la discusión que concluirá en la Cámara de Diputados esta semana.

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La iniciativa, presentada por el senador panista Roberto Gil Zuarth, busca que los medios públicos y televisoras de baja potencia que no estén preparados para bajar el switch de sus transmisiones analógicas al cierre de este año no sean sancionados con la revocación de su permiso o concesión.

El dictamen modifica el artículo Décimo Noveno Transitorio del Decreto por el que se expiden la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión y la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, y reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones en materia de telecomunicaciones y radiodifusión.

Sin embargo, para algunos especialistas en telecomunicaciones los cambios legales propuestos abrirían la puerta para que también las señales de  Televisa y Televisión Azteca puedan beneficiarse con las modificaciones e incumplir con la TDT.

“Todavía falta continuar con el proceso legislativo que concluiría en la Cámara de Diputados, pero (de concretarse la prórroga) sí estaríamos frente al sometimiento de las partes del Estado ante las televisoras”, asegura Jorge Bravo, director editorial de Mediatelecom.

Pero no todos coinciden con esta apreciación. Algunas voces creen que el retraso en el apagón analógico puede remediar ciertas  fallas de origen en el proceso de implementación de la TDT, como es el caso de la falta de infraestructura de las televisoras públicas.

“Es correcto lo que está pidiendo el Senado, porque no hay condiciones para dar este salto cuantitativo. Hoy por hoy, no existen las condiciones para llevar a su final el apagón analógico de forma correcta”, asegura Sandra Rodríguez, directora general Jurídica en Telecomunicaciones (Jentel.Mx).

Una mayor oferta de servicios de internet de banda ancha y la mejor calidad de las transmisiones son parte de los objetivos que ofrece el apagón analógico. Cumplir con esta promesa a tiempo podría depender de la decisión que tomen los legisladores en los próximos días.

 

Voces a favor

Los cambios en las fechas de su cumplimiento son la característica principal del apagón analógico.  En julio de 2004 se publicó por primera vez la política para la TDT, la cual estableció una hoja de ruta escalonada para que se concretara el fin de la señal analógica el 18 de julio de 2013 en todo el país. Hasta este día, esa fecha se ha aplazado en tres ocasiones.

En 2010 fue presentada la propuesta para llevar acabo el apagón analógico. Tres años después, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos transformó esta política sexenal en una política de Estado, al intervenir el Congreso de la Unión y el gobierno federal, dice el director editorial de Mediatelecom.

La TDT promete de forma técnica una mejor recepción en las señales televisivas, ya que se basa en un sistema conocido en Europa como digital video broadcasting (DVB), que permite la visualización de una mayor oferta de canales de forma gratuita.

“La Transición Digital Terrestre (TDT) tiene la virtud y la importancia estratégica de contener un impacto positivo, ya que fomenta la calidad, pluralidad y un uso mucho más eficiente del espectro en distintos mercados”, dijo a inicios de año Mony de Swaan Addati, consultor en telecomunicaciones y último presidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

En el Distrito Federal existían sólo 10 canales de televisión (2, 4, 5, 7, 9, 11, 13, 28, 34 y 40), mientras que la era digital tiene el potencial de ofrecer más de 55 señales diferentes. Esto es parte del potencial que tiene la TDT.

“Lo más positivo es que tendrá más señales en su televisor, gracias a la multiprogramación de los canales digitales, y mayor calidad de imagen. Aunque quienes transmitirán las señales son las mismas televisoras, es impresionante la cantidad de nuevas señales que se pueden alcanzar en una zona de servicio”, dijo a inicios de año Gabriel Sosa Plata, especialista en telecomunicaciones y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Los ejemplos sobre la buena conclusión de la TDT son conocidos. En diciembre de 2006, Holanda se convirtió en el primer país en concretar su transición en la recepción de las señales de televisión, seguido por países como Finlandia y Suecia. Actualmente suman 40 países los que han logrado implementar la señal digital.

“El hecho de haberlo incluido (la TDT) en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con un término (tan reducido) para su cumplimiento fue un error”, dice la directora general de Jentel.Mx, quien explica que los cambios que se podrían dar en las leyes es prueba de que hubo errores iniciales en la planeación del apagón.

“Los entes públicos carecen de recursos para hacer este tipo de transición (a la televisión digital) en un momento en que se realizan ajustes presupuestales debido a la condición económica por la que está transitando el país”, afirma la abogada.

Sandra Rodríguez cree que la propuesta que se describe en la minuta votada el pasado lunes es puntual al establecer los beneficios de aplazar el apagón analógico tan sólo para las televisoras públicas, y los candados legales con los que contaría la ley son adecuados para no permitir que las grandes televisoras puedan beneficiarse de los cambios y no cumplir con la TDT.

La minuta, aprobada a inicios de esta semana, establece que los permisionarios o concesionarios de uso público y social, incluyendo los comunitarios e indígenas que presten el servicio de radiodifusión que no estén en condiciones de iniciar transmisiones digitales al 31 de diciembre de 2015, deberán dar aviso al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para que se les autorice la suspensión temporal de sus transmisiones, de acuerdo con lo previsto en el artículo 157 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión.

