Es común asociar las prácticas del mundo de los negocios con conceptos como competencia, poder, exigencia o incluso ambición. En dicho contexto no pensamos, usualmente, en valores como la solidaridad, la empatía, la justicia o la bondad. Quiero compartirles un relato tradicional chino que nos hace ver que la enajenación en lo material no es lo único que debe preocupar a un emprendedor.

Había una vez un mercado famoso por todos sus comercios y porque siempre reunía a muchos compradores. Un día, un joven se acercó a un puesto de un comerciante de oro y joyas y, frente a una gran cantidad de personas, intentó robar una pieza magnífica. Obviamente el ladrón fue arrestado entre aquella multitud. El comerciante y quienes lo detuvieron le preguntaron por qué había cometido aquel acto irracional. El hombre respondió: “En ese momento únicamente pensé en el oro, no pensé ni vi ninguna otra cosa”. 

Cuando la ambición y el interés material son el punto de partida y la base de un negocio, no puede esperarse que haya lugar para una visión humanista o ética en el entorno financiero. Este antiguo relato nos invita a reflexionar que tal perspectiva puede conducirnos ciegamente a conflictos que podemos evitar. 

El capitalismo consciente es una propuesta de negocios que busca cambiar la perspectiva del mundo financiero, demostrando que buscar el beneficio de colaboradores, clientes, proveedores y de toda la comunidad que rodea a una empresa también puede ser redituable. Quiero hablar de uno de los pilares de este movimiento: el liderazgo consciente. Estas reflexiones pueden darnos una perspectiva interesante de dicho modelo de trabajo. Los líderes conscientes pueden desarrollar programas de capacitación y desarrollo para sus colaboradores, lo que genera un ambiente laboral colaborativo y equitativo.

Un cambio de panorama para el mundo de los negocios

Hoy en día, el entorno del mundo laboral nos lleva a pensar en los líderes como personas que buscan convencer a su equipo de trabajo para alcanzar el beneficio propio o de la empresa de la que forman parte. El capitalismo consciente propone un punto de partida distinto: el liderazgo debe tener como base el espíritu de servicio, es decir, debe buscar el beneficio de la comunidad antes que el propio. 

Pensemos detenidamente: ¿una empresa que trata bien a sus empleados y piensa en ellos realmente podría tener un menor rendimiento que otra organización que no hace esto? El liderazgo consciente va todavía más allá: los valores corporativos tienen como punto de partida el beneficio de la sociedad, sus objetivos se plantean en función de que la organización pueda resolver una problemática del entorno, ofrecer un verdadero servicio a sus stakeholders.

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Las herramientas del liderazgo consciente: abriendo la puerta a lo humano

Plantear un cambio en la visión del liderazgo necesita un trabajo arduo, una verdadera consciencia del papel que cumple la organización en nuestro entorno cotidiano. Los líderes de una organización familiar pueden comenzar por la implementación de algunas herramientas que los guiarán hacia este nuevo camino. Los líderes conscientes inspiran y promueven una cultura organizacional ética y sostenible.

En este sentido, la empatía y la escucha activa son habilidades que un líder consciente debe desarrollar con especial atención: ponerse en el lugar de los colaboradores, entender sus motivaciones y sus necesidades será trascendental para construir la confianza de todos los integrantes de la organización. Generar los espacios para un diálogo claro y asertivo abrirá las puertas a todos: al equipo de trabajo para sentirse parte de la organización y al líder para generar un compromiso real de parte de sus colaboradores. “Necesitamos lideres que se preocupen de las personas, y no estén pendientes solo de su poder y de su riqueza.” Rajendra Sisodia

Un importante análisis ha encontrado que las empresas que adoptan el capitalismo consciente aumentan su rendimiento hasta 3 veces más. Las empresas familiares encuentran parte de su ventaja corporativa, precisamente, en el nivel de compromiso de sus colaboradores y en su visión a largo plazo y un liderazgo consciente puede impulsar su camino al éxito. 

Para terminar, comparto lo que dice Rajendra Sisodia, todos estamos en el mismo bote y dejó tres frases claras: “la humanidad es un solo espíritu, nuestros recursos naturales son finitos, pero nuestras capacidades internas son infinitas”.

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Twitter: @mariorizofiscal

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