Por su parte, el senador Zoé Robledo Aburto, presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, dijo en su exposición previa a la votación de la minuta que la suspensión temporal no es una solución para los medios públicos porque a la población de las zonas más apartadas del país, aunque ya tuviera un dispositivo para la recepción digital, se le estaría privando de contenidos en lenguas indígenas y en materia de protección civil.

“La decisión adoptada por las Comisiones fue adecuada para solventar las fallas generadas por la falta de mecanismos de control eficientes en el proceso de transición digital. Lo anterior en virtud de que los participantes concesionarios, “permisionarios”, IFT, SCT y Sedesol conocían el término para la concreción del programa y tan solo unas semanas antes, detectaron que no había las condiciones necesarias para lograr el objetivo”, comenta Sandra Rodríguez.

 

Voces en contra

Jorge Bravo no está de acuerdo con la postergación del apagón analógico. Es más, el especialista aboga por apresurar los plazos de la TDT. “Lo que necesita este país es acelerar la digitalización para que pueda incorporarse a la sociedad de la información, pueda tener acceso a servicios de banda ancha móvil y se libere la banda de los 700 megahertz.”

“Los gobiernos de los estados y el mismo Congreso de la Unión no han destinado los recursos suficientes para la digitalización de las televisiones públicas. Esto sólo habla de una irresponsabilidad de todos los actores involucrados en el tema”, dice.

El especialista en telecomunicaciones asegura que la propuesta hecha en el Senado de la República abre la puerta para que Televisa y TV Azteca puedan beneficiarse del retraso en el cumplimiento de la TDT, puesto que la minuta también propone que  los términos de permisionarios y concesionarios sean homologados a ‘operadores’, lo cual podría nublar la frontera en las grandes empresas privadas y las de servicio público.

“La palabra operadores no está en la Ley Federal de Telecomunicaciones porque no es un término  técnico; el término técnico es concesionario o permisionario. Introducir la palabra ‘operadores’ incluye a los concesionarios privados y su intención es prevenir que éstos tengan algún tipo de sanción o suspensión sin causa justificada en el servicio de radiodifusión”, dice Jorge.

Las multas pueden alcanzar hasta 10% de los ingresos de las televisoras que incumplan el llamado apagón.

En México existen  907 señales complementarias, de las cuales 846 son concesiones, 94% pertenece a Televisa o Televisión Azteca: 67 son permisos, 67 están digitalizadas, 313 tienen solicitud de migración, pero ninguna se ha convertido, y 466 no han solicitado migrar al regulador.

Sin embargo, Gabriel Sosa Plata advierte que las modificaciones constitucionales sólo protege a las estaciones complementarias y televisoras “públicas”, aunque acepta que fue un buen triunfo para las televisoras en general.

Asimismo, Bravo asegura que la Ley aprobada en 2013 en el terreno de las telecomunicaciones ya prevé mecanismos para apoyar a las pequeñas televisoras que no cuentan con los recursos para migrar a la nueva televisión.

El artículo decimonoveno transitorio que se busca modificar prevé que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) establezca un plan de trabajo con los medios permisionarios para que no se vean afectados si no pueden transitar en los tiempos legales a la TDT.

Esta publicación solicitó la opinión de Gabriel Contreras, comisionado presidente del IFT, pero hasta el cierre de esta edición no se recibió respuesta del máximo regulador de las telecomunicaciones en México.

Los pasos ya están dados para que inicien las transmisiones digitales. El pasado 11 de septiembre, el IFT publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la política para la TDT, documento que estableció como requisito para el fin de las transmisiones garantizar un alcance mínimo de penetración de 90% en los hogares de menos recursos definidos por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) por cada área de cobertura.

Hoy, suman 9.6 millones de televisores digitales entregados, que se traducen en un gasto de 26,000 millones de pesos (mdp).

Los análisis que se han elaborado sobre la TDT explican que a pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno, 5% de la población se quedará sin señales de televisión.

“Lo que hubo fue una falta de planeación, y si se acota con estos nuevos candados, creo que podría ser productiva esta reforma a la ley”, dice Sandra Rodríguez, directora de Jentel.Mx.

Para el integrante de Mediatelecom, la propuesta de la mayor parte de los legisladores de las tres principales fuerzas políticas forma parte de una política de la TDT que ha tenido un comportamiento “errático”.

Sosa Plata considera que lo ocurrido en el Senado ha sido un proceso de claroscuros, ya que, por un lado, se debe garantizar la cntinuidad del servicio por parte de las televisoras públicas, pero también pone de manifiesto cierta irresponsabilidad de los concesionarios en general para avanzar en la TDT.

Aunque el final del apagón analógico aún es incierto, Jorge Bravo insiste en que su conclusión en los tiempos establecidos tiene una importancia para todo el país. “No van a existir grandes cambios (de la noche a la mañana), pero sí es una nueva etapa para las telecomunicaciones en México.”

 

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